ESPERA...
Por valles de ceniza van tus pasos
en callada premura,
tras un largo silencio
donde nevò lucièrnagas de luna
Divagan en la nubes
inertes acuarelas errabundas
¿Què fue de tu mirada pensativa,
la confidencia muda
y el aroma cordial de tu presencia?
¿En què fondos de lluvia
van tus ojos ausentes
como nunca?
Acaso mis poemas
te ronden en la tarde moribunda.
Noche tras noche, tras los ventanales,
aguardo como nunca.
Tortuga
|
NOCHES
Las noches se me van, una por una.
Estoy en la mitad del infinito.
Puedo morir sin màs: no necesito
motivo justo, ni razòn alguna.
Me duele tu verdad como ninguna.
Puedo morir: lo tengo manuscrito
sobre cada canciòn que es como un hito
del poema total que nos reùna.
Y te llamo, ya vez. Y un inaudito
silencio me doblega e importuna.
Estoy en el umbral del infinito.
Y voy, transfigurado por la luna,
a solas con mi voz y con mi grito:
¿Serà no màs la muerte quien nos una?
Tortuga
|
|