Miércoles 10 de noviembre de 1999
FUE A DECLARAR COMO TESTIGO EN UNA DENUNCIA POR PLAGIO
Luis Miguel estuvo en Tribunales y provocó el delirio de sus fans
Su llegada alteró la rutina. Y a pesar del operativo de seguridad que se organizó con más de 100 policías, cientos de mujeres provocaron un gran revuelo. Eran adolescentes, empleadas de los juzgados y abogadas
ALBA PIOTTO
A LOS EMPUJONES. Todas querían ver y tocar a Luis Miguel cuando salía de Tribunales. El nunca dejó de sonreír y saludar.
La suboficial acababa de perder su gorra y la compostura por tocar a Luis Miguel. Sus compañeras, también uniformadas, no se quedaron atrás: "íLuismi, Luismi!" El griterío de las fans y de las mujeres policías estallaron ayer en los pasillos del Palacio de Tribunales. Luis Miguel tuvo que declarar como testigo en una causa donde se investiga si una de sus canciones es una copia de otra hecha por un argentino.
La denuncia por plagio la hizo el músico Francis Smith, quien asegura que el tema "Nada es igual" que canta Luis Miguel es una copia exacta de un éxito suyo, "Y mañana volverás", de hace 25 años.
En los CD de Luis Miguel, la canción figura con letra de Alejandro Lerner y música del compositor mexicano Kiko Cibrián. Los dos están citados a declarar en la causa y el mexicano tendría un pedido de captura internacional desde febrero.
Cibrián fue uno de los productores de Luis Miguel. Ayer, en la audiencia, el cantante habría intentado deslindar responsabilidades: "A mí (Cibrián) me dijo que esa canción (Nada es igual) la habían escrito para mí. El me dijo eso", habría contado Luis Miguel al juez Raúl Yrigoyen.
De buen humor, Luis Miguel escuchó, en la oficina alfombrada de rojo, las dos canciones un par de veces. "Admitió similitudes. Dijo que advertía siete compases similares, o menos, pero hizo hincapié en las diferencias", contó a Clarín Roxana Piña, abogada de Smith.
Adentro del juzgado, la audiencia transcurrió formal y normal. Aunque una vez que terminó el interrogatorio Luis Miguel tuvo que firmar varios autógrafos y regalar algunos besos.
Afuera el clima ya se había trastocado definitivamente, con fanáticas que desde temprano andaban por todos los rincones, policías que no daban abasto para contenerlas y funcionarios y abogados que maldecían tanto alboroto.
A los empujones
Luis Miguel fue puntual. Llegó a las 11, como citaba la cédula judicial. Para eso se preparó un operativo, dentro y fuera de los Tribunales, que incluía más de cien policías y un vallado en la entrada principal.
No sirvió demasiado. Las fans se filtraron por los pasillos cercanos al Juzgado de Instrucción N 6, donde está la causa del supuesto plagio.
Allí, una docena de policías y tres patovicas custodiaban que nadie se metiera en el ascensor o por las escaleras. Los patovicas eran los mismos que estaban con Susana Giménez cuando fue a declarar por la causa de las llamadas telefónicas.
En la calle, fanáticas y periodistas se disputaban los vidrios polarizados de las dos camionetas Nissan que el cantante usa para andar por Buenos Aires.
Luis Miguel se bajó en el playón interno de la Alcaidía y atravesó los oscuros pasillos de las celdas antes de subirse al ascensor. El clima ahí no fue el de siempre: "Las chicas del Servicio Penitenciario estaban bastante alborotadas", comentó un policía. Pronto los alaridos de las fans subieron desde la planta baja: "Luismi", "Mi amor", "Divino", "Te quiero". O simplemente, gritos histéricos. De todo. Las chicas le gritaron de todo cuando lo vieron pasar, sonriente, de traje oscuro, camisa blanca, anteojos de sol. Canchero. todo valía: desde las ventanas internas de los juzgados algunas mujeres espiaron con binoculares. "Es un divino. Estaba espléndido", dijo a Clarín una rubiecita, empleada de un juzgado de Instrucción, tomándose la cara con las dos manos. "Es la primera vez que lo veo tan cerca", justificó en pleno sofocón, con los ojos humedecidos y los cachetes hirviendo.
"La declaración de Luis Miguel forma parte de la prueba que el juez quiere tener para decidir este problema. Nada más. Declara como testigo", dijo Sergio Pizarro Posse, uno de los abogados de Luis Miguel, antes de entrar al juzgado.
Según este abogado, no descartan la posibilidad de que haya una mediación futura para llegar a algún arreglo económico entre las partes. "Si hay un responsable en todo esto, ése es el mexicano", dijo, refiriéndose al compositor Kiko Cibrián.
Luis Miguel se fue por la entrada principal rodeado de policías, custodios y el griterío de sus fans. "Bueno, bueno, ítodos a sus puestos!", ordenó sin éxito un comisario cuando sus subordinadas empezaron a dejarse llevar por las emociones: parecían dispuestas a todo con tal de robarle un beso. El golpe de efecto ya estaba dado. "No tengo nada contra Luis Miguel -le dijo después Francis Smith a Clarín-. Pero tener a toda la prensa en los Tribunales me sirvió. Para la causa y para que se respete al autor argentino".
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"De que plagio estan hablando?",por Alejandro
Lerner:
"Luis Miguel y yo tenemos una relacion estupenda.Hay un cariño mutuo inmenso y nos hicimos buenos amigos.Es la primera vez que ponemos en marcha un proyecto juntos,lo vivo como una experiencia fantastica.Micky es bastante exigente,pero ninguna persona que este en su lugar puede conformarse con menos.El profesionalismo es lo que lo llevo al exito.Cuida cada aspecto,cada paso que da.Esta en todo,y tiene el caracter suficiente para hacer lo que se propone.En su nuevo disco intervengo en dos cortes"Dame",y el"polemico""Nada es Igual",elegido como simple de difusion.
¿A Tribunales por plagio?¡¿Que?!Ni Luis,ni Kiko Cibrian (el musico del tema en conflicto)saben de la existencia de Framcis Smith:¿Como podria haberle robado una de sus canciones?Probablemente el tema tenga la misma linea melodica,pero hablar de plagio es demasiado."
Alejandro Lerner,cantante;compositor de Luis
Miguel.
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Por supuesto,el veredicto fue:
¡¡INOCENTE!!
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