|
|||||
|
Tras la batalla de Cannas, se le abrieron a Aníbal las puertas del sur de Italia, tras realizar una rápida marcha (1) hacia el Brucio, en donde recibió la alianza de muchas ciudades y sometió otras, movió ahora sus reales hacia el Samnio, donde los hirpinos le ofrecían la alianza y el notable Estacio Trebio (4) le aseguraba poderle entregar la ciudad de Compsa. Así se hizo, a la llegada del cartaginés la ciudad le abrio sus puertas y mientras este dejaba a Magón a cargo de someter la región, Aníbal se dirigió a la costa, con el firme propósito de apoderarse de un puerto, desde donde poder establecer solidas lineas de comúnicación con Carthago. Así se hizo, los cartagineses se llegaron hasta las murallas de Napoles saqueando a placer y sorprendiendo a un escuadrón de caballería enemiga, haciendola caer en una emboscada, preparada por el general cartaginés Con el ejercito plantado ante Neapolis y renunciando al asalto de una ciudad tan bien amurallada, Aníbal se retiro hacia Capua en donde se le daba la oportunidad de formalizar con tan importante y populosa ciudad un tratado de alianza (3) siendo así que tanto Capua como otras ciudades menores que dependían de ella firmaron con los cartagineses una alianza formal (es posible que sea en este momento cuando Magón Barca es enviado a Carthago con las noticias de los recientes éxitos y la peticion de refuerzos, al menos así se refleja en Púnicas).
Aníbal, después de tomar posesión de Capua, sondeo desde allí las posibilidades de que por traición se le pudiera entregar Neapolis, fracasando en esta ocasíón, dirigió sus miras hacia la ciudad de Nola, en la que si había una abierta sedición entre el pueblo, enfrentado este a los aristócratas, apoyados estos por las autoridades romanas. Partió el cartaginés hacia Nola pero no lo suficientemente deprisa para hacerse con la situación, pues el pretor M. Claudio Marcelo, situado en Casílino, informado por el senado de Nola de la difícil situación en que se encontraban, salió enseguida de sus reales y evitando por las montañas acercarse a Capua o la llanura, entro en Nola poco antes de que el cartaginés hiciese acto de presencia en el territorio, viendo este ahora que los romanos guarnecían diligentemente la ciudad, volvió a dirigir sus pasos hacia Neapolis de nuevo con la vana esperanza de conquistar ese tan deseado puerto Tirreno, pero cuando se entero de que la ciudad era también guarnecida por un pretor romano (llamado por los napolitanos), tras renunciar de nuevo a su asalto se dirigió ahora a Nuceria en donde tras un prolongado asedio tomo la ciudad por hambre, después la saqueo y destruyo. De nuevo ante Nola, se desplegó en orden de batalla frente a la ciudad ofreciendo a los romanos la oportunidad de medirse en batalla campal, siendo esto rechazado por Macelo que se mantenía a sus tropas preparadas en formación dentro de las murallas. Aníbal considera ahora que puede acometer el asalto de la ciudad y mientras rompe su formación mandando a unos al campamento a preparar el tren de asedio y otros que se acerquen a las murallas para preparar la acometida, son sorprendidos por la repentina salida de las legiones que por las puertas de la ciudad atacan a la carrera a las desordenadas filas cartaginesas, el ataque, ayudado por la confusión reinante, desbarato y provoco la retirada y el pánico entre el ejercito enemigo. Este combate, menor, pues no mas de 2.500 cartagineses y aliados cayeron por no mas de 500 romanos, si bien no tenia ninguna importancia estratégica o táctica si la tuvo moralmente, para unas tropas, las romanas, acostumbradas a la derrota durante estos años y que consideraban al cartaginés como poco menos que invencible en campo abierto, la desproporción de fuerzas con que los romanos acometieron a sus enemigos y el resultado obtenido por el ataque llevan incluso a Tito Livio a tener esta casí escaramuza como la mayor hazaña romana durante toda la guerra (2). |
|||||
|
|
|
||||
|
Tras la derrota y fuga del enemigo, Marcelo se dispuso a cortar de raíz el movimiento popular y tras un juicio sumarísimo se hizo decapitar a setenta ciudadanos responsables al parecer, de los tratos habidos con el cartaginés Una vez pacificada así la ciudad, partió Marcelo de Nola plantando sus reales en las colinas bajo las que se asíenta Suessula. Aníbal, mientras tanto, dado que seguía disponiendo de la iniciativa, asedio, tomo y destruyo Acerra y cuando recibió la noticia que el ejercito del dictador romano se dirigía a Casílino (5) , tomo la resolución de acudir allí y capturar la ciudad, pues no podía permitir que los romanos se estableciesen tan cerca de Capua, donde quizás podrían producirse conatos de rebelión. Lo que parecía un combate menor, se convirtió en un endiablado asedio contra la reducida fuerza romana, asedio que pese a que se empleo en el todas las fuerzas y artefactos disponibles, no se pudo resolver antes de la llegada del invierno. Aníbal derrotado, se retiro a invernar en Capua, dejando sin embargo, una fuerza simbólica para que prosiguiese con el cerco de las valientes tropas romanas. De esta manera terminaron las operaciones bélicas del año 216 en el área de Campania.
|
|||||
| Artículos relacionados: | |||||
| La pérfida Capua. Bruttium 216/215 a.C. | |||||
|
Enlace con la pagina principal de la Web Aníbal y la II Guerra Púnica | ![]() |
Enlace con el atlas histórico. (recopilación de los mapas del sitio web) | Enlace con el diccionario de personajes históricos | ||||
|
1. Tito Livio 23.11.7, Apiano, libro: La Guerra de Aníbal, 29. Volver |
| 2.
Los dos mejores historiadores con los que contamos, Tito Livio y Polibio,
recalcan el lamentable estado en el que había quedado la moral de
los soldados romanos. No se atrevían a enfrentarse a los enemigos
y mucho menos si se encontraban al mando de Aníbal, de esta forma,
episodios tan insignificantes como estos, se magnifican para hacer que la
tropa recobre su ardor guerrero tan castigado tras tres años de continuos
desastres. Volver.
3.El tratado a que se llego entre Aníbal y la ciudad de Capua: Ningún general o mandatario cartaginés tendría jurisdicción alguna sobre ciudadanos campanos y que ningún campano, sin su consentimiento, cumpliría obligaciones civiles o militares. Que Capua mantendría sus propias leyes y sus propios gobernantes, que los cartagineses entregarían trescientos prisioneros a los campanos , que estos elegirían, para que fuesen canjeados por los jinetes campanos que servían al ejercito romano en Sicilia Tito Livio 23-7.3,4 Volver. 4.Estacio Trebio era un compsano con gran influencia y renombre en la ciudad, aprovechando que sus rivales, la familia de los Mopsios, cabeza del partido proromano, habían abandonado la ciudad tras la noticia del desastre de Cannas, Trebio resolvió mandar a llamar a Aníbal con la seguridad de que la ciudad le abriría sus puertas como así sucedió. Volver. 5. Tras el desastre de Cannas, llegaron a esta pequeña ciudad campana 500 soldados prenestinos que, por problemas burocráticos, habían sido reclutados tarde y no se habían podido sumar al ejercito. La noticia de la derrota romana los detuvo en la ciudad, en donde se les unieron algunos romanos y latinos mas. allí estuvieron acuartelados durante los confusos meses que siguieron a la derrota, en la ciudad no se sentían seguros pues ya se veía venir el acuerdo de Capua con Aníbal, así que cuando tuvieron la suficiente seguridad de que se avecinaba la traición de los campanos, rápidamente dieron muerte a gran numero de los vecinos y tomaron la parte de la ciudad que da hacia el Lacio (el río Volturno divide la ciudad en dos partes), al poco se les sumo una también unidad de 460 perusinos a quienes la desorganización de las defensas romanas había llevado hasta ese lugar. Volver.
|