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Galia Cisalpina. Campaña del 218 a.C. |
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No se sabe con precisión el paso montañoso que utilizo Aníbal para atravesar los Alpes, lo que si se sabe, es que la primera tierra que piso fue la de la tribu Cisalpina de los taurinos. Esta tribu se encontraba por entonces en guerra contra los insubros, Aníbal se abstuvo de intervenir en el conflicto principalmente por que sus tropas comenzaban a reponerse del duro paso de los Alpes, necesitaban algunas jornadas de descanso antes de ponerse de nuevo en marcha. Las cifras que se dan acerca de los efectivos cartagineses varían de unos autores a otros, lo generalmente aceptado, es que fuesen unos 20.000 infantes y cerca de 10.000 jinetes mas un puñado de elefantes. Este ejercito estaría compuesto por una variada mezcla de soldados iberos, celtíberos, lusitanos, cartagineses, africanos, númidas y mercenarios galos. No aguanto mucho la inactividad el cartaginés, pues ante el rechazo que causaba su presencia entre los taurinos y habiendo rechazado estos así mismo su amistad, opto por hacerles la guerra asaltando y tomando su capital Taurinum tras lo cual, se rindieron a él. La vuelta a la actividad de Aníbal habría impulsado a los galos del otro lado del Po a la guerra abierta contra los romanos, si no fuera por que el cónsul P. Cornelio Escipión llego a la región rápidamente pues deseaba trabar combate con el cartaginés antes de que sus fuerzas se recobrasen del duro paso de los Alpes. Disponía Escipión de un ejército cónsular en gran parte formado por reclutas y que recientemente y bajo mando del praetor L. Manlio habían sufrido algún descalabro frente a los galos. Llegó Escipión a Piacencia y rápidamente cruzó el Po, mediante un puente de pontones, y situó su campamento junto al río Ticinus. Aníbal, que llegó casí al mismo tiempo al lugar, situó su campamento junto a Victumula, al otro lado del Ticinus, Escipión tendió ahora un puente y tras construir un fuerte para protegerlo en caso de retirada, avanzó hasta plantar sus reales a cinco kilómetros de su enemigo. El cartaginés, mientras los romanos estaban ocupados en la construcción del fuerte, mandó a Maharbal (jefe de la caballería) con 500 númidas a devastar las tierras de los galos aliados a los romanos y de ser posible empujar a la rebelión a cuantos de estos fuese posible haciendoles volver en cuanto Escipión concluyó las obras y avanzó sobre él. El primer encuentro de ambas fuerzas se dio casí por casualidad. Los dos jefes coincidieron en avanzar con tropas ligeras y de exploración para espiarse mutuamente, coincidieron así las dos columnas en el campo de batalla y rápidamente se desplegaron para el combate. Escipión coloco sus arqueros en primera linea, seguidos por los jinetes galos aliados, en la reserva dejo a los romanos y a los aliados de mas valía. Aníbal desplegó en el centro de su dispositivo a la caballería de linea y en las alas a los númidas, en cuanto estos avanzaron, los arqueros de Escipión emprendieron la fuga y de esta manera choco tan solo en el combate la caballería de ambos contendientes. El combate fue duro e igualado, hasta que, los númidas de los flancos, dando un rodeo, aparecieron por la espalda del enemigo. El miedo se apodero de la formación romana, mas a mas por que el cónsul fue en ese momento herido en combate (siendo salvado por la intervención de su hijo, el joven Escipión, quien mas tarde seria llamado El Áfricano). Los arqueros que servían a los romanos y que se encontraban ahora en la retaguardia tras haber retrocedido, sufrieron el choque con los mortíferos númidas y fueron dispersados, la formación romana se apiño alrededor del cónsul herido y protegiendolo se retiraron en orden hasta el campamento. |
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Esta fue la batalla del Ticino, en realidad una escaramuza, pero que llevo a Escipión a darse cuenta de la superioridad de la caballería cartaginesa y su terrible eficacia táctica, por lo que, decidió abandonar esas tierras tan aptas para el combate ecuestre y regresar a Piacencia. Levanto el campamento silenciosamente a la noche siguiente y rápidamente se llego hasta el Po, cruzandolo de nuevo por el puente de balsas que ya antes había usado y que todavía se mantenía en pie, de esta manera los romanos llegaron a Piacencia mientras Aníbal no sabia siquiera de su marcha. Este, sin embargo, salió en su persecución rápidamente y llego a tiempo de impedir que los 600 soldados romanos encargados de desmontar el puente de pontones concluyesen con su labor. Gran parte de estos legionarios fueron capturados pero finalmente el puente no se pudo salvar, pues habiendo sido cortadas las cuerdas con que se asía este a las orillas, el puente se dejo llevar por la corriente y se perdió aguas abajo. A partir de aquí hay dos versiones acerca del paso del río Po, una dice que fue cruzado a viva fuerza y la versión mas creíble, que Aníbal construyo un nuevo puente de balsas por el que cruzo el ejercito. Sea lo que fuere, las primeras tropas que cruzan el río son la caballería ligera y la infantería ligera hispana, con los que Magón se dirige a Piacencia a espiar el dispositivo enemigo, Aníbal, mientras se realiza el cruce del los bagajes y las tropas pesadamente armadas, se dedica a recibir a los embajadores de las diferentes tribus galas que acuden a su presencia. | ||||
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Una vez al otro lado del Po, Aníbal marcho hasta Piacencia y acampo a seis millas de la ciudad, desplegando su ejercito ofreciendo así batalla a los romanos, quienes por el momento no la aceptaron. A la noche siguiente, parte de los auxiliares galos al servicio de los romanos y que se encontraban junto a ellos acampados, provocaron un motín y tras asesinar a los centinelas de las puertas se pasaron al ejercito de Aníbal (unos 2.000 infantes y 200 jinetes). El cartaginés recibió con amabilidad y recompensas a los desertores y les remitió a sus pueblos respectivos para que animasen y empujasen a estos a la defección de los romanos. Escipión, que seguía convaleciente de la herida, temió por la seguridad de su ejercito, si los otros galos aliados, se sumaban inesperadamente a la traición, así que decidió abandonar el lugar y a las cinco de la madrugada retrocedió hasta el otro lado del río Trebia, acampando en unas colinas poco favorables para la caballería La retirada pudo hacerse en calma pues, aunque los númidas les seguían los pasos, estos se habían quedado distraídos saqueando el campamento abandonado, así, cuando se reiniciaron la persecución tan solo pudieron acosar a algunos rezagados que no habían cruzado todavía el río Trebia.
LA BATALLA DE TREBIA Una vez instalado en sus nuevas posiciones, Escipión decidió, no realizar ninguna acción bélica, mas allá de fortificar sus posiciones, hasta la llegada de los refuerzos mandados por su colega, el cónsul T. Sempronio Longo, que a la sazón se encontraba con sus tropas cerca de allí. Aníbal, mientras, acampado ya cerca de los romanos, ataco con parte de sus fuerzas la ciudad de Clastidium, en donde los romanos habían almacenado gran cantidad de trigo, allí., cuando se preparaba ya para el asalto, vino a ofrecersele la oportunidad de tomar la ciudad gracias a la traición de su comandante, un tal Dacio, quien a cambio de 400 monedas de oro entrego en manos del cartaginés la ciudad, granero a partir de ese momento del ejercito de Aníbal en tanto en cuanto permaneció este en la zona del río Trebia. Reunidos por fin los dos ejércitos cónsulares romanos, ambos jefes discutieron las medidas a tomar, el primero, Escipión, todavía convaleciente prefería posponer por un tiempo el enfrentamiento, el segundo, mas fresco y con energías, defendía el entablar combate con el cartaginés Mientras debatían los cónsules acerca del desarrollo de las operaciones, Aníbal la emprendió contra los galos de la zona, por el momento neutrales, pero, a quienes el cartaginés ataco con la esperanza de atraerlos a su bando o al menos para que sus tropas consiguiesen hacerse con algo de botín. Los galos atacados, pese a mantenerse neutrales, reclamaron de los romanos protección, los cónsules discutieron acerca de ello y pese a que Escipión era contrario a mandarles ayuda, se impuso la opinión de Sempronio quien, no deseaba abandonar a los aliados. Así pues, Sempronio mando a su caballería junto con 1.000 infantes al otro lado del Trebia para atacar a los incursores enemigos (eran estos no mas de 3.000 hombres) cayeron improvisadamente sobre las tropas cartaginesas causandoles muchas bajas y empujandolos hasta el campamento en donde encontraron abrigo y de donde salieron nuevas fuerzas que finalmente expulsaron a los romanos de la zona. La escaramuza se había saldado con una victoria romana y esto contribuyo a dar mayor confianza al cónsul T. Sempronio sobre sus posibilidades de entablarse una batalla con los cartagineses, finalmente el romano empujo a su colega a ofrecer batalla y por fin ambos se dispusieron para el enfrentamiento (1). Aníbal, informado al instante de las maniobras romanas (gracias a los espías galos), preparo el escenario para la batalla (ver La batalla de Trebia). Tras el descalabro romano en la batalla, parte de los supervivientes llegaron a Piacencia y otros pudieron escapar hasta el antiguo campamento (en donde acamparon antes de la batalla) y de allí. y gracias a la cobertura que daba el mal tiempo reinante, cruzar el río Trebia y llegarse hasta Piacencia, en donde Escipión reorganizo sus fuerzas y las condujo a Cremona, en vistas, a no agotar los recursos de la ya exhausta ciudad de Piacencia con tan gran numero de hombres.
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| Terminaron de esta manera las operaciones del año 218 a.C., con el invierno ya avanzado. El cónsul, T. Sempronio, dejando a sus tropas en Piacencia, se dirigió sin tardanza hasta la capital, Roma, para informar en persona del desastre y cumplir con sus deberes como cónsul, presidiendo los comicios, en los que salieron elegidos Gneo Servilio y G. Flaminio, tras lo cual, volvió al norte y se reunió con sus tropas. | |||||
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Artículos relacionados: Los pueblos cisalpinos |
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Notas.. (1) Siguiendo a Polibio, siempre tan atento con los escipiónes, se da a entender que Aníbal llevo al impulsivo, o al menos, mas decidido, Sempronio al combate, a sabiendas de que Escipión no deseaba ya enfrentarse al cartaginés en terrenos particularmente favorables a su superior caballería. La otra versión, la de Livio, tan solo da a entender que Sempronio, mas fresco y menos escarmentado con el cartaginés, tenia decidido combatir con él a la menor ocasíón (por otra parte lógico, también Escipión hizo lo mismo cuando no conocía a su contrincante). Secundariamente nos habla de que efectivamente el cartaginés sabia que su contrincante quería luchar y preparo la celada de Trebia. Lo cierto es que el momento y las maneras elegidas por Sempronio no eran ni con mucho las mas adecuadas para el choque,como el cartaginés demostraría en esa ocasíón.Volver. (2) Victimula había sido un mercado romano durante la anterior guerra contra los galos, por ello fortificado. Tras la guerra fue poblado por refugiados de distintas tribus y procedencias, muchos romanos entre ellos. Aumentada su población con motivo de la reciente guerra, se sintieron sus habitantes con fuerzas y moral para enfrentarse al general cartaginés con los resultados ya conocidos. Volver. |