El fin de la guerra en Italia.


Por fin, Asdrúbal se preparaba para invadir Italia, sin embargo, Aníbal, que esperaba que su hermano tardaría al menos tanto como el en cruzar la Galia y los Alpes, no se encontraba atento a los acontecimientos, por primera vez estos se le escaparon y también por primera vez los romanos llegaron a engañarle con funestos resultados para la causa cartaginesa.

Mapa, Comienzo del año 207 a.C. Aníbal, que se encontraba invernando en el Bruttium (4), comenzó el año haciendo una incursión al territorio tarentino del que no salió bien parado y retrocedió de nuevo sobre el Bruttium, luego reunió para esta decisiva campaña a todas las tropas de que pudo disponer, ya sea las propias o las establecidas en las distintas guarniciones repartidas por el territorio que dominaba. Una vez preparado, marcho el cartaginés hacia Lucania con el fin de atraerse de nuevo a las ciudades que recientemente le habían echo defección. Estableció sus campamentos en los alrededores de la ciudad de Grumento a donde también acudió el ejercito del cónsul Q. Claudio Flamen, alrededor de 40.000 infantes y 2.500 jinetes. Estableció el romano su campamento muy cerca del de Aníbal, con el fin de incordiarle lo mas posible. Aníbal, que prefería presentar batalla para salir del impasse que imponía la táctica dilatoria del general romano, veía como sus intentos no eran secundados por Q. Claudio, que prefería mantenerse en sus fortificaciones contentandose tan solo con agobiar al cartaginés con escaramuzas y con su terca presencia, y así transcurrieron los días hasta que por fin el cónsul vio posibilidades de presentarle batalla al cartaginés, tal y como era costumbre en su enemigo, fue Q. Claudio quien oculto esta vez a un gran numero de tropas en una colina, aprovechando la noche destaco allí a un fuerte contingente de infantería, al día siguiente ofreció batalla al cartaginés acercandose por la mañana temprano con el ejercito desplegado a sus fortificaciones. Precipitadamente las tropas cartaginesas salen del campamento a formar en la llanura, aprovechando el desorden, Q. Claudio manda cargar con la caballería con fortuna, pues la confusión reina ahora entre las tropas enemigas, Aníbal, que ve imposible ya formar un solido frente de batalla, da la orden de cargar directamente contra el enemigo y así, mientras el veterano general cartaginés se las ve y se las desea para organizar a sus tropas, aparecen

inesperadamente por la espalda los legionarios emboscados, el ejercito púnico renuncia ya a combatir y se da abiertamente a la fuga. A decir de Tito Livio, durante la retirada los cartagineses sufrieron severas perdidas, mas de 8.000 hombres por apenas 500 romanos o aliados. Al día siguiente Aníbal ya no salió de sus reales y fue Q. Claudio quien le volvió a ofrecer abiertamente batalla. Pasaron los días y los romanos se acercaban cada día mas a las fortificaciones retando a sus enemigos al combate, finalmente Aníbal desistió de la empresa y al anochecer salió silenciosamente con el ejercito hacia Apulia, dejando a los númidas en el campamento para simular que se mantenía en el lugar. A la mañana siguiente la presencia de los africanos en las fortificaciones hasta el ultimo momento antes de que estos escapasen también a caballo hizo perder al cónsul romano el paso de Aníbal, a quien, no obstante, alcanzo de nuevo en los alrededores de Venusia, obligandole a salir de la zona tras una serie de desafortunadas escaramuzas para el cartaginés Aníbal se retiro ahora a través de las montañas hasta Metapontum, desde donde envió a Hannón al Bruttium a reclutar auxiliares entre aquellas belicosas gentes, mas tarde y una vez engrosadas sus filas con estos nuevos contingentes, partió de nuevo para Venusia, siempre seguido por los romanos.

  • Foto del lugar donde se levantaba la antigua Grumentum

 

Una vez en Apulia, y mientras los dos contendientes se mantenían atrincherados, el cónsul, que ya sabia de la llegada de Asdrúbal a Italia, decidió escoger la flor y nata de sus fuerzas, unos 6.000 hombres, y tras anunciar que se dirigía a realizar una campaña punitiva contra alguna ciudad lucana no muy lejos de allí, emprendió una larga y rápida marcha a través de Italia para unirse en el norte con su colega. Aníbal, que nunca supo de la marcha del cónsul con sus mejores tropas, permaneció inactivo durante todo el tiempo en que este estuvo ausente. Finalmente, tras la derrota y muerte de Asdrúbal, su cabeza fue enviada a Aníbal junto con algún prisionero para que le anunciasen la nuevas de la aplastante derrota cartaginesa. A partir de este momento, ya sin esperanzas, Aníbal se retiro al Bruttium, pero no solo el y su ejercito, si no también los ciudadanos que habitaban en las ciudades griegas o lucanas que todavía dominaba, deseaba reunir la mayor cantidad de tropas posibles y la única opción era reagrupar a las dispersas guarniciones de estas ciudades. Termino así el año, con Aníbal invernando en el Bruttium a la espera de los refuerzos que le prometían desde Carthago.

En el año 206 a.C., fueron los romanos quienes comenzaron las operaciones. Los nuevos cónsules invadieron el Bruttium y se llegaron hasta Cosentia, saqueando a fondo todo el territorio, aunque a la vuelta fueron emboscados en un denso bosque por brutios y cartagineses y poco falto para que ocurriese algún desastre, finalmente el ejercito salió al llano y de allí se retiraron a Lucania, región que por fin termino por someterse toda ella a Roma. En aquel año no se atrevieron los romanos a enfrentarse con Aníbal, el tampoco se movió, se dice, por estar todavía afectado por la gran derrota del año anterior.La guerra por aquel entonces se limitaba a simples operaciones de saqueo y devastación, mas propia de cuadrillas de ladrones que de soldados, un tipo de guerra muy apropiado al carácter de los brucios y númidas, pero del que también se contagiaron los romanos establecidos en la zona, el hambre y la peste azotan ahora al ejercito del cartaginés. Así mismo, los refuerzos prometidos por Carthago, unos cien barcos de transporte con todo tipo de suministros y soldados, fueron desviados de su ruta por los vientos, pues carecían de remeros, desviados a Cerdeña fueron capturados o dispersados por los romanos. Tampoco podía esperar ayuda Aníbal de su hermano Magón, quien se encontraba en Liguria y que esperaba ver como transcurrían los acontecimientos.

templo de Hera Licinia
  • Templo de Juno Licinia en el area de Crotone, en este templo hizo levantar Anibal una inscripcion en la que relataba su aventura italiana. La inscripcion fue luego vista por el propio Polibio, quien nos da fe de su existencia todavia en su epoca (150 a.C. aprox.).
Templo de Hera Licinia

 

En el año 205 a.C., con Escipión instalado en Sicilia y preparando el desembarco en África, se le presento a este la oportunidad de conquistar Locrii a traición. Habían capturado los romanos en una de sus incursiones de saqueo a unos obreros de la ciudad, trasladados a Rhegium, ofrecieron estos al mando romano la posibilidad de colaborar en la captura de la ciudad si a cambio eran liberados. Estos obreros trabajaban en la ciudadela de Locrii para los cartagineses y disponían de cierta confianza con ellos, por lo que la oferta no era descabellada. Se hizo llegar a Escipión lo referente a este caso y acepto llevar adelante el plan. Se designo para ello un contingente de 3.000 hombres de la guarnición de Rhegium que llegados a medianoche ante la ciudad, y en un punto de las murallas de la ciudadela convenido anteriormente, los traidores dejaron caer una serie de escalas por las que subieron los legionarios. Gracias a la confusión creada, la guarnición cartaginesa, que podría haberlos derrotado, se dejo llevar por el pánico y se concentro en la segunda de las ciudadelas de que disponía la ciudad, abandonando la otra a los asaltantes. Ya de día, Amílcar mando emisarios a Aníbal y procedió a acosar a los invasores, a partir de entonces se combatió a diario en escaramuzas por las calles de la ciudad, población que situada entre las dos ciudadelas, quedaba así como campo de batalla de romanos y cartagineses. LLegaron refuerzos a los cartagineses de la ciudades cercanas, no así a los romanos, el propio Aníbal también estaba ya en camino.. los romanos hubiesen sido derrotados de no ser por que la población de Locrii, harta ya del trato a que les sometían los púnicos, no se hubiese inclinado a favor de los romanos. Escipión, que a la sazón se encontraba en Messina, informado de la difícil situación en que se encontraba el propretor Q. Pleminio (que comandaba el contingente romano) embarco rápidamente en la flota y se dirigió a la ciudad con la esperanza de llegar a ella antes que Aníbal, quien se encontraba ya cerca y ordeno a través de un mensajero a Amílcar que atacase al día siguiente a los romanos pues el se sumaria entonces al combate. Aníbal deseaba entrar en la ciudad por otro punto de las murallas que no fuese la ciudadela que se encontraba ya en manos de los cartagineses, por no embotar a su ejercito en un lugar tan estrecho, así que esperaba asaltar las murallas mientras los romanos eran entretenidos por Amílcar combatiendo en el interior de la ciudad. LLego pues el cartaginés con su ejercito ante Locrii y se desplegó ante las murallas con el fin de, al menos, desmoralizar a los romanos, luego y mientras preparaba el asalto, se fortifico en un campamento. Ese mismo día, a ultima hora de la tarde, llego Escipión con la flota y desembarco un fuerte contingente de infantería Al día siguiente, Amílcar comenzó el ataque y Aníbal a su vez se acerco a las murallas con las escalas y todo lo demás necesario para el asalto cuando de repente se abrieron las puertas y los romanos hicieron una salida, Aníbal que esperaba todo menos esto, toco retirada no sin antes perder algunos hombres, luego, percatado ya de la presencia del cónsul, toco retirada general y tras comúnicar a Amílcar que solo contase con sus fuerzas, se retiro de Locrii por la noche. Los cartagineses de la ciudadela, tras incendiar las casas cercanas a su posición para proteger su retirada salieron rápidamente tras las huellas del ejercito de Aníbal hasta unirse con el. A medida que transcurría el tiempo, la lealtad de los brutios y griegos que todavía permanecían aliados flaqueaba, así mismo, Aníbal, consciente de que todo se terminaba y necesitado de todos los recursos posibles (1), se dedico ahora a imponer numerosas cargas a las ciudades y pueblos aliados, llegando incluso a hacer violencia contra algunos particulares que se oponían a las nuevas medidas por el dictaminadas.

  • Costas de Calabria a la altura de Locrii.

 

En el año 204 a.C., el cónsul Publio Sempronio, que tenia a su cargo la provincia del Buttium, combatió con Aníbal cerca de Crotona (2) en un confuso combate en el que no hubo tiempo de desplegar los ejércitos correctamente, la romanos fueron derrotados. Refugiados en su campamento, lo abandonaron estos por la noche y retrocedieron para unirse a los refuerzos que ordeno traer al procónsul Publio Licinio, de esta manera, con 4 legiones y auxiliares, procedió de nuevo a avanzar contra el cartaginés a quien derroto y puso en fuga. Aníbal retrocedió ahora sobre Crotona. Los romanos aprovecharon la iniciativa para arrebatar al cartaginés el control de varias ciudades del Bruttium, Cosentia por ejemplo, y otras seis mas, también se les entregaron así mismo algunas otras de buen grado.

A medida que llegaban noticias de las victorias romanas (de Escipión) en el norte de África, Aníbal notaba como sus últimos aliados también recelaban e incluso estallaron algunas sublevaciones y mas de una guarnición cartaginesa fue pasada a cuchillo. Aníbal se presento en Petelia, y acuso a los mandatarios brutios de la ciudad de connivencia con los romanos pues se sabia que habían mandado mensajeros ante el senado romano con mensajes de conciliación. Los notables de la ciudad fueron ahora vigilados personalmente por guardias númidas y los ciudadanos brutios desarmados. Se concedió la libertad a los esclavos a los que ahora se armo.Lo mismo se hizo en otras ciudades, en Turios se entrego el poder a una facción de unos tres mil ciudadanos y a unos quinientos del campo de entre los mas afectos a la causa cartaginesa. Las propiedades de los personajes sospechosos de traición. fueron entregados como botín a la soldadesca del ejercito cartaginés y estos ciudadanos mismos trasladados e instalados en Crotona. Turios fue ahora guarnecida por un fuerte destacamento cartaginés

Llego el día (3) en que apareció en las costas del Bruttium una flota de transporte cartaginesa al mando de Asdrúbal, se comunico ahora a Aníbal que el senado, en vista del momento critico que se vivía en África, le ordenaba abandonar Italia y regresar con su ejercito a Carthago, a donde también había sido llamado su hermano Magón desde Liguria. Desalentado Aníbal y temeroso de un futuro incierto, el general cartaginés se dedico a construir rápidamente embarcaciones para trasladar a África el mayor numero de tropas posibles, la región proporcionaba abundante madera, por lo que no fue difícil completar en poco tiempo el numero de barcos que se requerían para la operación, así mismo, y llegado ya el fin, procedieron los cartagineses a arramblar con todos los bienes y objetos de valor posibles. El propio Aníbal, no queriendo participar en estas ultimas y desagradables disposiciones, ordeno al almirante Asdrúbal que se hiciese cargo el de dirigirse por las ciudades aliadas y arrebatarles todo lo de valor, cosa que hacían las tropas con avidez, arrebatando a sus dueños todo el dinero, plata o oro,esclavos y en definitiva lo que deseaban para si. Al enterarse de este comportamiento muchas ciudades atacaron a las guarniciones púnicas antes de la llegada de Asdrúbal, hubo sitios en donde los ciudadanos se hicieron con el control de la ciudad y otros en que entre grandes matanzas, las guarniciones se impusieron, en estos postreros momentos de la presencia cartaginesa en Italia, no se ahorraron estos de cometer todo tipo de brutalidades como asesinatos, violaciones y raptos de doncellas.

A la hora de la marcha, Aníbal intento convencer a los bruttios, lucanos y otros italiotas que militaban en sus filas de que le siguiesen al África, necesitado estaba de buenos combatientes y estos lo eran, algunos se dejaron convencer, mas por que no dejaban ya nada atrás que por deseos de emprender nuevas y peligrosas aventuras. Finalmente reunió a todos los que habían decidido quedarse simulando querer, de alguna manera, recompensar su larga fidelidad. Los rodeo luego con sus tropas y ordeno a estos que escogiesen a los que quisieran de entre ellos como esclavos, los que sobraron después de ello fueron muertos para que así, hombres de tal valía, no pudiesen servir de nada al enemigo. Se dio muerte así mismo a 4.000 caballos y a gran numero de animales de tiro que no podían llevarse a África Después de esto, embarco y espero el viento, cuando llego se alejo por fin de la tierra en donde, según Plutarco, no debía haber empezado allí su gloriosa vida de conquistador, si no haberla allí terminado como broche de esta.

Todavía quedaron algunas guarniciones menores en el Bruttium, tropas de baja calidad que prefirio sacrificar el cartaginés, cubriendo así su propia retirada. Los de Petelia y otras ciudades, las atacaron con diversa fortuna.

Al partir Aníbal de Italia, el senado romano perdono a todos aquellos pueblos de la península que se habían pasado a los cartagineses, a todos menos a los bruttios, quienes le habían permanecido fieles hasta el final. Los bruttios fueron ahora desarmados, en el futuro se les prohibió servir en el ejercito, considerados a partir de ahora como personas no libres fueron requeridos tan solo como sirvientes para acompañar a los cónsules o pretores en el desempeño de sus cargos en provincias.

 

 
 
 

Temas relacionados

Epilogo         Aníbal en África         

 

Pagina principal Enlace con la pagina principal de la Web Aníbal y la II Guerra Púnica Enlace con el atlas histórico. (recopilación de los mapas del sitio web) Ver diccionario de personajes Enlace con el diccionario de personajes históricos

 

Notas..    

(1) Por esas mismas fechas le fue enviada desde Carthago una flota con mas de 100 transportes con todo tipo de suministros, temerosos los cartagineses de que si Aníbal no entretenía a Escipión este invadiría África La flota, que carecía de remeros, fue dispersada por los vientos y empujada hacia Cerdeña en donde la flota romana capturo la mayor parte de los navíos. Volver

(2) Crotona era la ciudad que Aníbal había convertido en su centro de operaciones durante esta ultima etapa en Italia, en ella almaceno gran cantidad de suministros y todo lo necesario para llevar la guerra, también era el punto en donde mantenía los rehenes o los personajes de dudosa fidelidad. Volver.

(3) Esta parte final, la del abandono de Italia esta prácticamente toda sacada de la historia romana de Apiano, de su libro La Guerra de Aníbal.      Volver.

(4) Se sabe que siglos mas tarde, el lugar donde habitualmente se establecía Aníbal en el >Bruttium, la parte mas angosta de Calabria, el lugar en donde el Tirreno y el Golfo de Tarento casi se tocaban, fue conocido por los romanos como el campamento de Aníbal, en la época imperial todavía se conocía con esta denominación esa pequeña porción de territorio.   Volver.

 

 

 

alojamiento web gratis
Otros servicios ofrecidos por HispaVista:
Ofertas de Trabajo y Busco pareja
Consigue una página web gratis o un
hosting con Galeón