De todas las personalidades romanas de esta época, son sin duda las mas conocidas, las de Publio Cornelio Escipión y Q. Fabio Máximo Verrucosus, ambos curiosamente se destacarian por dos visiones, o concepciones estrategicas del conflicto, totalmente contrapuestas, el primero, joven, partidario de la ofensiva contra los cartagineses y finalmente partidario de atacar la capital enemiga desembarcando en África. El segundo, consecuencia de las experiencias adquiridas en la presente guerra, partidario de una estrategia de dilación y desgaste del enemigo, fue el mas tenaz opositor de Escipión y en sus últimos años de vida entorpeció lo que pudo los planes del "africano" de llevar la guerra a África y aunque no pudo evitarlo como era su intención, si que es cierto que la expedición partió mas por la propia iniciativa y esfuerzos del hábil general romano que por el respaldo sincero de un gobierno de la república dominado en estos momentos por los fabios. Pero esto fue, para Fabio Máximo, a decir de los historiadores antiguos, un triste broche final a su gloriosa carrera política y militar, sin duda la mas importante de todo este difícil siglo para Roma.

Para comprender los hechos que narraremos será mejor introducirnos antes un poco en la época que tratamos, en donde encontramos a un joven y vigoroso estado romano pletórico de fuerzas y moral. Pocos años antes de la llegada de Aníbal a Italia se había derrotado y detenido definitivamente la amenaza que los belicosos galos podían suponer para Roma en la decisiva batalla de Sentinum, después, en la guerra de Iliria se había aplastado a las tribus que practicaban la piratería en el Adriático y Jónico y para asegurarse de ello Roma se había instalado en las costas de Grecia ocupando una larga franja costera frente a las costas de Italia. Roma por tanto, no solo se sentía segura y victoriosa si no que ni siquiera pensaba que los pérfidos púnicos pudiesen oponerles, en caso de guerra, mas que una estrategia defensiva, ni que decir tiene que no imaginaban que tendrían que luchar en el propio suelo italiano y por la propia supervivencia de su república

Cuando estalla la guerra con Carthago, los planes romanos no son, por supuesto, combatir en Italia, por lo que se aprestan dos ejércitos, uno para llevar la guerra a África y otro para enviar a Hispania y evitar que el propio Aníbal se atreva a venir a la península, lo que viene después ya es harto conocido, Aníbal, que ya tiene todo previsto y en la medida de lo posible se ha ganado la voluntad de los mas de los galos con sobornos, emprende un difícil camino hacia Italia a través de la Galia, cuando los dos escipiones llegan a Massilia deciden que ya es tarde para detenerle, se abandona entonces los planes de atacar África (que no los de Hispania) y se aprestan las fuerzas para aplastar al temerario general cartaginés si es que al final consigue llegar hasta la Cisalpina. Cuando Aníbal desciende de los pasos alpinos hasta la llanura le esperan unos desconcertados romanos que no están preparados para enfrentarse a tan extraordinario general como es Aníbal Barca, seguramente el mejor tactico de la historia antigua.

En Roma, debido a la poco adecuada organización de elección de los mandos militares (mas contra un líder como Aníbal), se suceden uno tras otro los generales y cónsules aupados al mando las mas de las veces gracias a su demagógico discurso frente a la plebe, que responsable de la elección anual de los nuevos magistrados, se deja seducir por la fácil palabrería de algunos senadores o nobles que prometen grandes victorias y la definitiva derrota del temido y odiado cartaginés, así, veremos cíclicamente como se nombra cónsules o generales a personajes tan poco sensatos como G. Flaminio, T. Sempronio, M. Minucio Félix, G. Terencio Varrón, M. Centenio o Gn. Fulvio Flaco, todos ellos muertos o descalabrados frente a Aníbal sumando mas de 100.000 los soldados que bajo las ordenes de estos generales cayeron frente al ejercito del cartaginés

En el comienzo, o los albores del conflicto, fue nombrado Fabio Maximo, junto con otros de sus colegas (senadores) embajadores encargados de dirigirse a Carthago para pedir ante su senado explicaciones por los echos acontecidos en Hispania (Sagunto y los rumores de que Anibal se podia poner en marcha contra Italia). En Carthago no obtienen la satisfaccion a sus demandas por lo que emprenden un largo largo viaje, recalan en Hispania en donde se entrevistan con algunos regulos locales ante los cuales no logran nada (esta vivo el reciente recuerdo de la caida de Sagunto, que pese a ser su aliado, fue abandonado por Roma), de alli entran en la Galia en donde se reunen tambien con algunos de los mas poderosos regulos de la zona ante los cuales se pone en evidencia lo dificil de su mision: LLegados a la presencia de un indeterminado rey celta, se le exhorto a este a la alianza con Roma y el evitar por las armas que el ejercito cartagines cruzase por su territorio, el celta les pregunto que si lo que le pedian es que para evitar que la guerra, y con ella todos los terribles males que provoca, cayesen sobre Italia, debian hacer que esta recayese sobre sus tierras, sus familias y posesiones. Los romanos, y con ellos Fabio Maximo, no supieron que responder. La noticia de este encuentro y de la pregunta en cuestion se propagaron rapidamente entre los galos del sur de Francia, desde ese momento ya no se recibio a unos embajadores que, evidentemente, no hablaban con cordura.

Fracasada la mision, la embajada llego a Massilia tras lo que, via maritima, regreso a Roma.

 

LA DICTADURA

Al llegar a Roma la noticia de la grave derrota sufrida en el lago Trasímeno, la ciudad se sumió en un mar de dudas, temor e incertidumbre ante una batalla en la que habían perecido tan gran numero de ciudadanos. En el senado, mientras se debatía urgentemente las medidas a tomar ante el desfavorable curso de los acontecimientos, se recibió la noticia de una nueva derrota a manos del cartaginés, por lo que sin mas dilación procedieron a recurrir al recurso que al que Roma siempre acudió en los momentos de mayor gravedad, el nombramiento de un dictador. La pregunta que todos se hacían era a quien recurrir, quien nombrar como máximo dirigente de la república en tan graves circunstancias. La elección recayó en Q. Fabio Máximo, pero, quien era este senador romano al que la historia había aupado a la suprema magistratura del estado romano?.

 

Nacido en Roma alrededor del año 275 a.C., tuvo una infancia mas que discreta, siendo, dicen, un niño bastante quieto y tranquilo, por cuya causa recibió el primero de sus sobrenombres, Ovícula (oveja), siendo tal su mansedumbre que era rayana en la torpeza, también lento en el estudio, llevo a pensar a muchos que quizás no era del todo inteligente. Sin embargo, con el tiempo y ya ocupandose de sus primeras obligaciones de adulto, se descubrió que todos estos, quizás defectos, en realidad escondían a un joven no torpe o lento de entendederas, si no reflexivo, sereno, prudente y seguro de si mismo. Hombre de su tiempo, creció ejercitandose para la guerra y para la oratoria, para la guerra desarrollo un cuerpo fuerte y resistente, para la oratoria, un lenguaje quizás no brillante y ampuloso pero si de un contenido claro, sereno y practico.

Antes de la invasión de Italia por Aníbal, ostento por dos veces el cargo de cónsul, la primera vez (233 a.C.) dirigió la guerra contra los ligures, de quienes triunfo y a quienes castigo por sus devastadoras incursiones en territorio romano. Repitió consulado en el año 228 a.C., aunque no hay datos acerca de sus hechos durante estos años, lo cierto es que al comenzar la II Guerra Púnica, era ya Fabio un prestigioso senador experto bien en la milicia bien en la política, configurando así al personaje que protagonizara los primeros y mas difíciles años de la mas dura guerra que tuvo que afrontar nunca Roma.

La grave derrota en Trasímeno, seguida de la perdida de 5.000 jinetes mas a manos del cartaginés, impulsaron al senado a recuperar la vieja y casi olvidada magistratura de la dictadura (5) , la elección recayó en un respetado senador llamado Quinto Fabio Verrucosus (6).

Nombrado pues dictador por el senado (2) Q. Fabio Máximo fue encargado de preparar y mejorar las defensas de una desprevenida Roma en lo que gasto el poco tiempo que le quedaba hasta las nuevas elecciones en las que de nuevo fue nombrado dictador aunque ya con el concurso del único cónsul electo que se encontraba en servicio, Gneo Servilio. Ahora y ya con mas tiempo emprendió en primer lugar la dura tarea de restablecer la moral del pueblo tan gravemente afectada tras la sucesión de derrotas a manos de Aníbal, en esos momentos se tenia ya al cartaginés y sus tropas como invencibles, asumiendo así el típico complejo de inferioridad (1) que temporalmente se sufre en estos casos y tantas veces visto en la historia. Luego procedió a asumir sus responsabilidades militares diseñando un plan estratégico destinado a eludir el combate frontal con el cartaginés y llevar a cabo una política de tierra quemada con el fin de evitar que su ejercito se pudiese abastecer, se ordeno, así mismo, que se abandonasen todas las posiciones no suficientemente fortificadas y se concentrase la defensa en las ciudades y fuertes bien preparados, abandonando como decía los campos por donde se presentase el cartaginés pero no sin antes incendiar y destruir todo lo que pudiese ser de utilidad para el enemigo. Esta estrategia, la única que se podía llevar a cabo en ese momento (y que demostró su eficacia) no podía a medio plazo encontrar muchas simpatías entre gran parte del senado, una guerra defensiva de ese tipo, al tiempo de ser en cierto modo humillante, exponía el territorio romano y el aliado a devastaciones sin limite que proporcionaba a los sectores mas demagógicos o nacionalistas de la ciudad combustible suficiente para enervar los ánimos de la plebe, siempre decisiva en el nombramiento de los magistrado anuales.

Q. Fabio Máximo tomo el mando del principal ejercito romano y procedió a seguir los pasos del cartaginés, se encontraron ambos en Apulia, frente a frente, Aníbal desplegó su ejercito para el combate y los romanos, cosa antes nunca vista, siguiendo las pautas dadas por Fabio, renunciaron al combate manteniendose en sus campamentos fortificados. En ese momento, el cartaginés, se dio cuenta de que las cosas habían cambiado. A partir de ese momento, Aníbal hacia lo posible para provocar al combate al romano, saqueando y destruyendo sin piedad a su paso todo el territorio que recorría, Q. Fabio, sin embargo, se mantenía siempre a la expectativa y marchando por terrenos elevados o de fácil defensa pero siempre pegado al cartaginés y en la medida de lo posible y con todas las garantías posibles hostigando al enemigo mediante pequeños ataques y combates haciendo así que sus desmoralizadas y temerosas tropas ganasen confianza y moral. Como era de esperar, esta estrategia al poco tiempo encontró una seria oposición, empezando por su propio jefe de la caballería, o lo que es lo mismo, el segundo jefe del ejercito, quien continuamente censuraba y criticaba al dictador y no solo en privado si no en publico (4).

Por aquellos días, Aníbal se encontró, sin darse cuenta, encerrado en una limitada franja de territorio rodeada de ríos y montañas sobre las que rápidamente se fortifico el ejercito romano. Aníbal, seriamente preocupado, llevo su estrategia de provocación al máximo, los ánimos entre la oficialidad del dictador se exaltaron y hubo casi un brote de sedición e incluso la tropa, enterada siempre de estas desavenencias, también se inclinaba abiertamente por enfrentarse en batalla al cartaginés Así pues, Fabio debía combatir en dos frentes, uno contra los enemigos y otro contra los amigos, es de imaginar lo difícil de su situación cuando pese a su autoridad no se atrevió a detener o expulsar a ninguno de sus oficiales, sin embargo se mantuvo firme y la disciplina de las legiones no se resquebrajo pese a que ya en Roma estaban al tanto de lo que acontecía en las filas del ejercito y los mas estaban ya también cansados de esta política de contención del cartaginés que tantos daños llevaba a las tierras propias y aliadas. Al final, Aníbal pudo escapar de la comprometida situación en que se encontraba y marchar de nuevo al saqueo de las tierras de sus enemigos. Q. Fabio, como siempre tras el, pero sin dejarse llevar al combate, por lo que Aníbal volvió a emplear uno de sus trucos para excitar los ánimos que sabia ya exaltados de sus enemigos, durante el saqueo que llevaba a cabo en las tierras del Samnio hizo que se respetasen de entre todas solo las haciendas que el propio dictador poseía en esa región, como dando a entender que podía existir algún tipo de confabulación entre el y Q. Fabio. El romano reacciono rápidamente a esta treta entregando sus posesiones en la provincia al estado romano, pero no fue esto óbice para que los comentarios y rumores se extendiesen por Roma y se sumasen a la ola de descontento que provocaba la política de Q. Fabio.

Fabio Máximo, mantuvo siempre un ejemplar comportamiento para con la república, primero, y a causa de la estratagema de Aníbal, no dudo en entregar sus tierras en el Samnium al estado, y mas adelante, cuando tras llegar a un acuerdo de canje de los prisioneros con Aníbal, que determinaba que al finalizar el intercambio de hombre por hombre, el bando que se quedase con hombres por canjear, estos se cambiarían entonces por dinero. Al terminar el canje de hombre por hombre, le quedaron todavía a Aníbal 250 prisioneros romanos, por lo que como habían acordado, tendrían que entregarse a cambio de dinero. El senado no acepto entregar dinero al cartaginés y desautorizo a Fabio, quien por no faltar a su palabra dada, pago el dinero debido de su propio pecunio, siendo su hijo quien se encargo en Roma de vender cuantos bienes o propiedades fueran necesarias para saldar la deuda.

 

Se llego así al final del verano y con ello tenia Q. Fabio que cumplir con algunas responsabilidades de su cargo en Roma, por lo que dejo el ejercito a cargo de su segundo (y rival) M. Minucio (no sin antes rogarle encarecidamente que no entablara combate con el cartaginés en su ausencia), y marcho a Roma.

Como temía Q. Fabio, M. Minucio comenzó a elaborar planes de carácter mas ofensivo, de momento bajo de las colinas y asentó el campamento en la llanura y llego a un combate campal con el cartaginés en el que gracias a un echo fortuito llevo la mejor parte, por lo que engrandecido este echo por la distancia y los deseos y una no menos exagerada misiva del propio jefe de la caballería, llego a Roma como noticia de una gran victoria romana, llevando así al pueblo y al senado a la alegría mientras al mismo tiempo sumía a Q. Fabio en la pesadumbre, considerando que a veces la buena suerte tiene consecuencias mas temibles que la mala, estos comentarios, llegados a oídos de todos, ofuscaron contra el a los mas de la plebe y el senado y el propio tribuno de la plebe, Marco Metilio, le acuso de ineptitud en el cumplimiento de sus responsabilidades militares y elevo una singular propuesta a la asamblea, ya que no se podía desposeer al dictador de su poder, se elevaría al jefe de la caballería a su nivel, dandole así poderes de dictador. Tal desatino fue defendido en la asamblea por G. Terencio Varrón (quien mas tarde provocaría el desastre de Cannas) ganando fama por tan demagógica propuesta, propuesta que fue por supuesto aceptada por la mayoría de la plebe. Es cosa comentada entonces la oposición, ya puramente personal, que enfrentaba a Fabio contra el sector populista del senado, quienes hacían lo posible para atacar y dañar el poder y prestigio del dictador.

El pueblo de Roma se congregaba en un lugar llamado comitium, ya que en el se reunían los comicios curiados, estaba situado en sus comienzos frente a la curia. Se encontraba rodeado por una muralla que acondicionada como tribuna en su cara interior, se encontraba decorada en su cara externa con rostrae (espolones de navíos capturados). El orador, por ejemplo el tribuno de la plebe Marco Metilio, se instalaba en la parte mas elevada de la muralla y dando la espalda al pueblo dirigía su discurso hacia los presentes situados en las tribunas y hacia la curia, cuya puerta permanecía abierta para que los senadores en su interior escuchasen lo que se decía en la asamblea. El pueblo, situado en el foro, a la espalda del orador, escuchaba también el discurso del magistrado de turno.

Se encontraba ya de camino hacia el ejercito cuando recibió el romano las nuevas del senado acerca de el ascenso de M. Minucio a su nivel de mando, cosa que pese a intranquilizar a Fabio no le hicieron de ninguna manera, variar de su estrategia militar. Así las cosas, al llegar hasta las legiones se llego al acuerdo de, ni mas ni menos, dividirse el ejercito entre los dos, cada uno levaría dos legiones mas los aliados y así y de esta manera se vieron al mismo tiempo dos campamentos romanos en campaña a pocos kilómetros el uno del otro. No le costo mucho a Aníbal enterarse de las nuevas en el ejercito romano y rápidamente se puso en la tarea de provocar a M. Minucio al combate lo que no le costo mucho, poco después el ejercito de M. Minucio ya se encontraba al borde del exterminio cuando apareció en el horizonte el ejercito de Fabio quien había acudido rápidamente al encuentro de su insensato colega cuando fue informado de la comprometida situación en que le había colocado su temeridad. Ante la llegada del dictador, el cartaginés se retiro prudentemente proclamando públicamente que aquel día Fabio Máximo había salvado a un ejercito romano de la destrucción. Aquella noche, y ya todas las legiones reunidas en el campamento del dictador, M. Minucio hizo un acto publico de arrepentimiento de su comportamiento para con Q. Fabio y exhorto a todos a obedecerle como merecía tan sensato general. En Roma, como siempre en estos casos, al recibirse la noticia de lo sucedió volvió Fabio a tener la consideración de la mayoría, tan proclive a volverse siempre al viento que mas sopla.

Así termino su segunda y ultima dictadura, fueron nombrados nuevos cónsules (a los que mas tarde se prorrogaría el mando) y estos llevaron durante su mandato la política que había perfilado Q. Fabio Máximo, acosando al ejercito de Aníbal sin dejarse ver en la llanura y solo presentando combate en terrenos claramente favorables al uso de la infantería, eludiendo así la temible caballería del cartaginés y acosando sin respiro a sus forrajeadores hasta el punto que se dijo que Aníbal se encontraba meditando ya el regresar a la Cisalpina.

Llego el tiempo de los nuevos comicios y con ellos volvieron a tomar fuerza los sectores mas demagógicos (desde el punto de vista de los nobles, claro) con G. Terencio Varrón (3)como líder de la facción, esta, apoyandose en la plebe (el propio Terencio provenía de sus filas) impuso su influencia en la elección de los cónsules del año 216 a. C., los nobles, viendo que era imposible detener el ascenso de Varrón maniobraron para que al menos su colega en el consulado fuese uno de sus propias filas, L. Emilio Paulo, un noble con una asunto de corrupción en su haber que odiaba a la plebe y que por tanto seria el justo contrapeso al populista Terencio Varrón. Después llego Cannas y la perdida de dos ejércitos consulares, las confusas noticias que llegaban a Roma desde las posiciones romanas en Apulia, sumaban en el miedo y la confusión al pueblo y al senado, en estas circunstancias Fabio Máximo se abrogo la responsabilidad de mantener en pie la moral y el gobierno de la república y personalmente se dedico a recorrer la ciudad animando a los mas y obligando a los ciudadanos a sobreponerse a la derrota, también se hizo cargo de reunir al senado, y de colocar en las puertas de la ciudad guardias que evitasen la huida de ciudadanos. En resumen, era tal la consternación general que incluso cuando volvió el responsable de la catástrofe, Terencio Varrón, le recibieron con afecto por haber regresado y no haber dado por perdida a la república, necesitada ahora de todos sus hombres.

Encabezo Fabio Máximo la recuperación moral en Roma, realizo las expiaciones religiosas correspondientes, se envió a Delfos a consultar el oráculo y, seguramente fruto de la histeria de estos momentos, se acuso y castigo a dos vestales por haber, supuestamente, violado el voto de castidad, la una fue enterrada viva (tal era la pena que se les imponía) y la otra se sustrajo a este final dandose muerte por si misma.

Después de Cannas, nadie ya se opuso, al menos abiertamente, hasta el final, a la estrategia de guerra emprendida por Fabio Máximo. Los nuevos cónsules llevan ya la guerra a la manera de Fabio (7), quien nombrado también cónsul suffectus, en el 214 a.C., junto con Marcelo (8), se reparten la tarea de en lo posible acosar al cartaginés pero sin enfrentarse abiertamente con el, al menos sin las garantías suficientes (aunque un par de insensatos generales romanos si que osaron menospreciar a Aníbal y provocaron la perdida de mas de 25.000 hombres). De esta manera y con la intención final de estrechar el cerco sobre Campania, los generales romanos, coordinados en principio por Fabio Máximo, concentran sus actividades en la región y sus alrededores, llevando adelante un sistematico e irresistible avance sobre el territorio enemigo..

LLevo a cabo Fabio Máximo, una exitosa campaña militar en el Samnio. Aprovechando la ausencia de Aníbal (quien se dirigía entonces a Tarento) comando el romano una campaña de castigo contra lo que se consideraba la retaguardia cartaginesa para sus operaciones en Campania, de esta manera, el ejercito de Fabio conquisto y sometió una tras otra las ciudades mas importantes del territorio entre Campania y Apulia, contribuyendo decisivamente a desarticular la influencia cartaginesa en la región, paso previo al proyectado ataque contra Capua.

 

De esta forma, los romanos afrontan ya las hostilidades de una manera diferente a la que hasta entonces habian llevado. Ya no se trata de chocar con el cartagines y derrotarlo, este, como objetivo, se deja de lado, se dedicaran a partir de ahora a combatir a sus aliados e indirectamente minar su capacidad de movimiento, capacidad esta soberbia tanto por el uso que hace de su ejercito Anibal, como por el cuidado sistema de abastecimientos sobre el terreno que ha creado el cartagines desde que tras Cannas cambio de estrategia, escarmentado supongo por el eficaz acoso que de su ejercito hizo el propio Fabio Maximo y sus sucesores, quienes le hicieron ver la necesidad de disponer bases de abastecimientos mas alla de los suministros que normalmente y hasta entonces sacaban de los campos por donde operaban sus fuerzas.

Durante unos años en los que veremos al anciano Fabio participar continuamente en la direccion de las operaciones militares (9), ya sea como consul o como ayudante de su propio hijo nombrado tambien consul en deferencia hacia su padre, se arrebata al cartagines gran parte del territorio que habia conquistado o bien que se le habia unido, cuando finalmente cae Capua, la influencia de Anibal se derrumba en Campania, Apulia y gran parte de Lucania.

La siguiente hazaña de Fabio Maximo sera la reconquista de Tarentum, para ello necesito de la ayuda de su colega Marcelo para que mantuviese el contacto con Anibal y le presionase lo mas posible para que el pudiese concentrarse en la toma de Tarentum. Tambien ordeno a la guarnicion de Rhegium, casi un ejercito, salir de la ciudad y atacar el territorio de Caulonia. Estas tropas, para nada legiones en toda regla, eran una ralea de todo tipo de soldadesca acumulada alli precisamente por su mal comportamiento y empleada para combatir como bandidos contra los escurridizos bruttios. Fabio Maximo hizo de estos el cebo para que Anibal, llegado el caso, tuviese que desplazarse lejos, al Bruttium, mientras el continuaba ante Tarentum.

Marcelo cumplio bien su cometido, pegado al cartagines le acoso y combatio duramente hasta que fue duramente repelido por este, quien le dejo fuera de combate por un largo tiempo, Anibal, libre ahora del romano, en vez de acudir a Tarento, se dejo llevar por la tentacion de aplastar a las fuerzas romanas que atacaban Caulonia, se dirigio pues rapidamente al Bruttium en donde mientras el destrozaba totalmente a las tropas enemigas el consul Fabio Maximo continuaba, y por fin con exito, con la tarea de tomar la importante ciudad de Tarentum.

LA TOMA DE TARENTUM

Tras llegar al territorio de Tarento con sus fuerzas, probablemente un ejercito consular en pleno, procedio primero a arrasar el territorio enemigo, el pueblo de los salentinos parece que militaba del lado cartagines, Manduria fue asaltada y destruida, 3.000 hombres fueron aprisionados. Despues de limpiar su retaguardia y los flancos se dirigio directamente contra la ciudad. Se escogio intentar el asalto por la zona de la peninsula en donde se encontraba la ciudadela y la entrada a la rada de Tarentum. Para ello solo podia contar con la flota, por ello embarco a sus tropas y maquinas en los navios y preparados para dirigirse contra las murallas de esa parte del perimetro defensivo de la ciudad. Fue quizas entonces, antes del asalto a las murallas, cuando el consul recibio la noticia de que quizas pudiese expugnarse la ciudad gracias a la traicion. Un oficial brucio se presto para traicionar a su causa y esto cambio los planes del consul. Una noche, cuando todo estuvo preparado, Fabio Maximo, al frente de un contingente de tropas, circunvalando la rada de Tarentum se aposto sigilosamente en el extremo opuesto de la ciudad en el mismo momento en que el grueso de sus fuerzas atacaban, segun se habia convenido, el puerto desde el mar y desde la misma ciudadela, atrayendo asi la atencion de las feurzas defensoras hasta ese extremo de la ciudad. Entre tanto el brucio, que guarnecia una porcion de las murallas tras las que se ocultaba el consul, dio subida a ellas a los soldados romanos, hasta que, en numero suficiente, pudieron atacar por detras a los soldados enemigos que guarnecian la puerta llamada Temenitida. Una vez tomada y abierta esta, los romanos entraron ya en masa a la ciudad. Poco pudieron hacer ya los valientes defensores ante el avance en formacion cerrada de los legionarios, la ciudad cayo en manos del consul Fabio Maximo (10).

Una vez en Tarentum considero el romano avanzar sobre Metapontum, de donde habían llegado unos enviados que le anunciaban la posibilidad de tomar la ciudad tan solo al hacer acto de presencia, el cónsul no lo pensó y se preparo para la partida, lo que no sabia es que todo era un ardid de Aníbal, que había montado una emboscada cerca de Metapontum con intención de acabar con el.

El general cartaginés había machacado en el Bruttium a los romanos que asediaban Caulonia, por aquellos días se entero del peligro que corría Terentum pero cuando se dirigía ya hacia allí la ciudad fue tomada por Fabio Máximo, lo único que pudo hacer entonces es acampar a unas cuatro millas de la ciudad impotente, de allí marcho a Metapontum en donde tramo la emboscada en la que parecía caería el romano. Esta vez, le salió mal al cartaginés, Fabio, religioso a la antigua usanza, hizo los sacrificios (11) pertinentes antes de la marcha pero estos no le fueron favorables, por ello sospecho de que algo se le ocultaba, días después volvieron los enviados de Metapontum para preguntar por su tardanza, fueron entonces apresados y ante la amenaza de la tortura confesaron lo que se tramaba. Así se salvo Fabio Máximo de acabar como otros tantos generales romanos y pasar a engrosar la ya larga lista de cónsules caídos ante el general púnico.

Pagina en preparación

 

 

 

 

Notas..

(1) Es ese momento psicológico en que los ejércitos sufren de un complejo ante sus adversarios que les lleva muchas veces a darse por vencidos antes de tiempo y que provoca tantos quebraderos de cabeza para el bando que esta afectado por ello. Generalmente se soluciona cuando se llega por fin a una gran victoria o incluso a una pequeña pero que supone una demoledora aportación de moral para el ejercito anteriormente derrotista. Así por ejemplo veremos casos como los de la batalla de Bailén, que representa el fin de la invencivilidad de las armas napoleónicas, la batalla de Moscú para los ejércitos del III Reich o la de Rocroi para acabar con el mito de los tercios españoles de Flandes, al final se sigue combatiendo contra las mismas unidades pero la moral ya a cambiado y esto supone la mayor parte de las veces que nada vuelva a ser al menos igual igual que antes. Volver.

(2) La ley decía que debían ser los cónsules en activo quienes debían nombrar al dictador, sin embargo, con G. Flaminio muerto y su colega combatiendo el la Cisalpina no había tiempo para detenerse en formalismos, así que el senado adopto la decisión de nombrar el mismo al dictador sentando así un peligroso precedente. Volver.

(3) G. Terencio Varrón, a decir de Tito Livio, era un personaje que empleaba a la manera de los típicos demagogos y populistas, enfrentandose a la nobleza y criticando con especial dureza a Fabio Máximo, al que hizo blanco de sus ataques incluso después de terminar este su mandato como dictador. Esta maneras de manejarse le granjearon el afecto de la plebe quienes poco después le auparon al cónsulado.Volver.

(4) Fabio nunca combatirá con Aníbal,siempre se mantendrá en posiciones fortificadas o en las colinas, territorio poco propicio para la caballería enemiga, tan solo Marcelo se enfrentara a el, pero siempre explorando bien el terreno para evitar las celadas y emboscadas, táctica favorita de Aníbal, quien solía esconder siempre a contingentes de tropas en lugares estratégicos para arremeter con ellos en el momento decisivo. Volver.

(5) Cuando el senado declara el Estado de Excepción, se encarga a uno de los cónsules en activo que designe el magistrado ( tiene que ser un excónsul) que ocupara el puesto de Dictador. Estos se eligen para un periodo de seis meses, dispone de plenos poderes, tan solo el Tribuno de la Plebe mantiene sus prerrogativas intactas, todos los demás magistrados se le subordinan. El Dictador elige ahora un Maestro de la Caballería, que a la sazón, hará de su segundo en el ejercito. Volver.

(6) Q. Fabio, recibió a lo largo de su vida muchos apodos, el primero, Ovícula, del que ya hemos hablado, el segundo Verrucosus, a causa de una verruga que le salió por encima del labio, Máximo, por sus hechos, y finalmente Cunctator (Contemporizador) por la estrategia que siguió contra Aníbal, aunque este apodo fue dado mas bien con sorna por sus enemigos politicos. Volver.

(7) Con el tiempo, la fama de Fabio como general, o al menos como sobrio y profesional hombre de armas, llevo a los romanos a llamar tropas fabianas a las que mejor disciplina y profesionalidad demostraban. Lo que nos hace deducir que este personaje consiguió hacer de las legiones bajo su mando un ejemplo a seguir. Durante este consulado se reclutaran ni mas ni menos que 6 nuevas legiones y se botaran 100 navios de guerra. Volver.

(8) En las elecciones Fabio Maximo protagonizara un revuelo en el senado, se opone el pretigioso senador a que, como era habitual ademas de legal, se elijan los nuevos consules por votacion y segun los candidatos presentados, impone cuerdamente que en esos momentos y contra un general de la talla del cartagines, no se puede exponer a la republica a que personajes sin preparacion o competencia asuman el protagonismo de la lucha contra tal enemigo. Impondra Fabio el que se elijan esta vez a generales de competencia probada con los que proseguir con garantias la guerra. Son elegidos el mismo y Marcelo, buena decision sin duda, de la que no se arrepentirian.Volver.

(9) Acompañado por fin por un cierto numero de generales competentes como el famoso Marcelo, Sempronio Graco o Quinto Fulvio Flaco entre otros. Volver.

(10) Esta manera de tomar la ciudad, a traición, no sentó muy bien entre los romanos, acostumbrados a otra forma de guerra y no a esta forma muy anibalica de expugnar ciudades. Seria atacado por ello por sus enemigos en el senado.Volver.

(11) Probablemente de manos de un augur, se consultaban o bien el vuelo de las aves (de esto viene el nombre: auspicios, de aves spicere, mirar las aves). O bien también del apetito que presentan los pollos sagrados, que son eso, unos pollos que enjaulados se les abre la puerta de la jaula ante la cual depositan grano, comida en definitiva, y se observa su respuesta.Volver.

Pagina principal Enlace con la Pagina principal de la Web Aníbal y la II Guerra Púnica   Ver diccionario de personajes Enlace con el diccionario de personajes históricos  

 

alojamiento web gratis
Otros servicios ofrecidos por HispaVista:
Ofertas de Trabajo y Busco pareja
Consigue una página web gratis o un
hosting con Galeón