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La identidad de los Trabajadores de la Luz
Los Trabajadores de la Luz son almas que llevan el fuerte deseo interior de esparcir Luz (conocimiento, libertad, y amor) sobre la tierra. Ellos sienten esto como su misión. A menudo se ven atraídos hacia la espiritualidad y hacia alguna clase de trabajo terapéutico.
Debido a su profundo sentimiento de misión, los trabajadores de la luz suelen sentirse diferentes de otras personas. Al experimentar diferentes clases de obstáculos en sus caminos, la vida los provoca a encontrar su propio, único camino. Los trabajadores de la luz casi siempre son individuos solitarios, que no se adaptan a estructuras sociales establecidas.
Una observación en el concepto de ‘trabajador de la luz’
El nombre ‘trabajador de la luz’ puede provocar malentendidos, ya que éste eleva a un grupo particular de almas del resto. Además, puede llegar a sugerir que este grupo particular es de algún modo superior a los otros, por ejemplo a aquellos ‘no trabajadores de la luz’. Esta línea completa de pensamiento no está de acuerdo con la verdadera naturaleza e intención del trabajo de la luz. Permítanos establecer brevemente qué está mal con esto.
Primero, las pretensiones de superioridad generalmente no son iluminadas. Ellas bloquean su crecimiento hacia una libre y amorosa conciencia. Segundo, los Trabajadores de la Luz no son ‘mejores’ o ‘superiores’ que cualquier otro. Ellos simplemente tienen una historia diferente que la de los otros que no pertenecen a este grupo. Debido a esta particular historia, que discutiremos más adelante, ellos tienen ciertas características psicológicas que los distinguen como a un grupo.
Tercero, cada alma llega a ser un trabajador de la luz en determinada etapa de su desarrollo, por lo tanto la calificación ‘trabajador de la luz (lightworker)’ no está reservada para un número limitado de almas.
La razón por la cual utilizamos la frase “trabajador de la luz “(lightworker) (a pesar de los posibles malentendidos) es porque ésta trae asociaciones y remueve memorias dentro de ustedes que los ayuda a recordar. También hay una conveniencia práctica en ella, ya que este término es frecuentemente utilizado en su literatura espiritual corriente.
Raíces históricas de los Trabajadores de la Luz
Los trabajadores de la Luz llevan con ellos la habilidad de alcanzar el despertar espiritual más rápidamente que otras personas. Ellos llevan semillas internas para un rápido despertar espiritual. Debido a esto, ellos parecen estar en una vía más rápida que la mayoría de la gente, si ellos así lo eligen. Esto, otra vez, no es porque los trabajadores de la luz sean en ningún modo almas ‘mejores’ o ‘superiores’. Sin embargo, ellos son más viejos que la mayoría de las almas encarnadas en la tierra actualmente. Esta edad más vieja debería preferentemente entenderse en términos de ’experiencia’, más que en ‘tiempo’.
Los trabajadores de la luz han alcanzado un estadio particular de iluminación, antes de que encarnaran en la tierra y comenzaran su misión. Ellos conscientemente eligieron llegar a estar arraigados en la ‘rueda kármica de la vida’ y experimentar todas las formas de confusión e ilusión que existen en ella.
Ellos hicieron esto con motivos de comprender completamente ‘la experiencia de la tierra’. Esto les permitirá a ellos cumplir su misión. Sólo yendo ellos mismos a través de todos los estados de ignorancia e ilusión, poseerán ellos finalmente las herramientas para ayudar a otros a alcanzar un estado de verdadera felicidad e iluminación.
¿Por qué los trabajadores de la luz siguen esta genuina misión de ayudar a la humanidad, corriendo el riesgo, de este modo, de perderse a ellos mismos por años en la densidad y confusión de la vida terrestre? Ésta es una pregunta que trataremos extensamente más adelante. Ahora diremos que esto tiene que ver con un tipo de karma galáctico.
Los trabajadores de la luz presenciaron la víspera del nacimiento de la humanidad en la tierra. Ellos formaron parte de la creación del hombre. Ellos fueron co-creadores de la humanidad. En el proceso de creación, tomaron decisiones y actuaron de maneras por las cuales más tarde tuvieron profundos remordimientos. Ellos están aquí ahora para resarcir sus decisiones de aquél entonces.
Antes de entrar en ésta particular historia, nombraremos algunas características de las almas trabajadoras de la luz, que generalmente los distinguen de otras personas. Estos rasgos psicológicos no pertenecen exclusivamente a los trabajadores de la luz, y no todos los trabajadores de la luz reconocerán todos ellos como propios. Al detallar esta lista, simplemente queremos dar un perfil a la identidad psicológica de los trabajadores de la luz. Al considerar las características, el comportamiento exterior es de menor importancia que las motivaciones internas o intenciones sentidas. Lo que ustedes sienten por dentro es más importante que lo que ustedes muestran afuera.
Características psicológicas de los Trabajadores de la Luz
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Desde temprano en sus vidas, ellos sienten que son diferentes. Muy frecuentemente se sienten aislados de los otros, solitarios y no comprendidos. Ellos a menudo se vuelven individualistas, y tendrán que encontrar sus propios únicos caminos en la vida.
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Tienen problemas con sentirse cómodos dentro de los trabajos tradicionales y/o estructuras organizativas.
Los trabajadores de la luz son naturalmente anti-autoritarios, lo cual significa que ellos naturalmente se resisten a las decisiones o valores basados solamente en poder o jerarquía. Este rasgo de anti-autoritarismo está presente incluso si ellos parecen tímidos y vergonzosos. Esto está conectado a la verdadera esencia de su misión aquí en la tierra.
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Los trabajadores de la luz se sienten atraídos a ayudar a las personas, ya sea como terapeuta o como profesor. Ellos pueden ser psicólogos, sanadores, maestros, enfermeros, etc. Incluso si su profesión no está directamente relacionada con ayudar a personas, sus intenciones de contribuir al más alto bienestar de la humanidad está claramente presente.
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Su visión de la vida está matizada por un sentido espiritual de cómo todas las cosas están relacionadas unas con otras. Ellos consciente o inconscientemente llevan memorias dentro de ellos de esferas de luz no terrestres. Ellos pueden –ocasionalmente- sentir añoranza por estas esferas y sentirse como un extraño en la tierra.
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Honran y respetan la vida profundamente, lo cual a menudo se manifiesta como una afición por los animales y una preocupación por el medioambiente. La destrucción de partes del reino animal o vegetal en la tierra por los actos del hombre evoca en ellos profundos sentimientos de pérdida y aflicción.
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Son bondadosos, sensibles y empáticos. Pueden sentirse incómodos al enfrentarse con un comportamiento agresivo y generalmente experimentan dificultades en defenderse ellos mismos. Pueden ser distraídos, ingenuos o profundamente idealistas, así como también no estar suficientemente arraigados, por ej., no tener los pies sobre la tierra. Debido a que fácilmente captan sentimientos y humores (negativos) de las personas que los rodean, es importante para ellos estar solos un tiempo regularmente. Esto les permite distinguir entre sus propios sentimientos y los de las otras personas. Necesitan momentos de soledad para tocar base con ellos mismos y con la madre tierra.
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Han vivido muchas vidas en la tierra en las cuales estuvieron profundamente involucrados con la espiritualidad y/o religión. Ellos estuvieron presentes en números abrumadores en las viejas órdenes religiosas de su pasado, como monjes, monjas, ermitaños, psíquicos, brujas, chamanes, sacerdotes, sacerdotisas, etc. Ellos fueron aquellos que proveyeron de un puente entre lo visible y lo invisible, entre el contexto diario de la vida terrestre y los reinos misteriosos del más allá, de Dios y los espíritus del bien y el mal. Por cumplir este papel, a menudo fueron rechazados y perseguidos.
Muchos de ustedes fueron sentenciados y estacados por los dones que poseían. Los traumas de las persecuciones dejaron profundas marcas dentro de la memoria de sus almas. Esto puede manifestarse actualmente como un temor a estar completamente arraigado, por ej. un temor a estar realmente presente, porque ustedes recuerdan ser brutalmente atacados por ser quienes ustedes eran.
Perderse: el peligro de los trabajadores de la luz
Los trabajadores de la luz pueden estar atrapados en los mismos estados de ignorancia e ilusión como cualquier otro.
Aunque ellos comienzan desde un punto diferente de partida, sus capacidades para romper con el miedo y la ilusión con el objeto de alcanzar la iluminación pueden ser bloqueadas por muchos factores. (Por iluminación queremos decir el estado del ser en el cual ustedes comprenden que son esencialmente de Luz, capaces de elegir la luz en cualquier momento).
Uno de los factores que se hallan interrumpiendo el camino a la iluminación para los trabajadores de la luz es el hecho de que ellos llevan una pesada carga kármica, la cual a veces puede llevarlos a extraviarse por bastante tiempo. Como aclaramos antes, esta carga kármica está relacionada con decisiones que ellos alguna vez tomaron con relación a la humanidad en sus etapas infantiles. Estas decisiones fueron esencialmente irrespetuosas de la vida (hablaremos de esto después en este capítulo). Todos los trabajadores de la luz que viven ahora desean corregir algunos de sus errores pasados y recuperar y apreciar lo que ha sido destruido a causa de ello.
Cuando los trabajadores de la luz hayan completado su camino a través de la carga kármica, lo cual significa liberar cualquier tipo de necesidad de poder, ellos comprenderán que son esencialmente seres de luz. Esto les permitirá a ellos ayudar a otras personas a hallar su propio verdadero ser. Pero antes ellos deben pasar por ese proceso por ellos mismos. Esto generalmente exige gran determinación y perseverancia en el nivel interno.
Debido a los valores y juicios alimentados en ellos por la sociedad, que a menudo van en contra de sus propios impulsos naturales, muchos trabajadores de la luz se han perdido, terminando en estados de desconfianza en sí mismos, abnegación e incluso depresión y desesperanza Esto es porque ellos no se adaptan al orden establecido de las cosas y ellos concluyen que algo debe andar terriblemente mal en ellos.
Lo que los trabajadores de la luz tienen que hacer llegados a este punto es dejar de buscar ser valorados desde afuera, por los padres, amigos o por la sociedad. En algún momento, ustedes (quienes están leyendo esto) tendrán que dar el salto a la verdadera habilitación, lo cual significa realmente creer en ustedes mismos y verdaderamente hacer honor de sus inclinaciones naturales y de su conocimiento interior y actuar basándose en ellos.
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Trabajadores de la luz encarnando en la tierra
Cuando vosotros encarnastéis en la Tierra, recién comenzaban la transición de la conciencia basada en el ego a la conciencia basada en el corazón. Hemos esquematizado esta transición como consistiendo de cuatro pasos. Vosotros tomastéis el primer paso cuando os volvistéis conscientes de vuestra añoranza por ‘algo más’. Algo diferente de la lucha por el poder que llenó vuestras vidas anteriormente.
Esta lucha proveyó a vuestras vidas con propósito y significado por un sustancial periodo de tiempo. Vuestra fascinación por el poder os llevó a usar al hombre como marioneta en sus batallas galácticas. Todos los imperios galácticos fueron parte de esto. Pero cuando las ‘energías guerreras’ fueron transportadas a la tierra, con el hombre como su campo de juego, vosotros pasastéis a ser más observadores y dejastéis de dirigir las batallas. Observastéis lo que tenía lugar en la tierra. Vistéis al ser humano desarrollándose en algo, un estado del ser, que vosotros habiáis alcanzado mucho tiempo atrás. Habiáis llegado a ser guerreros sofisticados, con métodos refinados de manipulación psíquica y operaciones militares. El hombre comenzó a ser lo mismo, con sus implantes genéticos en su lugar.
Estos implantes genéticos provocaron un elevado nivel de desarrollo mental dentro del ser humano. Las funciones de instinto natural y sentimiento fueron más o menos suprimidas a favor de las funciones de pensar y razonar.
Hemos mencionado que las influencias galácticas provocaron un elevado nivel de miedo dentro del humano en desarrollo. En realidad, este elemento de miedo estuvo estrechamente conectado con el énfasis exagerado en pensar. En una situación equilibrada, el miedo es superado o puesto en perspectiva por sus naturales habilidades intuitivas y por su habilidad de sentir lo que es correcto o apropiado de hacer. Sin embargo, cuando la facultad de pensar toma la delantera, el miedo tiende a ser reforzado, ya que pensar se basa en un proceso mecánico lógico el cual no permite a la intuición o al sentir entrar en el proceso. Cuando la facultad mental es alimentada por emociones de miedo, tiende a correr salvajemente y produce ideas alucinantes. Ideas acerca de controlar todo y a todos. Los regímenes dictatoriales son un ejemplo de esta facultad mental corriendo salvajemente.
La respuesta al miedo nunca es pensar más. Es pensar menos y confiar en el flujo de la vida. Es volver hacia atrás al estado de gracia que es su derecho de nacimiento. Es liberar en lugar de aferrar.
Cuando el dominio de la etapa del ego finalizó dentro de las almas de los trabajadores de la luz, ellos se abrieron a nuevos modos de ser. Vosotros intuitivamente alcanzastéis la energía del corazón. De hecho estabáis buscando una clase de creatividad que trascendiera el simple juego del poder. Sentistéis que la lucha por el poder era destructiva y que no podía crear nada nuevo, ya que ésta mataba y asimilaba todo lo que fuese ‘otro’.
Al tratar de controlar y dominar vida, ya sea dentro o fuera de vosotros, en realidad, estáis tratando de que la realidad sea estática y predecible. Finalmente, el poder es increíblemente aburrido.
Cuando vosotros os volvéis conscientes de esto, os dáis cuenta de que vuestro verdadero deseo no era tener poder, sino ser verdaderamente creativos. Ser verdaderamente creativos es estar en contacto con vuestra propia divinidad.
Ya que sóis seres divinos, sea lo que sea que hagáis o no, vosotros estáis siempre creando alguna clase de realidad. La creatividad es vuestra verdadera naturaleza. En la fase del ego, explorastéis la posibilidad de negar su verdadera naturaleza. Por cierto, este es un acto creativo en algún nivel, de un modo retorcido. Sin embargo ser verdaderamente creativo es crear conforme a la vida, no conforme a la muerte.
Cuando esta comprensión asomó en vosotros, despertó la memoria de ‘hogar’. El vago recuerdo de un estado de pura y dichosa unidad entró en vuestra conciencia nuevamente, y supistéis que de algún modo esta era la llave par la felicidad. Pero os sentiáis desamparados e ignorantes, ya que no teniáis idea de cómo continuar. Sabiáis que el ego no contenía la respuesta, pero vosotros no habiáis realmente entrado todavía al reino de la conciencia basada en el corazón.
Al mismo tiempo, un creciente sentimiento de remordimiento y culpa surgió dentro de vosotros por lo que le habiáis hecho a los seres humanos de la tierra.
Especialmente en la tierra, había espléndidas oportunidades para que la conciencia se exprese a sí misma libremente de muchas formas diferentes. La tierra fue destinada para ser un unificador de energías diferentes, un crisol en el cual energías diferentes e incluso opuestas pudieran alcanzar un modo de coexistir en armonía. El campo de juego energético de la tierra se creó para alojar a una serie verdaderamente heterogénea de energías.
La diferencia entre vivir en la tierra y vivir en otros lugares en el ‘universo’ – ya sea en niveles físicos o astrales- es la enorme variedad de energías presentes en la tierra. Más aún, esta variedad no sólo está presente como un vasto conjunto de formas de vida o especies. Está realmente presente dentro de un simple ser, el ser humano. El ser humano es capaz de contener un espectro de energías que tiene un rango más amplio de lo que cualquier otro ser pueda ser capaz. Vosotros tenéis dentro de sí la energía del asesino y la del santo, la energía del niño, del maduro y del anciano, la energía masculina y la femenina, la energía activa y la pasiva, la racional y la emocional, la energía del agua, del aire, del fuego y de la tierra, etc. Esto puede parecer trivial o simplemente natural para vosotros, como un ser humano, pero para cualquier otro ser en el universo, es totalmente una hazaña. Es totalmente una hazaña ser cualquier humano, sin tener que haber hecho nada en especial.
Pero la cualidad más específica del hombre es la habilidad de fusionar energías que antes parecían incompatibles. El hombre no sólo fue diseñado par sostener todas estas diferentes energías, sino para ser un mediador, un constructor de puentes entre ellas.
La razón por la cual el Espíritu o Dios o Todo lo Que Es apareció con el concepto del ser humano, fue que el universo se había estancado en una situación de estasis. La conciencia, a medida que explora la vida ‘fuera de la unidad’, tiende a experimentar diferentes formas de vida, en diferentes planetas y lugares en el universo.
Cuando un alma ha experimentado todo lo que había para una particular forma de vida, ésta parte – en el sentido de no encarnar más en ésta – y se va a otras formas de vida, la cual responda a sus necesidades particulares. No hay necesidad de transformar energías mientras se vive en una forma particular de vida. Cuando vosotros queréis un cambio, cambian los cuerpos. Esto no es porque las almas fuesen perezosas o frívolas. La mayoría de los cuerpos – extendiéndose en densidad desde lo físico a lo astral – ofrecen rangos limitados de experiencia, y por lo tanto limitadas oportunidades para crecer o transformarse mientras están en el cuerpo. El cuerpo no podía sostener tantas energías diferentes. Por ejemplo, si vivieráis en un planeta de agua, donde encarnaráis como un ser acuático, esto os permitiría experimentar la naturaleza del agua de todos los modos posibles. La ‘sensación’ de ser líquido, no rígido, fluido, con movimiento, es en verdad maravillosa. Pero cuando queréis la experiencia de ser fijo e inmóvil, necesitáis dejar ese cuerpo y vivir dentro de una montaña por un tiempo. Incluso, cuando vivistéis como seres galácticos en busca de poder, vosotros no pudistéis realmente cambiar vuestra conciencia dentro de aquel cuerpo.
La consecuencia de este rango limitado o especializado dentro de un cierto cuerpo fue que el mundo creado de formas quedó atascado. No pudo crecer o expandirse, y quedó encerrado en una clase de extasis.
El ser humano fue diseñado para cubrir un inmenso rango de energías. No se pensó para la especialización. En realidad, la división entre los sexos trajo consigo algo de especialización, pero las energías masculinas y femeninas estaban ya tan segregadas y desequilibradas por aquel entonces que fue simplemente muy complicado sostenerlas en iguales dosis dentro de un cuerpo. Si se hubieran vertido igualmente fuertes en un ser en sus estados desequilibrados, vosotros os habriáis destruido.
El único poder del ser humano es el poder de sostener un amplio conjunto de energías y llevarlas a un estado de equilibrio creativo (no estático). En realidad, este poder es igual a la habilidad de transformar oscuridad en luz, por ejemplo, el poder de la alquimia espiritual. Aquello que lleva a las energías antiguamente opuestas a un estado de armonía dinámica, es la energía crística, la energía que mantiene la unidad en la fase de la dualidad. Ésta es la misma energía que transforma la oscuridad, aceptándola y de este modo permitiéndole al miedo transformarse en alegría. La energía crística es la ‘tercer energía’, la cual une aceptando. Su fuerza alquímica yace en su cualidad de ser completamente abrazadora, completamente aceptadora e intrépida.
Vosotros, como seres humanos, sóis los únicos seres que tienen esta habilidad para la alquimia espiritual. Ni las plantas, ni los animales, ni los ángeles, ni los ‘señores de la oscuridad’ tienen este poder.
Todas las almas pueden experimentar cómo es ser luz, cómo es ser oscuridad, cómo es ser todas las diferentes clases de seres que viven en el universo, pero ellas no pueden experimentar cómo es transformar oscuridad en luz mientras se permanece en su forma de vida presente. Ellas no pueden imaginar cómo es cambiar en niveles interiores de tal modo que vosotros creáis una realidad diferente (física o espiritual) para vosotros mismos mientras seguís andando.
Las almas que están encarnadas en otras formas de vida diferentes a la humana también ‘crean su realidad’ y tienen libre albedrío, pero tienen menos posibilidades de cubrir estados de conciencia altamente diferentes e incluso opuestos mientras permanecen en el mismo cuerpo, en la misma forma (humana). Vosotros, como humanos, sóis constructores de puentes – o alquimistas espirituales- y esto es lo que hace únicos a la tierra y al ser humano.
Ahora retornamos a nuestra historia de las almas de los trabajadores de la luz quienes se sintieron angustiados y arrepentidos a causa de su interferencia con los seres humanos. Ellos se dieron cuenta de que sobre la tierra se había establecido un juego completamente nuevo, un juego lleno de promesa, al cual ellos habían hecho su mejor parte para suprimirlo en su propio beneficio. Ellos sentían dolor por esto. En algún nivel, ellos también sabían que habían bloqueado su propio camino espiritual hacia la luz y la verdadera alegría por sus actos de egoísmo.
También, cuando ellos despertaron de sus sueños de ego, vieron que la tierra era un lugar de tal belleza, un verde planeta hirviendo en vida. Muchos de vosotros, trabajadores de la luz, os sentís conectados a la cultura o territorio de Lemuria o Mu, como nosotros preferimos llamarlo, Mu es en verdad un ‘paraíso hundido’. Éste perteneció a una era que no puede realmente localizarse en su marco de tiempo actual. Perteneció a una dimensión diferente o tiempo establecido. La tierra no había perdido su inocencia entonces. En aquella dimensión, vosotros fuistéis parte de los tiempos paradisíacos sobre la tierra, como seres angelicales que nutrieron y cuidaron vida. Como hemos expuesto anteriormente, sóis seres multidimensionales, habitando diferentes lugares de realidad al mismo tiempo. La idea de tiempo no es tan fija y lineal como algunos piensan. Cuando desempeñastéis vuestro lado oscuro como guerreros galácticos, también – en otro marco de tiempo- desempeñastéis un aspecto luminoso y puro de vosotros mismos, en Mu, donde preparastéis el planeta para la llegada de las almas terrestres. Vosotros contribuistéis al florecimiento del planeta verde, y en algún nivel, sabiáis esto cuando salistéis de vuestro estadio ‘guerrero’ de conciencia. Supistéis que habiáis estado destruyendo aquello que habiáis ayudado a crear.
Cuando os distéis cuenta de la promesa y belleza en la Tierra, sentisteis la urgencia interior de ir allí y reparar lo que había sido dañado. Encarnastéis en cuerpos humanos con la intención de traer luz y crear valores basados en el corazón en un medio ambiente que estaba esencialmente dominado por valores egoístas. Queremos expandirnos un poco en este tema de traer luz, ya que hay algo en esto que frecuentemente causa confusión y malentendidos.
Cuando vosotros, trabajadores de la luz, encarnastéis en la tierra, en realidad comenzabáis un proceso de transformación interior, en el cual completariáis vuestra transición desde la conciencia basada en el ego a la basada en el corazón. Estabáis en el camino de liberar completamente la conciencia basada en el ego, y la vida en la tierra os otorgó la oportunidad de tratar con lo que quedaba dentro de vosotros de la energía basada en el ego. Las energías que deseabáis limpiaros, las encontrariáis en los verdaderos seres que habiais manipulado y en quienes ahora habitariáis: dentro del ser humano, dentro de vosotros mismos.
Vuestra motivación más profunda para vuestra llegada a la tierra fue venir a terminar con vuestra propia oscuridad interior, y aceptastéis encontraros con esta oscuridad dentro de vosotros mismos como seres humanos.
Aunque frecuentemente penséis que estáis aquí para ayudar a otros o ayudar a la madre tierra, la razón más fundamental por la cual estáis aquí es sanaros a vosotros mismos. Este es vuestro verdadero trabajo con la luz. Todo lo demás es secundario.
Vuestras almas en el nivel más profundo desearon hacerse responsables de la oscuridad que había sido esparcida. Sin embargo, hacerse responsables de su lado oscuro es una aventura solitaria en principio. Eso no involucra vuestra necesidad de ayudar o curar a otros. Sólo implica a vosotros mismos. Vuestra voluntad ayuda a otros en el proceso, pero esto es un efecto secundario. Es importante destacar el orden correcto de las cosas aquí, ya que, vosotros sabéis, tenéis la tendencia de ser muy diligentes en ayudar a otros. Este entusiasmo en ayudar a otros llega a ser una trampa, ya que vuestras energías quedan atrapadas con la otra persona y, muy a menudo, después os sentís agotados y desilusionados. Por favor recordad, dar más de lo que se recibe no es noble o basado en el corazón, es simplemente un error. El error es que vosotros en parte os creéis responsables por la situación o estado mental de algún otro. Esto no es verdad. Cada uno es responsable de su propia felicidad o desgracia. Y esto en verdad es una bendición, ya que le da a cada uno el poder de crear y de este modo modificar su propia realidad.
No estáis aquí para ‘corregir’ a otras personas o a la madre tierra. Estáis aquí para sanar las heridas profundas dentro de vuestro propio ser. Por favor vigilad este asunto y todo lo demás caerá en su lugar sin ningún esfuerzo de vuestra parte.
Cuando llegastéis a la tierra y encarnastéis en cuerpos humanos, os inclinastéis a combatir las energías que deseabáis vencer. En esta etapa, estuvistéis en una situación paradójica. Por un lado, sabiáis que queriáis ‘algo más’ que poder, y os odiabaís a vosotros mismos por lo que habiáis hecho mal con anterioridad. Pero, no estabáis libres de aquello que odiabáis en vosotros mismos. Aún no estabáis libres del dominio del ego. Cuando llegastéis a la tierra, tuvistéis la tendencia de enfermaros a causa de la oscuridad, de enfadaros por ella, y vuestras reacciones fueron combatirla. La paradoja es que viosotros quisistéis pelear contra las energías egoístas a través de la lucha, la verdadera energía que deseabáis dejar ir.
Aún no eráis conscientes de las verdaderas implicancias de la conciencia basada en el corazón. Cuando observáis desde el corazón, no existe batalla entre el Bien y el Mal. La realidad del corazón los trasciende a ambos. El corazón no se opone a la oscuridad. La conciencia basada en el corazón está fundada en la aceptación de todo, de cada cosa que existe. Es un tipo de conciencia que libera la idea de que la lucha resuelve algo.
Aunque anhelabáis un modo pacífico, no combativo de tratar con la realidad, no teniáis experiencia con pasar realmente a este ideal. Estabáis en una realidad ‘entre zonas’, una pieza de territorio no humano antes de que entraseis a un nuevo reino de conciencia.
Por lo tanto, empezastéis a cometer toda clase de ‘errores’, en el sentido de caer en modos de ser que queriáis dejar ir. Estuvistéis ansiosos por cambiar o convertir a cada uno o cada grupo que desplegara un comportamiento basado en el ego o que abrazara valores basados en el ego. Ellos, de todos modos, respondieron agresivamente a vosotros, muchas veces sin entender incluso qué estabáis tratando de comunicarles. Los trabajadores de la luz han sido perseguidos por siglos, como brujos, paganos o agitadores (políticos). Ellos parecían estar dirigidos por ideales para los cuales el mundo no estaba preparado. Parecían diferentes y no encajarían en él.
Ellos se hallaron típicamente con toda clase de resistencia.
Lo que sucedió aquí es que vosotros os cambiastéis al papel de víctima, después de haber estado jugando el papel de ofensores por bastante tiempo en los reinos galácticos. Vuestro ‘enojo espiritual’ evocó respuestas agresivas en vuestro entorno, y os volvistéis las víctimas, experimentando humillación, profundo dolor y falta de autoridad. El trauma de ser rechazado y/o echado repetidamente en varias vidas ha dejado cicatrices en vuestras almas. Terminastéis sintiendóos desautorizados y mal recibidos. Muchos de vosotros en este tiempo de vida os sentistéis cansados y nostálgicos de un mundo más amoroso y significativo.
Es muy importante para vosotros comprender que el papel de víctima es justamente eso: el papel que vosotros jugáis. Es una posible interpretación de los hechos, pero es una manera limitada y distorsionada. Ni sóis víctimas ni sóis agresores. Sóis las conciencias de las almas que han creado papeles para vosotros mismos para jugar por un tiempo. Vosotros no sóis realmente las víctimas de un mundo propenso al materialismo y al egoísmo.
De hecho, los encuentros que tuvistéis con energías agresivas, no cooperativas en muchos de vuestros tiempos de vida simplemente reflejaron vuestros propios amarres a la conciencia basada en el ego, vuestra propia dependencia a ella. Si buscáis resultados a través de la lucha, recibiréis de vuelta la energía de la lucha. ¡Esto es/fue vuestra propia energía regresando a vosotros! Y esto es el –único- significado de karma.
La tendencia a combatir la ‘maldad’ está basada en la creencia de que lo malo está fuera de vosotros y que debe ser desterrada de la realidad. La invitación espiritual a vosotros, trabajadores de la luz, durante todas vuestras encarnaciones ha sido siempre reconocer y aceptar vuestro propio lado oscuro y comprender su papel y propósito.
La invitación más profunda es olvidaros de vosotros y descubrir vuestra inocencia. Vosotros sóis inocentes y siempre ha sido así. ¿Podéis realmente comprender esto? Si lo hacéis, no váis a querer cambiar el mundo o luchar contra la injusticia nunca más. Váis a querer jugar, tened alegría y disfrutad cada momento de vuestras vidas y simplemente sed quienes sóis y compartid eso con otros.
Cuando vosotros, trabajadores de la luz, liberéis la idea de que tenéis que luchar, por algo o por alguien, no seréis más enfrentados por el ‘mundo externo’, por la sociedad o por otra gente en general, por ser diferentes. Nno váis a querer cambiar nada y de esta manera no encontraréis resistencia. Sabréis que sóis bienvenidos, que la contribución de uvosotros a esta realidad es valiosa y que sóis valorados por los otros.
Cuando hayáis liberado completamente la conciencia basada en el ego, sabréis que estáis exentos de persecución o amenaza externa. Habréis dejado atrás los papeles de víctimas y acusadores; vuestro viaje habrá llegado a un círculo completo. Habréis liberado vuestras cargas kármicas y seréis totalmente libres de crear todo lo que queráis.
Estáis a punto de nacer a una nueva conciencia. Ésta es una clase de conciencia que ha liberado completamente la necesidad de controlar o poseer algo. Está libre de miedo. Es la conciencia Crística. Cuando Jesús vivió en la tierra, él quiso deciros que la espiritualidad no se trata de una batalla entre la luz y la oscuridad. Se trata de hallar un nivel de conciencia que va más allá del bien y el mal, un lugar desde el cual podáis comprender y aceptar todas las cosas. “El reino de Dios está dentro”. Todo lo que necesitáis está dentro. La paz, la alegría y la tranquilidad son vuestars cuando realmente os dáis cuenta de quiénes sóis: un ser divino en expresión.
Sólo cuando os déis cuenta de esto estréis aquí para transformaros y sanaros a vosotros mismos, cuando las cosas comienzan realmente a cambiar, para vosotros, y, como un efecto colateral, para otras personas que os rodean. El mundo es lo que es y lo más elevado que vosotros podéis hacer por él es simplemente amarlo por lo que es. Amad y ved la belleza de cada simple ser que está viajando a través de este plano de la realidad.
Muchos de vosotros estáis motivados por la energía de Jesús. Esto es porque él es vuestro pariente. Jesús fue simplemente un trabajador de la luz no cargado con ataduras kármicas, un trabajador de la luz en posesión de un elevado nivel de conocimiento de sí mismo. Vosotros sóis tocados por su energía porque sabéis que es la energía hacia la que os estáis moviendo. La energía de Cristo es la energía de vuestro propio ser futuro.
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