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LA GRAN INVOCACIÓN
La belleza y la fuerza de esta Invocación reside en su sencillez y en que expresa ciertas verdades sociales, que todos los hombres aceptan innata y normalmente: la verdad de la existencia de una inteligencia básica a la que vagamente damos el nombre de Dios; la verdad de que detrás de todas las apariencias externas, el Amor, es el poder motivador del Universo; la verdad de que vino a la Tierra una gran Individualidad, llamada Cristo por los cristianos, que encarnó ese amor para que pudiéramos comprenderlo; la verdad de que el amor y la inteligencia son ambos efectos de la Voluntad de Dios; y finalmente la verdad eminente de que el Plan divino sólo puede desarrollarse a través de la humanidad misma.
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Desde el punto de Luz en la Mente de Dios.
Que afluya luz a las mentes de los hombres.
Que la Luz descienda a la Tierra.
Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que afluya Amor a los corazones de los hombres,
Que Cristo retorne a la Tierra.
Desde el centro donde la voluntad de Dios es conocida,
Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de 1os hombres,
El propósito que los Maestros conocen y sirven
Desde el centro que llamamos la raza de los hombres.
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal.
Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.
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Para realizar este trabajo es importante reflexionar durante unos momentos del día sobre la Invocación con concentración e intención, mientras se visualiza La Luz, El Amor y La Voluntad al bien de Dios entrando en los corazones y las mentes de los hombres en todas partes.
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Consejos del Cristo:
Frente a la impotencia,
la Ilusión de poder cambiar las cosas.
Frente al dolor:
La Fuerza de la Vida que impregna de Luz el corazón.
Frente a la Injusticia:
La absoluta Confianza en la Inocencia.
Frente al peligro:
La Fé en un Dios Eterno te llevará iles@ a la Armonía.
Frente a la discordia:
La Paciencia que equilibra el debate y lo funde en un abrazo.
Frente a la incomprensión:
La Voluntad de hablar en el Idioma Universal del Amor.
Frente a la desesperación:
La pacífica compañía de la belleza interior.
Frente a la rabia:
La dulzura interminable y tibia de una sonrisa.
Frente a la violencia:
La capacidad de no engendrar más violencia.
Frente a la hostilidad:
La sabiduría del seguro amanecer que reina en tu futuro.
Frente a la necedad:
La Libertad de ser tú mism@ y no sentirte aludid@.
Ante todo:
No seas tú quien genere impotencia, dolor, injusticia, peligro, discordia, incomprensión, desesperación, rabia, violencia, hostilidad o necedad.
Esto no es tan sólo un pensamiento utópico. Son los Mandamientos de la Ley del Cristo para la Nueva Generación.
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