LIBROS: La
iglesia católica en la segunda mitad del siglo XX
Orlandis,
José: La iglesia católica en la segunda mitad del siglo
XX, ed. Palabra, Madrid 1998, 304 págs.
El historiador Orlandis, especializado en la España
visigótica, presenta ahora este volumen inscrito en la
contemporaneidad. La narración se inicia con las
postrimerias del reinado de Pío XII en quien denuncia
«desconfianza ante cualquier innovación» e
«inmovilismo teológico generalizado». Prosigue con el
pontificado de Juan XXIII a quien niega la condición de
«progresista» que algunos le atribuyen. Convocó el
concilio Vaticano II de graves consecuencias eclesiales.
El espacio mayor se reserva al largo pontificado de Pablo
VI y a los decretos conciliares; incluso el polémico
sobre la libertad religiosa, que cambiaba la doctrina
tradicional, es presentado por el autor sin
observaciones. Lo mismo acontece con el no menos
controvertido ecumenismo. Sin embargo, en un capítulo
menos aséptico, el autor reconoce «las sombras» en el
pontificado paulino:8.021 seminaristas en la España de
1963 y sólo 2.071 en 1973 (las cifras de hoy son más
negativas).
El autor da cuenta de la crisis de la Iglesia en Holanda,
de la apertura al Este comunista, de la teología de la
liberación, del cisma lefevrista, de la confusión de la
jerarquía en China, y de otros episodios que, por sí
solos, calificarían la etapa de Pablo VI.
Tras un paréntesis sobre el efímero Juan Pablo I, el
autor traza, con razón, un cuadro extenso y muy positivo
de la etapa Wojtyla.
Aunque se inclina por la esperanza, los fenómenos
sociales que analiza en los últimos capítulos de su
libro, entre ellos el permisivismo moral y el relativismo
teológico, inclinan a prever un progreso de la
secularización.
El tema de España es tratado de modo sorprendente. No se
habla de la confesionalidad del Estado durante la era de
Franco, de la religiosidad de sus gobernantes y de la
enorme ayuda prestada a la Iglesia española y universal;
sí, en cambio, de unas «tensiones» que seguramente
fueron mucho menos tensas que en tiempos de Carlos V, de
Isabel II, o de Azaña. Tampoco hay alusión alguna a la
descristianización propiciada desde el Estado durante el
reinado de Juan Carlos I. ¿Homenaje a la llamada
corrección política?
Libro para un amplio círculo, alejado de los sectarismos
al uso, aunque en ocasiones resulta contemporizador; de
fácil lectura, y enriquecido con una bibliografía muy
crítica y definitoria.
A. Landa
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