LIBROS: El
catecismo romano ante Felipe II y la Inquisición
española
Rodríguez,
Pedro: El catecismo romano ante Felipe II y la
Inquisición española, ed. Rialp, Madrid 1998, 248
págs.
El Catecismo romano, también llamado del Concilio de
Trento y del Papa Pío V, se editó en Roma el año 1566.
En su original versión latina circuló libremente por
España y sus dominios. Es más, Felipe II lo admiró e
insistentemente pidió al rey de Francia que lo aplicara
en los territorios de su soberanía. Pronto se tradujo al
alemán, francés, italiano y polaco; pero en español no
se imprimió hasta 1777. ¿Por qué ese retraso de dos
siglos? Esta es la cuestión que investiga el profesor
Rodríguez, apoyado en una importante documentación,
parcialmente inédita.
El confesor de Felipe II, Diego de Chaves, y otros dos
teólogos propusieron una leve enmienda al Catecismo
romano en lo relativo al bautismo de los destinados a no
salvarse. La Inquisición española se declaró
incompetente para juzgar un documento pontificio; pero la
traducción al español caía bajo la jurisdicción de
instancias nacionales. En 1570, la Inquisición vetó la
publicación del texto español no por su contenido, sino
porque juzgaba inconveniente que la obra circulase en
romance. De idéntica opinión fue el Consejo de
Castilla. No se olvide que todavía en 1559 estaba
prohibida la traducción de la Biblia a lenguas vulgares.
Rodríguez sigue la pista de dos traducciones que
permanecieron inéditas, la de Pedro de Fuentidueñas y
la de Cristóbal Cabrera. El autor no cree que la razón
única de la prohibición fueran las entonces habituales
cautelas a poner la teología dogmática y moral al
alcance del vulgo; entiende que hubo otro motivo
coadyuvante: los paralelismos entre el Catecismo romano y
el de Bartolomé Carranza contra quien se seguía el
proceso famoso.
Monografía rigurosa, erudita y lúcida, que presenta a
Felipe II como el culto y tenaz monarca que no dejaba
nada al azar (personalmente leyó y aprobó el Breviario
y el Misal de Trento) y que esclarece un punto importante
de la gran batalla doctrinal que, con éxito en lo que
sería el orbe católico, libró la España de la
Contrarreforma.
A. Landa
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