Crítica de la ley del catalán

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Crítica de la ley del catalán

Por Asociación Cultural M. de Cervantes

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Crítica de la ley del catalán

I. Preámbulo



1. Fundamento sociolingüístico. La población actual de Cataluña está compuesta esencialmente por dos comunidades sociolingüísticas: una de habla catalana y otra de habla castellana o española. En términos demográficos se puede afirmar con bastante precisión, y así lo confirman las estadísticas, que el reparto de la población entre los dos grupos es, aproximadamente, de un 50% para cada uno de ellos. De este modo, de los seis millones de habitantes que pueblan esta región española, tres son de lengua catalana y los otros tres de lengua castellana o española.

2. Fundamento legislativo. En cuanto a los derechos y deberes lingüísticos, la Constitución española de 1978 establece:

Artículo 3.1.: El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.

Artículo 3.2.: Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas, de acuerdo con sus Estatutos.

El Estatuto de Autonomía de Cataluña, de 1979, norma de segundo orden después de la Constitución Española establece:

Artículo 3.1.: La lengua propia de Cataluña es el catalán.

Artículo 3.2.: El idioma catalán es el oficial en Cataluña, así como también lo es el castellano, oficial en todo el Estado Español.





II. Síntesis crítica



En todo momento, desde la misma elaboración de un borrador del proyecto de Ley de Política Lingüística Cataluña, por la Generalidad para su trámite en el Parlamento de Cataluña, esta Entidad manifestó su posición de rechazo respecto al citado documento. En la actualidad, y una vez aprobada ya la Ley, Asociación Cultural Miguel de Cervantes, reafirmándose en los mismos postulados que hicimos públicos en aquella ocasión y, haciéndose eco de la alarma e intranquilidad social generada en la comunidad catalana castellanohablante, manifiesta lo siguiente:

1. Sobre la expresión «lengua propia». Todo el articulado de la ley se fundamenta en el principio, recogido en el Estatuto, de que «la lengua propia de Cataluña es el catalán», interpretada sectariamente con carácter jurídico como la lengua única del territorio, tratando de ignorar los fundamentos sociolingüísticos y legislativos en nuestro preámbulo.

Rechazamos esta interpretación de «lengua propia» que ha sido siempre la coartada legal para el establecimiento de la discriminación lingüística oficial que ha ido eliminando progresivamente el castellano en Cataluña.

2. El catalán, «la lengua de todas las instituciones». Derivado de este principio se afirma en el texto de la ley que «el catalán, como lengua propia [de Cataluña], es: a) la lengua de todas las instituciones de Cataluña, y en especial de la Administración de la Generalidad de Cataluña, de la Administración local, de las corporaciones, de las empresas y los servicios públicos, de los medios de comunicación institucionales, de la enseñanza, en todos los niveles y modalidades, y de la toponimia». Este nuevo texto, avanzando en la discriminación del castellano, establece que el catalán ya no es una de las dos lenguas oficiales de las instituciones, sino la lengua, es decir (en virtud de la delimitación que introduce el artículo determinado) la única, con carácter exclusivo y excluyente, eliminando, por tanto de la cooficialidad el castellano o español. El establecimiento de esta consideración atenta contra la igualdad esencial de los españoles, establecida en el artículo 3.1 de la Constitución Española, que determina que «el castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla», y contra el artículo 3.2 del Estatuto de Cataluña, que establece que ambas lenguas han de ser igualmente oficiales. Es contraria también a la realidad sociolingüística de Cataluña.

3. El catalán, «la lengua de la enseñanza». Derivado, asimismo del principio de que el catalán es la lengua propia de Cataluña, el nuevo texto legal dice: Artículo 20. «El catalán, como lengua propia de Cataluña, lo es también de la enseñanza en todos los niveles educativos. Los centros de enseñanza de cualquier grado han de hacer del catalán el vehículo de expresión normal en todas sus actividades docentes y administrativas, tanto las internas como las externas».

Por el mismo procedimiento del empleo del artículo determinado la, se implanta, por tanto, en este texto la exclusividad del catalán en la enseñanza, del mismo modo que en el apartado anterior señalábamos que se hacía en el ámbito institucional y administrativo.

Rechazamos la referida exclusividad por ser contraria a los fundamentos sociolingüístico y legislativo expuestos en nuestro preámbulo, y al derecho de los alumnos a recibir la enseñanza en su lengua habitual o materna y al de los padres a poder elegir la lengua de la enseñanza en que han de ser educados sus hijos; derechos contemplados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y otros Tratados Internacionales.

4. Medios de comunicación. La nueva Ley impone que todos los medios de comunicación de carácter público y ámbito catalán, o sea, gestionados por la Generalidad o por otros entes públicos -radio, televisión, cine y prensa escrita-, utilicen como vehículo el catalán. En cuanto a los medios privados se imponen cuotas obligatorias mínimas de utilización del catalán.

Consideramos discriminatorio que en los medios de comunicación de titularidad pública se elimine el castellano, despreciando su condición de lengua oficial y el hecho de que sea la lengua propia de alrededor de la mitad de la población de Cataluña. Por otra parte estimamos dictatorial la exigencia de cuotas obligatorias de catalán en los medios de comunicación privados, ya que en este ámbito, al igual que en el comercial, debe ser la libre opción de las empresas y de los ciudadanos los que determinen el empleo de una u otra lengua.

5. Onomástica y rotulación. La ley establece que los topónimos de «Cataluña tienen como única forma oficial la catalana». Nuestro criterio es que, siendo oficiales en Cataluña el catalán y el castellano, los topónimos que se hayan consagrado por el uso tradicional en las dos lenguas tengan la misma validez oficial, tanto en castellano como en catalán.

6. Sanciones. La ley establece sanciones propias para cada tema. Las sanciones por incumplimiento de las normas que se imponen en el terreno privado y en las empresas, es una medida totalitaria, porque pretende establecer lingüísticamente un control social y supone una nueva vulneración constitucional.

7. Otros apartados. El texto legal en otros varios apartados tiende a consagrar el monolingüismo catalán y a promover y financiar actividades de diversos órdenes solamente en catalán. Este olvido sistemático de la lengua y de la cultura comunes a todos los españoles merece también nuestra desaprobación y rechazo.





III. Conclusiones



Como consecuencia del análisis de la Ley del catalán (1/1998 de 5 de enero). Asociación Cultural Miguel de Cervantes, afirma:

1. Rechazamos esta Ley por estimarla innecesaria y contraria a los derechos de la comunidad castellanohablante de Cataluña.

2. Exigimos el cumplimiento en Cataluña de:

1.º La Constitución Española, que consagra el castellano como la «lengua española oficial del Estado, lengua que todos los españoles tienen el deber de conocer y el derecho a usarla» (Art. 3.1).

2.º El Estatuto de Autonomía de Cataluña, que contempla los idiomas catalán y castellano como oficiales de Cataluña, quedando obligada la Generalidad de Cataluña a «garantizar el uso normal y oficial de los dos idiomas» (Art. 3).

3. A tal efecto, consideramos irrenunciable:

1.º El reconocimiento de hecho de la oficialidad del español, juntamente con el catalán, en todos los niveles institucionales de Cataluña: rótulos de organismos oficiales, impresos, etc.

2.º El escrupuloso respeto de la composición sociolingüística de la población de Cataluña -y de las disposiciones legales vigentes- en el paisaje lingüístico urbano: rótulos de los nombres de las calles, indicaciones complementarias de las señales de tráfico, etc.

3.º Firme rechazo del procedimiento de inmersión lingüística en las escuelas, y reconocimiento del derecho del niño a recibir educación en su lengua materna -castellana o catalana- según la comunidad lingüística de origen a la que pertenezca.

4. Reclamamos del Gobierno del Estado Español una ley de defensa y protección de la lengua común de todos los españoles.



Asociación Cultural M. de Cervantes



 

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