LIBROS: La
Falange del Silencio de J.L. Jerez. Recopilación
Hedilla,
Manuel: La Falange del Silencio. Recopilación de J. L.
Jerez Riesco. 301 págs. Ed. Barbarroja, apartado 45082
Madrid 1999.
Los escritos, entrevistas y declaraciones del que fue el
II Jefe Nacional de la Falange, Manuel Hedilla Larrey,
desde que fuera nombrado jefe provincial de la Falange
cántabra en 1935 hasta su ultima conferencia -ya al
borde de la muerte- en 1969, son recogidos en este
volumen.
El profesor Jerez ha realizado una ardua labor de
compilación de los numerosos artículos, escritos,
conferencia, de Hedilla, un hombre objeto de la
incomprensión, cuando no de la deformación, y de la
calumnia.
En Hedilla se dio la paradoja de haber sido condenado a
muerte por la justicia republicana, y también condenado
en sendos consejos de guerra, a dos penas de muerte en la
zona nacional. Una rebajada por la autoridad militar a
veinte años, y la otra indultada por el Generalísimo
Franco.
Debido al prematuro fallecimiento de su padre cuando
sólo contaba seis años, tuvo una infancia dura. A los
catorce años ingresa de aprendiz en una factoría naval
bilbaína, sin sueldo. Tuvo ocasión de conocer
personalmente, fuera de tantos «proletarios», teóricos
la dureza del trabajo en los talleres. Por su propio
esfuerzo ingresó en la escuela de maquinistas navales de
la factoría Euskalduna. Embarca en el buque «Durango»
recorriendo diferentes puertos de todo el mundo.
Posteriormente arriesga sus escasos bienes constituyendo
una pequeña empresa.
En los años de la II República, y ya ingresado en la
Falange, conoce en el verano del 1934 a José Antonio
Primo de Rivera quien queda sumamente impresionado por su
personalidad y valentía. Demuestra su afán de servicio
en la elección del 16 de Febrero de 1936 que de forma
tan oscura dieron el poder al Frente Popular. El ya Jefe
provincial de Falange de Santander se presenta en una
candidatura en la que figura Ruíz de Alda.
Posteriormente Manuel Hedilla se retiraría en favor del
tradicionalista Zamanillo. Conspira activamente en la
preparación del alzamiento, se entrevista con el General
Mola, cumple misiones encomendadas directamente por José
Antonio, y desarrolla una intensa actividad en Galicia
antes del 18 de Julio.
Apoya la intervención de la Falange en la guerra, y
sostiene varias entrevistas con Franco. En la Salamanca
agitada de la guerra a donde llega Serrano Suñer el 20
de Febrero de 1937, Hedilla establece contacto con la
otra fuerza decisiva y fundamental del alzamiento, la
Comunión Tradicionalista, pero las negociaciones
fracasan, y no por culpa de Hedilla.
Ha de hacer frente a las conspiraciones, cuando es
elegido Jefe Nacional como sucesor de José Antonio. Los
sucesos de Salamanca le afectan de lleno. Entonces
empieza el largo calvario de Hedilla. El Jefe del Estado
firmó el decreto por el que se creaba el Secretariado y
la junta política, encabezado por Manuel Hedilla. Se le
ofrece un cargo de máxima responsabilidad, pero lo
rechaza. También le fue ofrecido exiliarse
rechazándolo. Actitud muy diferente de otras figuras,
incluido Fal Conde.
Encarcelado en Salamanca, en Cádiz, y 4 años en la
prisión de Las Palmas de Gran Canarias. Le salvó de la
muerte su fuerte naturaleza -llegaría a pesar algo menos
de 40 kilos-. La fe en Dios sería su consuelo.
Nadie hizo nada por Hedilla, hasta que en 1941 sale de la
cárcel y es confinado en Mallorca. En 1946 se le levanta
el confinamiento y se traslada a Madrid. Reanuda su vida
activa dedicándose a la promoción de empresas diversas
con su aprobada capacidad e inteligencia. Sólo retorna a
la actividad política con sus conocidas «cartas» a
Serrano Suñer.
La compilación del Dr. Jerez es muy completa,
presentando de forma nítida y diáfana, un período
acertadamente señalado en el título: la Falange del
silencio.
Angel Maestro
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