LA DIPLOMACIA

pag. principal Razón Española

LA DIPLOMACIA

Por El Mercurio, 15-IX-1999

 CRONICA: La Política indice  LIBROS: Los orígenes de la guerra civil española

LA DIPLOMACIA


Declaraciones de Frei. Molesto reaccionó el Presidente de la República de Chile, Eduardo Frei, por la decisión de España de negar la posibilidad de un arbitraje entre ambas naciones para decidir el tema del senador vitalicio Augusto Pinochet, detenido en Londres desde hace once meses.

La propuesta de España de aplicar esa medida, las largas conversaciones sostenidas a nivel de Cancillerías y de Jefes de Estado hacían presuponer que el gobierno de José María Aznar accedería a buscar una solución intermedia al problema que no mermara el respaldo político interno de su administración a pocas semanas de elecciones generales en su país y que permitiera, al mismo tiempo, avanzar en una solución para traer al país al ex Comandante en Jefe del Ejército.

Sin embargo, la seca respuesta de Abel Matutes y la nueva excusa de su gobierno de no poder actuar, «por ser un asunto judicial y no político», borró toda esperanza.

La actitud de Madrid, calificada como «inconsecuencia política» por el Canciller Juan Gabriel Valdés, motivó una enérgica respuesta del Presidente Frei quien, a su regreso de Nueva Zelanda, criticó la posición que calificó de «cambiante» que ha tenido el Gobierno español desde que se inició el problema.

Frei manifestó con énfasis que «ellos (los españoles) no siguen cumpliendo los tratados».

Respecto de su participación en la Cumbre Iberoamericana de La Habana, en noviembre próximo, también fue enfático en precisar que mientras no se respeten los tratados y acuerdos alcanzados en dicho foro, no asistirá.

Frei explicó que lo sucedido también fue contradictorio con el tenor de las conversaciones que tuvieron ambos gobiernos en Río de Janeiro y lo tratado en los sucesivos encuentros entre las autoridades chilenas con el propio Canciller Matutes y con el Primer Ministro español, José María Aznar.

«El camino del arbitraje lo planteó España. ¡Ellos lo propusieron!- sostuvo- Ellos lo propusieron después de la Cumbre de Río, por lo tanto ellos son los que han cambiado de posición, como la han cambiado muchas veces en los últimos meses».

Agregó que Chile requiere que España defina una línea ya que nuestro país ha sido consecuente con sus planteamientos.

Luego de sus declaraciones, el Presidente Frei se reunió con los ministros del comité político para analizar la respuesta del Gobierno chileno al Canciller Matutes, la que dará a conocer el Ministro Juan Gabriel Valdés.



Insulza:«Relaciones estan malas». El Ministro Secretario General de la Presidencia, José Miguel Insulza, precisó que las relaciones diplomáticas con España son definitivamente malas y desmintió lo manifestado por Abel Matutes en su nota enviada al Gobierno chileno donde aseveraba que los vínculos diplomáticos entre ambas naciones corresponden a los de «países amigos».

«Creo -precisó Insulza- que uno no puede hacer mentir a la gente. Creo que la opinión pública se da cuenta de que las relaciones con España son malas. Entonces digamos la verdad, que son malas».

Insulza expresó esta opinión en su carácter de Canciller subrogante, ocasión en que reiteró que el gobierno español estima que no puede ir a un arbitraje en el caso Pinochet y, por tanto, hay que buscar otra salida.

Sus declaraciones fueron ratificadas por el Canciller Valdés quien indicó que las relaciones bilaterales están pasando por un pésimo momento, porque era difícil separar la actitud del gobierno hispano en el caso Pinochet con las otras aristas de los vínculos diplomáticos.

Sobre el anuncio oficial de España de negarse al arbitraje internacional, Insulza manifestó que ello no es inesperado, indicando que demuestra que ese país no tiene ningún interés en resolver este problema con Chile.

Según Insulza probablemente la salida a este caso es el juicio en Londres, Inglaterra, o la salida humanitaria por la vía del gobierno británico.

El Ministro Secretario General de la Presidencia no compartió la posición de algunos senadores que piden desahuciar otros tratados suscritos entre Chile y España e indicó que no corresponde extremar las medidas, menos aún pretender romper las relaciones diplomáticas con ese país.

Valdés: «socio poco confiable». el Canciller Valdés reconoció que se sabía que las próximas elecciones generales en que se verá envuelto el Gobierno español hacía predecible un rechazo de la posibilidad de un arbitraje por el caso Pinochet.

En el avión presidencial, de regreso al país desde la Cumbre de la APEC, el Ministro de Relaciones Exteriores sostuvo que el caso Pinochet ha minado fuertemente los vínculos entre ambas naciones; y su historia reciente presenta una serie de similitudes, incluso en sus transiciones desde regímenes autoritarios a democráticos, que hacen pensar en una cercanía de insospechadas consecuencias positivas para ambos pueblos.

Sin embargo, agregó, el caso Pinochet parece desmentir el grado de asociación de España con Chile y su voluntad de mantener un respeto por lo que ha sido el proceso político de nuestro país.

«El Gobierno español insiste en sostener que en su país existe una división de poderes y que por lo tanto el Ejecutivo no puede intervenir en lo que hace el poder judicial. Las divisiones de poderes son válidas en el plano interno de los países, pero no en el plano internacional. El Gobierno español no puede sólo responder por el Ejecutivo, y no por decisiones de los poderes legislativo y judicial que tengan implicancia a nivel internacional», recalcó.

Valdés dijo que con ese punto de vista, Chile ha pedido a España una declaración «política» clara y de «sentido común» que diga que el juez Baltasar Garzón no tiene autoridad para juzgar a Pinochet, en una clara actitud de comprensión a la transicición chilena, que no ha ocurrido.

«La pretensión que desde Madrid se haga una especie de ajuste de cuentas por el proceso de los regímenes autoritarios latinoamericanos, es una pretensión indebida, producto de una visión absolutamente alucinada de lo que España debe hacer en materia internacional», aseveró.

Para el Canciller chileno este tipo de actitudes va a llevar a España a tener dificultades con todos los países de la zona, ya que España se abrogará el derecho de juzgar todos los procesos políticos del continente y podría pasar que se entrometa en asuntos internos de México, Venezuela, Argentina y otras naciones, afectando sus intereses económicos en la zona.



El Mercurio, 15-IX-1999.



 

 CRONICA: La Política indice  LIBROS: Los orígenes de la guerra civil española

Cartas a Razón Española

Buzon Pulse aquí para enviar correo


La obra de Razón Española es propiedad registrada
Prohibida la reproducción total o parcial de estos documentos sin previa autorización y acuerdo.