LIBROS:
Bizancio, El dique iluminado
Uribe
Rueda, Alvaro: Bizancio, el dique iluminado, ed. Herder,
Bogotá 1998, 612 págs.
Sobre la trama factual reconstruida por los grandes
historiadores contemporáneos de Bizancio (A. Bailly, C.
Diehl, G. Ostrogorsky, A.A. Vasiliev y otros) el autor
subraya la función del Imperio Bizantino para conservar
en Oriente el legado grecorromano frente a persas,
árabes y turcos. Sin embargo, hay que recordar la
intervención de otras naciones con las sucesivas
cruzadas, aunque alguna resultó funesta. Así la cuarta
donde la tensión entre venecianos y griegos llevó al
enfrentamiento de dos ejércitos cristianos y a la
conquista y saqueo de Constantinopla por los latinos, en
1203, un horror superior al de los turcos dos siglos y
medio después.
Los bizantinos consumieron gran parte de sus energías en
disensiones internas, en luchas con alemanes, franceses,
venecianos, genoveses y aún españoles (los almogávares
de Roger de Flor). En ocasiones pactaron con los
islámicos y adoptaron mercenarios mahometanos.
Desplegaron un lujo desproporcionado. Lo asombroso es que
el Imperio bizantino, aunque reducido sólo a la
empobrecida ciudad de Constantinopla, resistiera hasta
1453.
El autor suscribe la tesis de Bailly: a Bizancio debe
Europa su propia formación. Es una apología excesiva.
Desde que los turcos se instalaron en Serbia (1389) y
Bulgaria (1393), Bizancio entra en agonía, y deja de ser
una potencia para convertirse en un símbolo no exento de
esplendor cultural. Para entonces Europa era ya una
potente realidad que, con reiteración, trató de impedir
la definitiva liquidación de Bizancio.
Este libro es un brillante ensayo, movido por el
entusiasmo hacia uno de los temas más excitantes y
novelescos de todos los tiempos.
J.L. Núñez
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