Microinquisidor
recusado
El Sr.
Tusell arrastra desde hace quince años una fijación
contra nuestra revista. Y como, hasta ahora, no ha podido
esgrimir ningún argumento académico, presenta
insidiosas denuncias acerca de nuestra supuesta
financiación. En ocasiones anteriores, la
Administración de la revista no ha prestado atención a
las denuncias de este publicista. Pero, ante la
reiteración, dirigió esta réplica que publicó el
diario madrileño «El País» (24-V-1999):
«Señor Director: En el número del día 10 de mayo del
diario de su dirección, don Javier Tusell escribe:
"No hace poco, grandes Bancos financiaban en parte
"Razón Española", la revista de Fernández de
la Mora, manifiestamente contraria a la democracia y a la
Constitución". Las dos denuncias que formula el
señor Tusell son absolutamente falsas. En los 95
números publicados de la revista "Razón
Española", que totalizan cerca de 13.000 páginas,
no se ha publicado ni un solo editorial en que se juzgue
a la Constitución española vigente. Tampoco se ha
insertado ninguna colaboración dedicada a calificar en
su conjunto la citada Constitución de 1978, sólo
ocasionalmente lo relativo a la unidad nacional. Y todas
las actividades de la revista se han realizado conforme a
Derecho y sin violación de ningún precepto del
ordenamiento jurídico español vigente.
Respecto a la otra denuncia formulada por el señor
Tusell, la revista, desde su aparición hace 16 años, no
ha percibido ni subvención, ni siquiera créditos de un
Banco, ni grande ni pequeño, ni nacional ni extranjero.
La financiación ordinaria de la revista son las
suscripciones, principalmente en España e
Hispanoamérica». J. Fernández Silva.
A esto replicó el improvisado fiscal en el mismo diario
(27-V-1999):
«Señor Director: Respondo con estas breves líneas a la
carta que la administradora de la revista "Razón
Española" ha enviado a «"El País" en
relación con un artículo mío.
En esta carta se critica mi afirmación de que la citada
revista es contraria a la democracia y a la
Constitución. Cualquiera que lea sus páginas lo
comprobará, pero, si falta hiciera, basta conocer la
trayectoria de su inspirador, Gonzalo Fernández de la
Mora, que en su día votó contra la primera, para
probarlo. Ni siquiera la administradora de "Razón
Española" se toma la molestia de decir que suscribe
los valores democráticos.
En cuanto a la financiación de la revista, yo me
refería, como queda claro en mi texto, a los anuncios
que en ella figuran, todo el mundo puede leerlos y llegar
a la misma conclusión que yo: hay banqueros que, de
forma indirecta, subvencionan aquello que no leen. Si lo
hicieran nos encontraríamos en la lamentable situación
de que pertenecen a la misma especie. Por eso hay que
enfrentarles a esa realidad y esperar a que reaccionen.
Y no vendrá mal que tomen en consideración también
otra cosa. Mi artículo se refería a los ultraliberales
cuya deriva hacia la extrema derecha me parece cada vez
más patente. He aquí que el apellido Jiménez Losantos
en las páginas de "Razón Española" me lo
acaba de demostrar de forma definitiva». J. Tusell.
Nuestra dúplica aparecía en dicho rotativo (18-VI-1999)
y rezaba así:
«Señor Director: He leído, en el número
correspondiente al 27 de mayo, la réplica del señor
Tusell a mi rectificación aparecida en el número del
día 24 de mayo.
El denunciante se ve obligado a retirar su inicial
acusación de que la revista bimestral de pensamiento
"Razón Española" estuviera
"financiada" por grandes bancos; pero se
repliega a una segunda línea, "la de los
anunciantes" que supone se identifican con los
artículos de los colaboradores. La revista "Cuenta
y Razón" que inspira el señor Tusell, en su
último número de febrero incluye anuncios de tres
grandes bancos, de tres comunidades autónomas y de
varias grandes empresas. ¿Deduce de ello el señor
Tusell que su revista está al servicio del Estado y del
gran capital? Absurdo. La argumentación del señor
Tusell supone la demolición de la teoría clásica de la
publicidad. Y hay mas, el importe de los anuncios que
publica "Razón Española" es tan
insignificante que resulta despreciable en el conjunto
del presupuesto de la revista». J. Fernández Silva.
Nuestro microinquisidor ha tenido que encajar la derrota.
Es lo mismo que hizo cuando el editor retiró el libro en
que meses antes de la caída del telón de acero y el
hundimiento del socialismo real, el señor Tusell
anunciaba el esplendoroso futuro de la URSS con su
marxismo leninismo. Así escribe la Historia, y anticipa
el futuro. Así fiscaliza las cuentas ajenas.
Por cierto, cada vez que el Sr. Tusell intenta sus
lanzadas contables se robustece nuestro equilibrio
financiero. ¿Es azar o es la «jettatura» que se
atribuye al microinquisidor?
Juana Fernández Silva
Administradora
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