LIBROS: Michels y su contribución a la sociología política. nº 97

pag. principal Razón Española

LIBROS: Michels y su contribución a la sociología política. nº 97

Comentarios de A.Landa al libro de J. Linz

artículo anterior indice Página Indice

LIBROS: Michels y su contribución a la sociología política

Linz, Juan: Michels y su contribución a la sociología política, ed. FCE, México 1998, 136 págs.



Este estudio se publicó por primera vez en italiano en 1966 y, transcurrido un tercio de siglo, no ha sido revisado para la edición española.No es una exposición del pensamiento de Michels, sino un ensayo de refutación.

Roberto Michels, nacido alemán, se hizo italiano. Fue, como reconoce el autor, «un socialista de izquierda con tendencias sindicalistas» (p. 65) que se adhirió con entusiasmo al Fascismo. Un proceso similar al de Mussolini y muchos de sus ideólogos que procedían del socialismo y del sindicalismo. Pero mucho antes de esa evolución, Michels se había convertido en un astro intelectual de primera magnitud con la publicación, primero en alemán y, al año siguiente, en italiano de su gran obra Sociología del partido político en la democracia moderna. Estudio de las tendencias oligárquicas de los grupos políticos (1911). En ese libro se formulaba la llamada «ley de hierro de las oligarquías», es decir, la conclusión empírica de que la tendencia hacia la oligarquía es inherente a todo partido organizado. De donde se deduce que la democracia, entendida como gobierno por el pueblo, es irrealizable; siempre gobierna una minoría. Michels se inscribe en la escuela elitista de Mosca y de Pareto, dos gigantes de la sociología política.

Linz recoge las críticas que los defensores del modelo democrático, sobre todo anglosajones, habían formulado antes de 1966. La credibilidad académica de Michels es muy superior a la de sus antagonistas. Escribió antes de las revoluciones soviética y fascista con criterios objetivos, mientras que sus críticos lo han hecho para apoyar la forma de gobierno -la democracia representativa de partidos- impuesta por los vencedores en la II guerra mundial. Las objeciones esgrimidas contra la «ley de hierro» son principalmente semánticas; pero los hechos no han cesado de confirmar los enunciados de Michels: los partidos se oligarquizan, los dirigentes son cooptados desde la cúpula, los políticos se burocratizan, y sus intereses prevalecen sobre los generales. Cualquier observador de la sociedad contemporánea comprueba la veracidad de las conclusiones de Michels. Esto explica el general descrédito de los partidos y los altos porcentajes de abstención electoral.

Las conclusiones de Michels permanecen como fiel reflejo de la realidad. De ahí que, actualmente, los apologistas de la democracia representativa de partidos no la defiendan como realización de un supuesto gobierno por el pueblo, sino como un modelo, que en la práctica, consideran menos malo que los demás. Pero esta ya no es una teoría, sino un puro pragmatismo circunstancial, tan respetable como otros muchos.

Uno de los constitucionalistas más independientes y destacados de la Alemania actual, C.A. Schachtschneider, en la línea del más eminente jurista alemán de este siglo, C. Schmitt, ha publicado un monumental tratado -Res publica, res populi (1994)- dando por demostrada la ley de hierro de Michels (Vid. «Razón Española», núm. 77, mayo 1996, págs. 320-327), como antes lo hicieron los críticos italianos y españoles de la partitocracia.

Conserva todo su interés la interpretación que presenta Linz de la formación de Michels, fundada en un poco conocido escrito autobiográfico de 1932.

A. Landa



 

artículo anterior indice Página Indice


Cartas a Razón Española

Buzon Pulse aquí para enviar correo


La obra de Razón Española es propiedad registrada
Prohibida la reproducción total o parcial de estos documentos sin previa autorización y acuerdo.