LIBROS: Déroulède l'inventeur du nationalisme. nº 97

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LIBROS: Déroulède l'inventeur du nationalisme. nº 97

Comentarios de J.L. Núñez al libro de B. Joly

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LIBROS: Déroulède l'inventeur du nationalisme

Joly, Bertrand: Déroulède l'inventeur du nationalisme, ed. Perrin, París 1998, 440 págs.



Pablo Déroulède (1846-1914) es una de las figuras más representativas de la derecha republicana francesa y, según el autor de esta excelente biografía, el inventor del nacionalismo galo.

Déroulède cultivó el dandysmo, luchó bravamente en la guerra franco-prusiana donde fue herido y padeció la derrota de Sedan que le movió a un revanchismo permanente para recuperar Alsacia y Lorena. Tuvo gran éxito como poeta patriótico, especialmente con sus Cantos del soldado (1872) seguidos de Nuevos cantos (1875). En 1874, abandonó el ejército para dedicarse a las letras y a la política.

Apoyó al moderado León Gambetta (1838-1882), que llegó a la presidencia del Gobierno en 1881 y que había sido campeón de la defensa nacional frente a Alemania. Luego, se identificó con el general derechista Jorge Boulanger, que encabezó un movimiento contra el sistema parlamentario, acusado de autoritarismo y de afinidades monárquicas. En 1882 fundó la Liga de Patriotas, inicialmente apolítica, pero que se fue convirtiendo en el partido de Déroulède. Elegido diputado en 1882, y triunfalmente en 1898. Apoyado en la Liga y en el diario «Le Drapeau» lleva una campaña contra el sistema parlamentario y propugna una república presidencialista, inspirada en el modelo norteamericano, es decir, un Estado fuerte capaz de llevar a buen término la revancha de la derrota ante los alemanes.

El programa de Déroulède se contiene en el folleto La república del pueblo para el pueblo:el Presidente elegido en plebiscito por sufragio universal, designaría libremente a los ministros, incompatibles con el cargo de diputados. Por razones de táctica electoral, Déroulède, aunque convencido republicano y contrario a la monarquía hereditaria, mantuvo contactos locales con bonapartistas y legitimistas; también con católicos aunque él lo fuera no practicante.

Cerrada la vía parlamentaria para realizar una reforma constitucional, intentó el 23 de febrero de 1899 un golpe de Estado con la colaboración del general Roget; pero fracasó, fue procesado y condenado a diez años de destierro. Se instaló en San Sebastián, siempre sometido a constante vigilancia de policías franceses. En la ciudad española vivió sin renunciar a la actividad política desde enero de 1900 hasta julio de 1905. Una carta acusatoria dirigida al líder socialista Jaurès obligó a éste a desplazarse hasta Hernani para batirse a pistola contra Déroulède, pero las autoridades españolas lo impidieron y el duelo se celebró en la orilla francesa del Bidasoa ante numerosos periodistas y unos gendarmes impasibles.

Al regresar del exilio español, Déroulède fue triunfalmente recibido en París, pero su actividad política fue mínima y publicó dos tomos de memorias que cubrían el periodo 1870-1891, así como una antología de sus escritos Páginas francesas (1909).

El autor niega que Déroulède pueda ser considerado como un «prefascista», que es la interpretación de Z. Sternhell en su importante monografía Los orígenes franceses del fascismo (1978). Según Joly, fue un republicano, defensor del sufragio universal, y partidario de robustecer el poder ejecutivo mediante un presidencialismo plebiscitario. La ideología de fondo, poco precisa, fue un nacionalismo romántico, y un repudio del parlamento de partidos al que Déroulède dedicó constantes y aceradas críticas, casi más intensas que las de Carlos Maurras, un contemporáneo con el que el republicano nunca se entendió bien.

Finalmente, el proyecto de Déroulède lo realizó, en parte, el general De Gaulle con la Constitución de 1958, que instauró la V República: el Presidente elegido para siete años por la mayoría absoluta del censo, pero sin facultades para designar a los ministros, lo que ha dado lugar a la llamada cohabitación. Joly establece un sugestivo paralelismo entre De Gaulle y Déroulède.

Investigación objetiva, muy documentada, y que viene a ocupar un lugar privilegiado en la bibliografía existente sobre el poeta y político nacionalista, símbolo de antiparlamentarismo francés durante casi un cuarto de siglo.



J.L. Núñez



 

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