CRONICA: La
política
Resultados
electorales. Pocas veces un resultado electoral contenta
por igual a las partes que intervienen. Pues bien en las
celebradas el 13-J (europeas, autonómicas y municipales)
tanto el Pp como el Psoe se muestran satisfechos.
No ofrece dudas el triunfo del Partido Popular en las
tres convocatorias electorales. Pero no lo es menos que
el Psoe exhibe con razón su gozo por haber recortado las
distancias anteriores.
El Pp vence en Madrid, Valencia, Zaragoza, Málaga y en
la mayoría de los municipios. El Psoe conserva La
Coruña y Barcelona, donde Ciu retrocede y «moja» en
algunos Ayuntamientos de Castilla-León. El Pp gana en
Vitoria y empuja en Bilbao, y el Psoe en San Sebastián
mientras Eh sube a costa del Pnv. El Pp mantiene su
mayoría en Madrid, Castilla y León, Valencia, Aragón y
Murcia, Cantabria y Baleares, pero el Psoe le gana en
Asturias. Bono y Rodríguez Ibarra retienen en sus manos
a Castilla-La Mancha y Extremadura. Gil y Gil gana en
Ceuta, Melilla y Campo de Gibraltar y algunos pueblos
importantes de la provincia de Málaga.
El triunfador en Galicia es el Bloque a expensas del Pp y
de su derrotado estratega, el Sr. Cuiña.
El gran pagano de la euforia del Psoe es Iu, que se
derrumba y pierde un millón doscientos mil votos. Será
difícil que levante cabeza.
Dicho de otra manera: en las elecciones del 13-J, el Psoe
recorta su diferencia con el Pp a costa de ese
derrumbamiento de Izquierda Unida. Los populares
mantienen su hegemonía autonómica, salvo en Asturias,
donde gobernará el Psoe; el Pp vence en la mayoría de
las grandes ciudades, pero los socialistas podrían
recuperar alcaldías con pactos con Iu; (ahora se habla
de la posibilidad de pacto con el BNG), el Pp mantiene la
mayoría absoluta en cuatro capitales andaluzas; los
alcaldes de las tres capitales de provincias vascas
depende de los pactos electorales. El Psoe barre a Ciu en
Barcelona y Bono e Ibarra mantienen sus feudos.
Pero ojo: Eh entra en la Eurocámara, y el Bloque
Nacional Gallego obtiene asimismo un avance espectacular
que le hace ganar alcaldías importantes de Galicia.
Para sintetizar lo ocurrido, vale el titular: «Triunfo
del Pp en las tres elecciones y sensible recuperación
del Psoe».
El panorama de los días posteriores al 13-J se
complicará bastante, pues son de prever toda clase de
acuerdos entre el Psoe y los restos del naufragio de
Izquierda Unida, pactos entre el Pp y Psoe para hacer
frente al Bloque Nacionalista vasco; la presencia en el
Parlamento europeo de una minoría abertzale integrada
por eurodiputados de Ciu (3), Pnv (2), Eh (1), Bng (1) y
Coalición Europea (1), nueve diputados en total, pueden
enredar mucho y enredarán.
El Pp tendrá que hacer frente a un Psoe ensoberbecido
por su avance y convencido de que las próximas generales
son suyas. Para ganar no ahorrará demagogias ni dejará
de ejercer una oposición permanente.
Aznar y los suyos deben cuidar muchísimo sus actuaciones
y decisiones políticas. Como ha escrito un colega el
Partido popular «no tiene ganadas las elecciones
generales. Los resultados del 13-J demuestran que el Psoe
no esta descompuesto sino vivo, no esta genuflexo sino en
pié, no implora sino exige».
El Gobierno Aznar, por lo tanto, debe replantearse muchas
de sus conductas actuales: rebajar el tufillo de cierta
altanería que en ocasiones exhala, aplicarse más y más
a detectar la voluntad de la opinión pública, respeto a
sus orígenes y verdadera filiación, cumplir sus
compromisos políticos, tomar la iniciativa y actuar con
prontitud y eficacia. No puede, por ejemplo, mezclar a
España en una contienda militar y prescindir de
explicarlo ampliamente en el Parlamento y a la opinión
pública, aspecto este en que su actuación ha dejado
mucho que desear. No todo en materia de información se
arregla con designar a un Ministro portavoz del Gobierno,
menos si el Ministro elegido para esa difícil tarea es
duramente combatido, con razón o sin ella; no caer en
situaciones tan poco propicias para su imagen como el
amparo a la actuación de Ministros como el de Fomento
durante la pasada larguísima huelga de pilotos con los
aeropuertos nacionales atascados durante semanas y
semanas, evitar a todo trance situaciones humillantes
como la originada en la visita a Rusia; conceder un poco
de sosiego al avión presidencial, en constante ajetreo
de un continente a otro, ofreciendo la impresión de que
se trabaja de una manera vertiginosa, en vez de ofrecer
las horas de despacho que la vida política parlamentaria
exige; dando la impresión de un presidente absorbente
incapaz de delegar funciones que no puede asumir porque
el día no tiene más de veinticuatro horas y la semana
no pasa de siete días. Y ser inflexible con quien lo
merezca (no se puede perder el gobierno de una autonomía
como la asturiana, por ejemplo). Hay que cortar cuando
hay que cortar y caiga quien caiga. La confrontación
política es necesaria con los partidos de la oposición.
Oir a estos es obligado en el juego parlamentario que
debe ejercerse sin crispación. En la medida en que ello
sea posible, la opinión pública agradece el buen tono
que no quita sino añade prestigio a quienes lo utilizan.
En estas elecciones ha surgido y ha triunfado Gil, ni
liberal ni autoritario. Un grupo sin ideología que se
está haciendo con el gobierno de zonas importantes del
territorio nacional y en estos momentos se dispone a
ejercer su triunfo electoral nada menos que en Ceuta y
Melilla. Es un síntoma de la crisis de la partitocracia
por su distanciamiento del ciudadano.
La campaña. Las campañas electorales de estas triples
elecciones no han alcanzado el nivel de rigor
mínimamente exigible. Se trataba, como es sabido, de las
elecciones municipales, de los autonómicos y de los
diputados europeos. Hubiera sido lógico que en cada uno
de estos tres grandes temas hubiesen puesto en juego
proyectos, ideas, posiciones originales y diversas.
Reducida la campaña en términos generales a la
confrontación entre las dos cabezas de lista de las
europeas, ambas vascas: Loyola de Palacio y Rosa Díez
han llevado, nunca mejor dicho, la voz cantante en los
mítines. Con lengua desenvuelta, la candidata socialista
se limitaba a repetir una y otra vez en términos vivos
que este país es de izquierdas y que la izquierda es
mayoría; Loyola de Palacio, que lo que hay que hacer en
Europa es defender los intereses de los españoles.
Luego, vienen los Sres Almunia, que ponía verde a Loyola
de Palacio y a los populares, intervenía en los mítines
populares el Sr. Arenas, quien en tono moderado ponía
verdes a los socialistas. En ocasiones máximas, el
Presidente del Gobierno certificaba lo óptimo de la
situación actual, frente al expresidente González que
volcaba toneladas de crispación sobre la campaña,
insultaba a placer, llegó a calificar a sus adversarios
de mierda (no caben eufemismos, hay que repetir lo que el
expresidente dijo). Oir para creer.
En algún momento el Sr. Almunia se atrevía a porponer
como candidata a la Presidencia del Gobierno de España a
¡la Sra. Diez!.
En otros mítines aparecía el cascabelero Sr. Morán,
prometiendo un jardín en este barrio, una fuente en
aquel otro y poco más. La señora Almeida, ofrecía de
pronto cientos de miles de viviendas. No importa la cifra
-cincuenta mil más o menos- pues es la que se le acababa
de ocurrir. Nada obedecía a un plan ni a un proyecto: la
más pura improvisación ha primado en estas ofertas de
vivendas, rebaja de impuestos, transportes gratuitos,
residencias para ancianos, campos de deporte, etc. Todo
improvisado, lamentable y ordinario.
Se explica la profunda apatía que estas elecciones
suscitan y la baja participación en las mismas. La parte
central la ha ocupado la corrupción, el lino y los
manejos de que es pretexto tan noble fibra. Y otra vez,
el chalé de fulano, la finca que se compra a bajo precio
mengano, la parentela bien colocada en el organismo que
preside zutano.
Debieran las cúpulas de los partidos ocuparse en serio
del prestigio de las elecciones. No se conoce a los
candidatos; largas listas de aspirantes a los suculentos
sueldos y dietas;pero nadie sabe de quiénes son de donde
vienen y cuál va a ser su papel en el parlamento
europeo, en el regional o en los consistorios
municipales. No es de recibo el bajo tono que mantienen,
el grado de crispación que suscitan y el tono
notablemente camionero del lenguaje que emplean. No es
exagerado afirmar que el ejercicio de la democracia que
se hace en España ha acabado con el respeto al sistema.
Se comprende la abstención.
España país de viejos. Los demógrafos preven para el
año 2025 una España de ancianos. Nuestra natalidad
continúa siendo la más baja del mundo y sigue cayendo
en picado. Según datos del Instituto Nacional de
Estadística en los años del baby boom, 1975, nacían
600.000 niños al año, en tanto que ahora, nacen unos
300.000. Por debajo de la unidad están Galicia, el País
Vasco, toda Castilla-León, Cataluña, salvo Barcelona,
Huesca, León, Zaragoza, Asturias, Cantabria, Cuenca.
Lo cierto es que la población está disminuyendo en las
17 Comunidades autónomas, lo que determina que España
no tenga garantizado el relevo generacional.
Las causas de esta situación son varias y vienen
determinadas por el género de vida que se esta
imponiendo: la mujer abandona paulatinamente las tareas
del hogar, y trabaja fuera de casa y no puede contar con
una muchacha de servicio. Este es un problema muy
importante. No podemos resignarnos a que el futuro de
España sea convertirla en una inmensa Residencia de
ancianos.
País Vasco y Cataluña. El problema español más
difícil de este momento, lo que don Felipe González ha
llamado proceso de desagregación de España. Vascos y
catalanes, catalanes y vascos plantean cada día nuevas
exigencias, la mayor parte imposible de satisfacer con la
constitución en la mano si se quiere que la realidad
política que se conoce con el nombre de España no se
astille definitivamente.
Esta Crónica tiene que recoger aunque sea sumariamente,
las últimas exigencias catalanas -y más que catalanas,
del Sr. Pujol- relativas a la precedencia protocolaria.
Pretende pasar por delante del Jefe del Gobierno español
y no ceder preeminencia de protocolo sino al Rey. Sus
diarias «exigencias», su imposición de la lengua
catalana en toda manifestación literaria, artística o
meramente conversacional, su constante reclamación de no
admitir por igual a ninguna otra Comunidad Autónoma, su
exclusivismo que en muchas ocasiones roza lo aldeano, su
afán de contar con Conferencia episcopal propia,
Colegios de Abogados catalanes sin cordón umbilical con
Madrid, incluso el de poseer una selección de futbol
catalana, rozan ya lo insoportable.
Y, sin embargo, el resto de España mira con cariño a lo
catalan, segun encuestas recientes.
Pero Pujol lleva camino de cerrarse tanto sobre sí mismo
en sus desaforadas exigencias y quedar recluido en un
pequeño círculo, lo que Cataluña no merece. Pero él
sigue erre que erre ajeno a todo lo que no sea su
obstinado propósito.
El otro tema sumamente grave es el vasco. Estas
elecciones del 13-J han tenido la virtualidad de
demostrar que en el pais vasco no hay una fuerza
hegemónica capaz de asumir el empeño independentista.
Sí, en cambio que, felizmente, el País Vasco se
distingue por la pluralidad, lo que exige buen ánimo y
saber aprovechar esa diversidad en beneficio común.
Se estan celebrando conversaciones centre el Gobierno y
la cúpula de Eta. Media la Iglesia, representada por el
Obispo de Zamora. Mons. Uriarte.
Es muy pronto todavía para que se haya olvidado el
millar de muertos en atentados y atracos. Estan muy vivas
las heridas de hace semanas y el horror por esas muertes
no se remedia con asignaciones presupuestarias. Lo más
razonable es actuar con suma prudencia, dejar pasar un
poco de tiempo que sirva de bálsamo al dolor de tanta
familia desgarrada por la desaparición de sus seres
queridos. Pero no añadir petróleo al fuego y pretender
que de la noche a la mañana todo se haya olvidado.
Evitemos en lo posible que un loco haga cientos.
Señalamos la vivificante presencia de un grupo amplio de
católicos que acusan a la Iglesia vasca de parcialidad,
en un documento importante hecho público. Ya era hora.
Bienvenido sea.
La Justicia. De la Justicia, los ciudadanos, los medios
informativos impresos y radiofónicos en sus tertulias e
informaciones, se habla constantemente. Hay una opinión
generalizada de que funciona mal y lentamente.
Sin perjuicio de que, en efecto, no todo sea perfecto en
el funcionamiento de la gran y difícil máquina de hacer
justicia, lo cierto es que hay mucha exageración y que
la publicación de defectos notorios en su actuación, no
quiere decir que la justicia sea un desastre y no una
institución necesitada de reformas; pero que en su
conjunto, dada la nueva formación de los jueces y su
notoria probidad y decencia, insistimos, se abusa de la
imagen de una justicia débil e inoperante.
Con motivo de la apertura del año judicial, en
septiembre pasado, se hizo público que había más de
200.000 causas pendientes en los juzgados madrileños.
Con razón, los magistrados advirtieron del peligro de un
«colapso». Al 31 de diciembre de 1997 quedaban sin
resolver 313.000 casos.
El trabajo, pues, es enorme. Y no es una materia en que
quepa aplicar el stajanovismo. Cada caso requiere un
tiempo de meditación y preparación por parte del juez.
Otra cosa es, si los trámites pueden ser abreviados y
llegar a juicios rápidos, como se pretende.
Los jueces alegan que no están suficientemente
remunerados. Dicen que en los últimos años han perdido
más de un veinte por ciento del poder adquisitivo de su
sueldo. La ley de retribuciones a los jueces fue un
mandato legal de 1985, nunca cumplido tampoco, el
compromiso adquirido por el Gobierno en 1989.
Por eso es lógico que las cuatro asociaciones
judiuciales se hayan unido para reclamar una mejora en
sus retribuciones. En enero último los miembros del
Tribunal Supremo se reunieron en Asamblea para solicitar
una mejora salarial. Esta reunión fue interpretada casi
como una insubordinación, aunque ni en el fondo ni en la
forma revestía tal carácter. Se les ratificaron
promesas, etc; pero el toro sigue en los corrales.
El Alto Tribunal sufre el cerco del Psoe que no asiste a
los actos público que celebra -apertura del Año
Judicial, etc-. Hasta tal punto que el Consejo General
del Poder Judicial hizo pública una nota expresando que,
en su opinión, el Partido Socialista se equivocaba.
Claro que, de vez en cuando, hay actitudes pintorescas
insólitas, como la de un magistrado de la Audiencia de
Málaga que ha justificado una pena leve en una sentencia
porque «llevaba años arreando hostias al reo». Otro
juez de familia en Tenerife incluyó entre sus
resoluciones versos ripiosos o expresiones afrentosas.
Tiene mucho trabajo también la Inspección judicial.
Dos inocentes magistrados españoles han sido expulsados
con ludibrio de un restaurante en Santiago de Chile. La
aberrante actitud del Gobierno Aznar en el caso del
ex-Presidente Pinochet está envenenando la antigua
solidaridad hispánica.
El caos aéreo. Este ha sido uno de los problemas más
agudos a que el Gobierno ha tenido que hacer frente en
las últimas semanas. Actuó con lentitud y debilidad, lo
que dió ocasión a que los vuelos de Iberia cosecharan
un desprestigio importante. Por fin, tras reuniones
maratonianas entre el Sepla (Sindicato de pilotos) y la
Compañía, después de la amenaza del Gobierno de tomar
medidas drásticas si no se llegaba a un acuerdo, la
firma del pacto llegó. Hubo un momento verdaderamente
dramático en que Iberia anunció que suspendería
¡16.368! vuelos entre junio y fin de año a causa del
conflicto.
Por cierto, que en estos días se ha hecho público que
durante el año pasado Iberia ganó 55.000 millones de
pesetas, un balance expléndido. Se anuncia para este
ejercicio un beneficio de 45.000 millones, lo que
favorece su inminente privatización.
Con este motivo el polémico Ministro de Fomento, Sr.
Arias Salgado pasó por momentos muy críticos. Una
moción de censura contra su gestión no llego a
aprobarse por una diferencia de sólo ocho votos.
Edica. Monseñor Sánchez, obispo de
Sigüenza-Guadalajara y exsecretario de la Conferencia
Episcopal ha dicho en público que «perder el Ya fue un
error histórico que la Iglesia todavía paga».
«Permitir que se nos escaparan de las manos grandes
medios de comunicación, como el desaparecido diario
"Ya" fue un error histórico, un momento triste
para la Iglesia». Una gran verdad sobre un tema del que
se ha procurado no hablar porque ciertamente constituye
un grandísimo error, víctima del cual fue la prensa
católica seglar de España y especialmente los
periódicos de la cadena de la Editorial Católica a los
que afectó de lleno. Fue un momento de confusión en que
prevaleció una visión esencialmente equivocada de la
forma de resolver la crisis, más aparente que real, de
la Editorial Católica, editora de «Ya», «El Ideal
Gallego» de la Coruña, «La Verdad» de Murcia,
«Ideal» de Granada y «Hoy» de Badajoz. Y la Agencia
Logos. También, de la Biblioteca de Autores Cristianos
(BAC).
Se sucedieron hechos muy dolorosos de protesta ante el
cierre de la cadena que tantos y tantos servicios había
prestado a la Iglesia a lo largo de años. Y podía
seguir prestando, pese a todo, porque en su cierre
prevaleció una desatinada visión equivocada mantenida
por unas personas eclesiásticas que sabían del mundo de
la prensa menos que nada. Otros, incluso prelados
aprovecharon para negar la necesidad de la prensa
católica.
El cierre de los periódicos de Edica fue tan
trascendente que la Iglesia se quedó sin voz. Casi todos
los periódicos de provincia de Edica lograron salvarse
de la desaparición de ser malvendidos y caer en buenas
manos empresariales. Ahí siguen publicándose. Otros,
como «Ya» soportaron una cruel y triste agonía hasta
su desaparción definitiva. No merecía ese final el gran
periódico que fundó don Vicente Gállego y durante
tantos años rigió la mano segura de Aquilino Morcillo.
Ahora, tras aquel doloroso traspiés, el episcopado
español busca nuevos empresarios que quieran difundir el
mensaje cristiano. Está bien el dolor de corazón
expresado por Monseñor Sánchez, si presupone propósito
de enmienda.
No puede repetirse el increíble desinterés de la
Conferencia Episcopal por la suerte de la Editorial
Católica que llevó a su desaparición.
En la cuneta quedaron servicios inmensos a la Iglesia y
la suerte de unos fidelísimos servidores, de los que los
Sres. obispos no quisieron saber nada, y la Iglesia
española perdió su voz.
Pujol cierra emisoras. Pujol cerró tres emisoras que
funcionaban en Cataluña, emitiendo en lengua catalana,
con el solo argumento de que «decían mentiras».
Si se tiene en cuenta que esas emisoras pertenecen a la
Cadena Cope, de la que es propietaria la Conferencia
episcopal española, se advertirá la gravedad de la
decisión. Como siempre, el Presidente, erre que erre, se
ha mantenido en su posición y no solamente las ha
cerrado sino que las ha redistribuido adjudicándolas
-regalado- a nuevos propietarios, amigos de su círculo.
En tono enérgico la Conferencia episcopal española
protestó. Pero el cardenal Arzobispo de Barcelona se
mostró favorable a la decisión de Pujol. Al propio
tiempo se supo que tres obispados catalanes habían sido
beneficiarios de la adjudicación de tres emisoras. De
parte de la Conferencia no se ha vuelto a saber nada
más.
Para que se aprecie la presencia sacerdotal en la cadena,
fue sustituido el Presidente seglar de la misma, Sr.
Sánchez-Terán, por el Vicesecretario económico del
Episcopado, Monseñor Herraez, que a sus anteriores
funciones de consejero delegado unirá ahora las de
Presidente del Consejo de Administración.
El Episcopado insiste en su querencia a utilizar
eclesiásticos en tareas seglares.
Manuel Jiménez Quílez.
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