Sánchez Bella nº 96

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Sánchez Bella nº 96

Por J. López Medel

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Sánchez Bella

Ha fallecido Alfredo Sánchez Bella, uno de los pocos ministros de Franco sobrevivientes (el último desaparecido fue Fermín Sanz Orrio, creador de la Feria del Campo, del Congreso de la Tierra de Sevilla y de las Magistraturas del Trabajo).

Sánchez Bella, de 82 años, era un representante de aquellas tres familias que en la democracia cristiana se han dado en las áreas políticas. Ardiente joven de Acción Católica, estaría en los primeros años, ya en la República, con el entusiasmo que brotaba de la llamada Casa del Consiliario, lanzada por don Angel Herrera, y en la que -antes de la guerra civil- sacerdotes ejemplares como don Pedro Altabella, don Francisco Izquierdo Molins, don Casimiro Morcillo, eran priores ante la laicización y el sectarismo que se desencadenó tras los primeros meses de la II República. A diferencia de otros jóvenes de A.C., del 36, que se fueron a las filas del Ejército regular o del Requeté, Sánchez Bella, desde la Valencia liberada se enrola en una Bandera de Falange. Tras la guerra -1939- se incorpora al Instituto de Cultura Hispánica, después de ser uno de los primeros directores del Colegio Mayor «Cisneros». Comparte la adehesión al Régimen de Joaquín Ruiz Jiménez, con el cual luego coincidiría en Roma como embajador de España. Y ambos van a tener en el sacerdote aragonés Pedro Altabella, representante eclesiástico en la Santa Sede, un buen comunicador. Las conversaciones de los tres -más de algún otro eclesiástico y político español- serían dignas de un «off record». Empeñados unos y otros en encontrar un camino nuevo para España y para la Iglesia. Y cada cual permaneció leal a sus propias fidelidades. (Vid. artículo de Sánchez Bella, en el libro Monseñor Altabella, ed. Ateneo, Zaragoza 1983).

Desde el importante puesto de Director del Instituto de Cultura Hispánica ayudó a becarios de todo el mundo y de pluralidad de ideas, para el Curso de Problemas Contemporáneos de la Universidad Internacional de Santander, cuando duraba un mes. Entre los becarios podía verse -por ejemplo- a Tierno Galván, Javierre, Aranguren, Paniker, entre los profesores, Ortega y Gasset, Eugenio D'Ors, Fernández Miranda. Sánchez Bella, miraba siempre hacia adelante.

En la crisis de 1969, luego de una fecunda etapa de embajador, es llamado para sustituir a Fraga en el Ministerio de Información y Turismo. No pudo llevar lo que pudo haber sido «su» equipo. El puesto de Director de Radiodifusión y Televisión -que luego sería clave para Adolfo Suárez, en su travesía política- le fue sugerido desde fuera por el Príncipe de España. El cierre del diario «Madrid», por un artículo de Fontán pidiendo el relevo de Franco, era fruto de un acuerdo de Gobierno, con ministros que pronto se marginarían del sistema. Estuve cerca de él en 1948, en Santiago de Compostela, en la peregrinación de los 100.000 jóvenes de A.C. Tras la alocución del Papa Pío XII por radio, hablaron también don Santos Beguiristaín, y don Manuel Aparicio.

Deja Sánchez Bella la clara imagen del patriota y del caballero cristiano.



Jesús López Medel



 

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