LIBROS: La
revolución oculta. Manipulación del lenguaje y
subversión de valores
López
Quintás, Alfonso: La revolución oculta. Manipulación
del lenguaje y subversión de valores, ed. PPC, Madrid
1998, 360 págs.
En los últimos años, estamos asistiendo a una solapada
revolución, la «revolución oculta», la cual está
alterando las escalas de valores. Esta subversión
axiológica no sólamente afecta a concepciones del
mundo, sino que altera nuestra existencia personal.
Se abre el volumen con el primer epígrafe: «Manipular
es reducir, envilecer», en el cual se analizan las
palabras «talismán», en virtud de las cuales se
practican todo tipo de manipulaciones, que llegan a
producir una especie de «esclerosis mental». De igual
modo, manipular implica rebajar de rango, es decir, la
reducción de la persona a mero instrumento, a simple
medio, al servicio de proyectos ajenos mediante
manipulaciones demagógicas que simplifican los
conceptos. La base de la manipulación es el
reduccionismo, lo cual supone un envilecimiento injusto y
es la fuente de las diversas formas de violencia.
El segundo epígrafe: «¿Para qué se manipula al
hombre?», es contestado por el autor, en el sentido de
que para modelar su espíritu y así dominar a los grupos
sociales, previa reducción de las comunidades de
personas a colectividades de individuos, y éstas a
«masas». Se realiza el dominio del pueblo por vía del
asedio interior, a través de la sugestión y la
fascinación, intentando que se pierda la capacidad
creadora, el poder de discernimiento. Así las
agrupaciones comunitarias degeneran en simples grupos de
intereses, aflojando los vínculos de las colectividades,
y atomizándolas. Tal masa es manejable y dominable, y
mediante la manipulación se la vence aunque no se la
convenza. Mediante el ilusionismo mental se somete a las
gentes a un vasallaje intelectual, volitivo y
sentimental.
En el epígrafe tercero: «¿Quién manipula al
hombre?», se comienza citando a Tocqueville cuando
denunció, en La democracia en América, el sutil y
nefasto despotismo de la mayoría. Y se continua
desvelando dos formas de manipulación: la orientación
demagógica de las técnicas publicitarias o, la más
reductora, de imposición de una determinada ideología.
Las ideologías son fuente de violencia, bien abierta,
bien taimada, humillan la razón y escinden a los pueblos
en grupos antagónicos irreconciliables. «La
ideologización de la cultura y la manipulación de los
pueblos se nutren y potencian entre sí, y con su
energía potenciada, fomentan el gregarismo» (p. 47).
La segunda parte desenmascara las técnicas manipuladoras
y analiza las estrategias de subversión de valores. Hay
tres fases de manipulación ideológica: a) La
modelación de las mentes; b) El adoctrinamiento
cultural; y c) La configuración de la conducta. Se
detallan los procedimientos estratégicos de la demagogia
manipuladora: el intrusismo profesional; la sustitución
del debate por el monólogo triunfalista o la entrevista
sumisa; el recurso del diálogo trucado e inhibidor; el
boicot informativo; el recurso a las insinuaciones
ambiguas y turbias; el ataque precipitado e infundado; la
intimidación o la explotación del miedo; el rumor, como
forma de ataque anónima y difusa; la valoración por
vía de yuxtaposición arbitraria, o por vía de
oposición o rebote; el desvío de la atención, la
insistencia como táctica de persuasión; la
intimidación a través del uso reiterado de un vocablo
de prestigio; el fomento de diálogos trucados para
provocar el relativismo; la mofa, burla o escarnio; la
alteración sinuosa del significado de términos y
locuciones; alterar el sentido de ciertas realidades; la
mentira abierta y sin medida; la utilización del
lenguaje emotivo de las canciones; la división para
vencer y dominar; borrar la memoria del pasado;
interpretar el cambio de forma fatalista; y, en fin,
cultivar la zafiedad y descender al plano infracreador. Y
como no podía ser menos, en plena era visual, la
utilización de la imagen como recurso constante de
manipulación.
En suma, una obra profunda y valiente de López Quintás,
que pone al descubierto las generalizadas tácticas
manipuladoras e invita a vivir una existencia libre y
creativa. Una vacuna contra los lavados del cerebro que
padecen las sociedades desarrolladas.
Luis Sánchez de Movellán
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