LIBROS: Defensa
de la Nación Española
Otero
Novas, José Manuel: Defensa de la nación española, ed.
Fénix, Madridejos 1998, 648 págs.
El autor es un abogado del Estado, que ocupó altos
cargos bajo el gobierno de A. Suárez. En este voluminoso
libro recoge varios ensayos, cada uno de los cuales tiene
unidad propia y en los que se aborda cuestiones como la
profesionalización de la política, el infundado
complejo de inferioridad de algunos españoles, la crisis
de los valores, la desmilitarización del ejército, la
corrupción política, la educación nacional y la
enseñanza privada, los contrastes entre derechas e
izquierdas, y la integración de España en la Unión
Europea. Respecto a este último punto se muestra
sumamente escéptico y contempla otras posibilidades como
la de la Comunidad Hispánica.
Pero el ensayo principal y más extenso, que inspira el
título del tomo, trata de las autonomías y del riesgo
de minimización (p. 62) del Estado y desintegración de
España. En este punto el autor tuvo una notable
responsabilidad puesto que, como Ministro de la
Presidencia, fue quien refrendó los decretos leyes por
los que el gobierno Suárez estableció las
preautonomías (la primera de las trece, la de Cataluña,
en septiembre de 1977) que condicionaron a las futuras
Cortes y desembocaron en la Constitución de 1978. El
autor reconoce que «estuvo plenamente de acuerdo con
Suárez» (p. 183) en el modelo autonómico (el
arbitrario y burdo «café para todos») y en adelantarlo
por decreto a la elaboración de la Constitución.
Justifica nuestra vigente ley fundamental y atribuye la
grave situación actual a una equivocada aplicación. En
esta línea denuncia no sólo laxitud y entreguismo a los
nacionalismos periféricos, sino numerosos fraudes de ley
por parte de los sucesivos gobiernos desde 1980 (acuerdos
autonómicos con el Psoe, primero de UCD y luego del PP).
En síntesis, el autor defiende el proceso cosntituyente
del Estado de las autonomías en que participó; pero
formula una dura crítica política y jurídica a lo
realizado después.
¿Qué propone para detener la marcha hacia la
desintegración de España por las vías confederales o
secesionistas ya iniciadas? Propone movilizar a la
opinión y a los partidos para que se llegue a un Gran
Pacto que establezca el final de la espiral
desintegradora. Esta receta, cuyo contenido no se
concreta, no resulta muy realista puesto que no se ve ni
a gobernantes, ni a políticos, ni a medios de
comunicación de masas dispuestos a tal empresa; más
bien el revés.
Otra propuesta es reformar la ley electoral hacia un
sistema mayoritario (pág. 292) para impedir que los
partidos nacionalistas condicionen la gobernación de
España, como viene aconteciendo con González y, sobre
todo, con Aznar. Pero el actual sistema proporcional,
rechazado por Alianza Popular, fue impuesto por el
Gobierno Suárez del que formaba parte el autor, y fue
incluido en la Constitución (caso único en el Derecho
público) por lo que resulta de muy difícil reforma.
Además ¿cómo reaccionarían los nacionalistas, ya
radicalizados por las concesiones, ante tan sustancial
modificación de las reglas de juego que les favorecen?
Junto a dictámenes jurídicos de administrativista
experto, el autor intercala anécdotas personales y
consideraciones históricas y económicas. La gran
paradoja de este libro es que se defiende la
Constitución (se la compara con el «espíritu
sincrético» -pág. 213- de los Reyes Católicos y de
los Austrias) y no se reconoce que lo sucedido es
consecuencia directa y necesaria del ambiguo pacto y de
la anemia histórica y doctrinal que dieron lugar a los
Estatutos de preautonomía y, luego, a la Constitución.
El gran error y el origen de la desintegración hacia la
que caminamos está en la vigente ley fundamental. Pura y
simplemente.
Libro pluritemático, rotundo en alguna discrepancia,
movido por un noble sentimiento de patriotismo español,
y que tiene la excepcional virtud de no plegarse al
pensamiento político único; pero no es convincente en
el diagnóstico esencial.
Angel Maestro
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