LIBROS: Las perlas de la corona.
pag. principal Razón Española

LIBROS: Las perlas de la corona. nº 91

Comentarios de J.L. Núñez al libro de Juan Balansó .

artículo anterior indice siguiente artículo

LIBROS: Las perlas de la corona

Balansó, Juan: Las perlas de la corona, ed. Plaza y Janés, Barcelona 1998, 286 págs.



El autor, gran especialista en la familia real española, traza las siluetas de las infantas de la casa de Borbón. Así resume, en la introducción, el poco alentador panorama: «las de Carlos III, entre las que sobresale la infanta doña Pepa, el más cruel garabato goyesco. Luego, las hijas de Carlos IV: doña Carlota Joaquina, ambiciosa, jamás saciada, que intentó convencer a las Cortes de Cádiz para que le confiasen la Corona de España tras las miserables abdicaciones de su padre y de su hermano Fernando VII en Bayona; la infanta María Luisa, reina de Etruria por la gracia de su enemigo Napoleón, y su hermana menor, María Isabel, la viuda alegre, probable hija de Godoy y escandalosa reina de las Dos Sicilias. La infanta Luisa Fernanda, esposa del duque de Montpensier, que se pasó la vida intrigando contra Isabel II, enlaza con sus sobrinas, las hijas de la "reina castiza": doña Isabel —la rigurosa Chata, falseada por la leyenda popular—; Pilar, romántica y tuberculosa; Paz, incorregible poetisa; y Eulalia, la oveja negra. Siguen la hijas de Alfonso XII, María de las Mercedes y María Teresa, lises tronchadas en plena juventud, hasta las hijas de Alfonso XIII, doña Beatriz y doña María Cristina, estigmatizadas por la sombra de la hemofilia. Las infantas "instauradas", Pilar y Margarita de Borbón, hermanas de Juan Carlos I, quienes para sonrojo de monárquicos, tuvieron que ser "creadas" infantas de nuevo cuño por el sucesor de Franco, abren paso a Elena y Cristina de Borbón, en cuya descendencia puede perpetuarse la familia que hoy ciñe la Corona si don Felipe, su hermano, no se casa un día, o no reconoce algún hijo —o hija— de existencia ignorada».

Los capítulos más actuales son el penúltimo, dedicado a la reina Sofia, y el último sobre las infantas Elena y Cristina. El autor tiene razón cuando formula críticas al libro entrevista La reina (1996) redactado por una periodista tan indiscreta como aviesa; pero no hace justicia a la soberana sin cuya digna y unilateral conducta privada la institución se habría despeñado. Y también es justo cuando señala que una educación poco afortunada de las infantas las ha llevado a matrimonios desiguales que, a falta de don Felipe, introducirían la dinastía de Urdangarín o la de Marichalar, en cuyo caso, como escribe el autor, "vale más la república".

Libro ameno, documentado y que no se inscribe en la predominante línea adulatoria.



J.L. Núñez




artículo anterior indice siguiente artículo

Cartas a Razón Española

Buzon Pulse aquí para enviar correo


La obra de Razón Española es propiedad registrada
Prohibida la reproducción total o parcial de estos documentos sin previa autorización y acuerdo.