LIBROS:
Corrupción en la España democrática
Nieto,
Alejandro: Corrupción en la España democrática, ed.
Ariel, Barcelona 1997, 290 págs.
El autor, catedrático de Derecho Administrativo, vuelve
a poner en evidencia las lacras del sistema
partitocrático de la IIRestauración, como ya hiciera en
anteriores obras suyas: La organización del desgobierno
y La «nueva» organización del desgobierno.
Esta vez su trabajo incide sobre un mal que parece
endémico de los modelos partitocráticos, versión
actual del oligárquico-caciquil del pasado siglo.
La obra, a lo largo de sus catorce capítulos, va
desgranando toda una galería de sujetos activos y
pasivos; extorsionistas y extorsionados; beneficiarios
individuales y de los propios partidos; sobornadores,
enmascarados bajo la figura del «broker», y sobornados;
en general, toda una variedad de agentes que envilecen la
convivencia y deterioran el bien común.
Se recogen en el volumen las teorías que tratan de
justificar prácticas moral y socialmente reprobables:
teoría hacendística, estructuralista y política. Ello,
previo estudio, en los capítulos cuarto y quinto, de los
ámbitos de aparición y el concepto de las realidades
corruptoras.
Se denuncian las complicidades de diversos estamentos
sociales con el silencio, en una casi invocación de la
sacrosanta «ratio status», echando en falta
asociaciones ciudadanas o profesionales que tomaran
seriamente la iniciativa de investigar y denunciar las
prácticas corruptas.
Se pasa revista a las variedades posibles de corrupción
(cohecho, soborno, tráfico de influencias, información
privilegiada,...) hasta la responsabilidad democrática
de jueces, Gobierno, intelectuales, ciudadanos,...,
pasando por las políticas que se pueden exigir en la
lucha regeneradora.
La corrupción es un fantasma que recorre España y
Europa, que amenaza con hacer zozobrar, a medio plazo,
los actuales sistemas de democracia partitocrática, y
quizás encaminarnos hacia nuevas formas de democracia.
En suma, un relato clarificador, que aborda con decisión
un tema tabú, y que desvela la patrimonialización del
Estado por la clase política, convertida en casta, que
rota la explotación. En definitiva, y en palabras del
Prof. Nieto, «la corrupción democrática surge en la
confluencia de dos fenómenos perversos que se apoyan y
potencian recíprocamente: la profesionalización de la
clase política y la "empresarización" de los
partidos y los gobiernos» (p. 274).
Luis Sánchez de Movellán.
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