LIBROS: La
expedición militar española a Cochinchina
Palanca
Morales, Francisco José: La expedición militar
española a Cochinchina, ed. del Autor, Madrid 1997, 162
págs.
El diplomático Francisco Palanca dedica este libro a la
expedición española a Cochinchina (hoy Vietnam
meridional) realizada entre 1858 y 1863 y en la que
desempeñó un papel importante el abuelo del autor, el
luego general Carlos Palanca (1819-1876).
El soberano del entonces Imperio Annam era Tu-duc que
decretó una persecución contra los cristianos en la
cual ejecutó a numerosos misioneros y al obispo español
de Tonkin, J.M. Díaz Sanjurjo. Esta fue la causa de que
París invitase a Madrid a enviar una expedición de
castigo. El contingente español, mayoritariamente
integrado por filipinos, zarpó de Manila e inició la
campaña con la ocupación de la bahía de Turana donde
se encontraba el importante puerto de Turón.
Posteriormente se conquistó Saigón. El mando francés
izó su bandera, se apropió del botín, y consideró a
las tropas españolas como simplemente auxiliares. En
1859, las fuerzas aliadas constaban de 1.500 hombres, una
flotilla francesa y el buque español «Jorge Juan».
Palanca, además del mando militar, asumió el de
plenipotenciario para las negociaciones diplomáticas y
se le encargaba de obtener una base, y la libertad de
cristianización. En la ulterior acción, la conquista de
Myt-Ho, Palanca se comportó heroicamente; pero los
franceses monopolizaron el éxito con desprecio de la
expedición española.
La campaña finalizó con el Tratado de paz entre
España, Francia y Annam el 5 de junio de 1862 por el que
se autorizaba la evangelización y se entregaba a Francia
tres provincias. Annam indemnizaría con cuatro millones
de dólares. Apoyados en aquella histórica ocasión
militar, F.M. Castiella y J.M. de Areilza reclamaron en
su libro Reivindicaciones de España, un territorio en
Indochina.
Sobre esta valerosa pero políticamente decepcionante
campaña existía el libro del propio general Palanca
Reseña histórica de la expedición de Cochinchina
(1869), el de Augusto Lacayo Cochinchina y el Tonkin
(1883), las investigaciones de A. Ramos (Los españoles
de la expedición a Cochinchina, 1943), F. Villarroel
(Cruzada española en Vietnam, 1972), y de S. Rodicio
(Aportación hispánica a la expedición a Cochinchina,
1987). Ahora, Palanca centra su atención sobre la
brillante personalidad de su abuelo y aporta la
transcripción de sus principales despachos.
Una amena narración en la que se demuestra, una vez
más, la distancia que había entre algunos beneméritos
individuos como Palanca y los gobiernos del triste
reinado de Isabel II, ya en ininterrumpida decadencia
después del ocaso de Narváez.
J.L. Núñez
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