LIBROS: Scritti
politici
Rosmini,
Antonio: Scritti politici, ed. Rosminianae, Stresa 1997,
334 págs.
Antonio Rosmini (1797-1855) es uno de los filósofos más
ilustres de Italia. Entre su primer libro Saggio sopra
felicità (1822) y el último Sulla libertà di
insegnamento (1854) se escalona una vasta producción a
la que hay que añadir los escritos póstumos y el
extenso epistolario. Sacerdote y fundador del Instituto
de la Caridad. En 1934 se inició la edición nacional de
sus Obras completas prevista en cuarenta volúmenes.
Antes se había publicado el Epistolario completo (10
vols. 1887-1894). Rosmini, cuyo magisterio fue reconocido
por sus contemporáneos, tuvo problemas con la Iglesia, y
en 1849 dos libros suyos fueron incluidos en el Indice.
Finalmente, se reconoció la ortodoxia del pensador.
Con ocasión del segundo centenario, se reeditan en este
volumen tres escritos políticos de Rosmini. El primero
es La Constitución según la justicia social, aparecido
como anónimo en el crítico año de 1848, pronto
reimpreso como obra rosminiana, e incluido en el volumen
XXIV de las Obras completas, según el texto revisado por
el autor y que no llegó a publicar en vida. Esa es la
versión que se imprime ahora sin variantes críticas. Es
un desarrollo del Proyecto de Constitución para el
Estado Vaticano que envió al Papa en marzo de 1848,
días antes de que se promulgara la Constitución romana
en la que no influyó.
El esquema rosminiano arranca de una crítica de la
Constitución de la revolución francesa, que es la que
inspiró otras europeas y, entre ellas, las de Piamonte,
Toscana y Nápoles. Las dos innovaciones principales que
propone el filósofo italiano son que el voto para elegir
las dos cámaras legislativas sea proporcional a los
impuestos directos que paga el contribuyente, incluso el
rey y la Iglesia (era contrario a los indirectos); y en
la creación de un Tribunal Político que, en realidad,
era una especie de tercera cámara con funciones
judiciales supremas, elegida por sufragio universal e
igual.
El segundo escrito recogido en este volumen se titula
Sobre la unidad de Italia y también apareció en 1848.
Consta de sólo 15 páginas y es un requerimiento a la
unificación política de los diversos reinos y
principados en que se dividía la península itálica.
Rosmini propone una federación gobernada por una Dieta
cuyos miembros designarían los soberanos en función de
su población (un tercio), y dos tercios elegidos por las
respectivas cámaras. El Papa asumiría la presidencia de
la federación.
El tercer texto, La constituyente del reino de la Alta
Italia, reune los 14 artículos que publicó entre mayo y
julio de 1848 en el diario «Risorgimento» de Turín. En
esa serie argumentó a favor de la formación de un sólo
reino en la Italia septentrional (Piamonte, Lombardía y
Venecia).
Como no podía ser menos en la obra de un filósofo,
estos tres escritos políticos son coherentes y
desarrollan principios ya formulados en los dos
importantes tratados Filosofía della politica (1837) y
Filosofía del diritto (1841-1844).
Lo más original del pensamiento político rosminiano es
la crítica del sufragio universal igualitario que,
según él, desembocaría en la oligarquía de las
cúpulas partidistas, en la demagogia, y en el socialismo
con sus secuelas de burocratización y corrupción.
Paralelamente, elabora una teoría de la representación
orgánica o de intereses, que Rosmini vincula al derecho
de propiedad. En este punto el krausista Ahrens
(1808-1879) contempla más fundamentos territoriales,
funcionales o profesionales de la representación
orgánica cuyo primer gran teórico moderno fue Althusio
(1557-1638). El enfrentamiento de Rosmini con Rousseau es
total.
Ha sido un acierto reimprimir estos escritos de un
clásico italiano de la filosofía y de la teoría del
Estado en un momento en que la partitocracia no puede
superar sus profundas contradicciones.
Esta excelente edición facilita el acceso a uno de los
doctrinarios contrarrevolucionarios de mayor calado
filosófico en la Italia del Risorgimento. Su ensayo Il
comunismo e il socialismo (1849) muestra paralelismos con
Donoso Cortés.
U. Muratore es el preparador del texto y el redactor de
oportunas introducciones.
Diego Arnedo
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