LIBROS: Los Borbones destronados. Comentarios de A. Landa al libro de Carlos Rojas.

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LIBROS: Los Borbones destronados. nº 88

Comentarios de A. Landa al libro de Carlos Rojas.

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LIBROS: Los Borbones destronados

Rojas, Carlos: Los Borbones destronados, ed. Plaza & Janés, Barcelona 1997, 364 págs.

En este libro se entrevera la historia externa de España con el anecdotario íntimo de cuatro reyes y de algunos políticos y palatinos. Es esta segunda clase de materiales, que no aparecen en los manuales, la que otorga notable amenidad a la narración, apoyada en una extensa bibliografía.

Los recientes libros de Ricardo de la Cierva y de Juan Balansó ya habían iniciado la divulgación de las biografías de Carlos IV, Fernando VII, Isabel II y Alfonso XIII, los cuatro Borbones destronados. Ahora, Carlos Rojas reinserta estos personajes en su contexto y nos ofrece un cuadro más escandaloso que ejemplar. Carlos IV era un necio y un cornudo consentido, Fernando VII era un felón listejo, Isabel II era una ninfómana alocada, y Alfonso XIII un frívolo que amaba a España. Este último es, humanamente, el más presentable de la serie, a pesar de sus inmensos errores privados y públicos.

A modo de conclusión, Rojas describe la resistencia del Conde de Barcelona a dejarse cortocircuitar por su hijo, y reconoce que el hecho insólito del establecimiento de una monarquía dinástica hereditaria en la Europa del último cuarto del siglo XX sólo lo pudo hacer un gobernante de la extraordinaria autoridad de Franco. La II Restauración es una invención personal de Franco, auxiliado, entre unos pocos, por el almirante Carrero Blanco que, como el Generalísimo, era un monárquico de corazón.

En los colegios españoles se oculta a los estudiantes de Historia casi todo lo que cuenta Rojas; pero ese pudor nacional es un error si se quiere evitar reincidencias muy graves. Un asombroso artículo 490 del nuevo Código Penal, el de 1996, declara delito la calumnia o injuria al rey y a "cualquiera de sus ascendientes o descendientes. Si esa norma se aplicase ¿iría a prisión quien sin pruebas negara la filiación legítima de la Beltraneja? El Código Penal vigente se lo ha puesto difícil a los biógrafos de nuestros monarcas. Ese es el riesgo que audazmente corre el autor al decirnos que ninguno de los hijos de María Luisa lo era de su marido Carlos IV, y ninguno de los de Isabel II era hijo de su esposo Francisco de Asís. Y así sucesivamente. Un panorama regio nada edificante en un siglo de liquidación nacional. Con razón se ha dicho que un pueblo que resiste a unos monarcas como los españoles decimonónicos, es inmortal.

A. Landa.


 

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