LIBRO: Entre
moderno y postmoderno
Melendo,
Tomás: Entre moderno y postmoderno, Ed. Universidad de
Navarra, Pamplona 1997, 138 págs.
El profesor Melendo anuncia un tratado de restauración
de la metafísica como conocimiento del ser. Este es el
cuaderno introductorio y ya están en prensa otros dos
sobre la metafísica aristotélica. Como referencia
próxima aparece reiteradamente la famosa denuncia
heideggeriana de que «se ha olvidado el ser».
La primera parte de esta investigación es una búsqueda
del origen de ese olvido o preterición. Según el autor,
el responsable lógico de la disolución de la
metafísica es Descartes por haber situado la conciencia
en el lugar que corresponde al ser. Esta interpretación
de la posición cartesiana es calificada como una
«inversión de las relaciones entre el ser y la
conciencia». De tal antimetafísica se desprende, según
Melendo, una antiantropología (despersonalización) y
una antiética (subordinación del bien al bienestar).
Paralelamente, se formula una severa crítica de la
técnica. Al final de ese camino se llega al nihilismo
que es la pérdida de sentido de todo, la inexistencia de
valores, la anomia.
La segunda parte no es tanto crítica como constructiva.
La nueva metafísica ha de arrancar del Absoluto: si el
hombre «no se fundamenta en Dios, se hunde en la nada»;
el «ente remite al ser que subsiste por sí mismo, al
Absoluto».
Como legitimación de sus inmediatos cuadernos de
interpretación aristotélica, Melendo concluye citando a
Nietzsche: «va hacia atrás todo aquel que quiere dar un
gran salto».
La metafísica no ha muerto; pero es cierto que ha
llegado muy débil a finales del siglo XX. Melendo culpa
a Descartes y los que han ido deduciendo las
consecuencias del «cogito ergo sum». Pero ¿y los
empiristas ingleses y los positivistas? Y, sobre todo,
¿no han contribuido los propios metafísicos con
especulaciones como las de Schelling y el propio
Heidegger a que los científicos descalifiquen la
ontología como un juego del ingenio?
Sobre un riguroso conocimiento de los grandes clásicos y
con vasta erudición de las fuentes contemporáneas,
Melendo acomete su personal gigantomaquia en torno al
ser, tradicional y, a la vez, innovadora.
G.F.M.
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