LIBROS: Alcalá Zamora. Perfil humano. nº 85

pag. principal Razón Española

LIBROS: Alcalá Zamora. Perfil humano. nº 85

Comentario de F.M. al libro de Jesús Fernández Pérez

artículo anterior indice Página Indice

LIBROS: Alcalá Zamora. Perfil humano

Gonzalez Perez, Jesús: Alcalá-Zamora. Perfil humano, ed. Patronato Municipal, Priego 1997, 142 págs.



Para la obra colectiva que la Academia de Ciencias Morales y Políticas está dedicando a sus miembros más eminentes (ya han aparecido dos volúmenes), el académico González Pérez, hoy considerado como el más ilustre de nuestos administrativistas, redactó el capítulo correspondiente a Alcalá-Zamora. Ese es el reciente texto que, revisado, se imprime ahora en forma de libro. Es, como reza el título, un perfil humano, no una valoración de la gestión política del personaje.

Niceto Alcalá-Zamora, nacido en Priego el año 1877, falleció en Buenos Aires el año 1949. Premio Extraordinario en el Doctorado, fue dos veces ministro de Alfonso XIII (Fomento en 1917, y Guerra en 1922). En un discurso pronunciado en Valencia (13-IV-1931) se declaró republicano, conspiró a favor de la II República en la que fue elegido Presidente del Gobierno provisional y, luego, de la República (10-XII-1931). Fué destituido en abril de 1936 por un procedimiento de discutible legalidad. La guerra civil le sorprendió de viaje en el extranjero, y ya no regresó a España pues fue inmediatamente perseguido por lo que Alcalá-Zamora denomina en sus Memorias «el sanedrín del Frente Popular».

Para su perfil, González Pérez sigue de cerca las citadas Memorias del personaje. Empezó a escribirlas hacia 1920; pero en el sistemático desvalijamiento de las cajas fuertes de los Bancos, ordenado por el Gobierno republicano, cayeron, con las joyas y objetos de valor, las voluminosas carpetas y dietarios, algunos de cuyos fragmentos «amañados», según el autor, fueron publicados en periódicos madrileños. En 1940, acometió la redacción de otras memorias más breves, impresas en Barcelona el año 1977 y nunca reeditadas (es un tomo ilustrado de 562 páginas).

González Pérez destaca que Alcalá Zamora siempre fue un católico practicante que no aprobó ni la quema de conventos, ni el sectarismo anticlerical de la II República que presidió. Subraya también la honestidad y la austeridad de su personaje, lo que está fuera de duda. Cree en su patriotismo, y en su defensa de la unidad nacional y de la Hispanidad, lo que está acreditado. Finalmente, opina que la obra Lo contencioso-administrativo (Buenos Aires, 1943) es «el mejor compendio» sobre el tema. También es de mucho interés su libro, muy crítico aunque tardío, Los defectos de la Constitución de 1931 (Madrid, 1936).

El hijo de don Niceto quiso que los restos fueran repatriados con honras de jefe de Estado; pero no lo consiguió, y los trasladó a Madrid privadamente en 1977. Entonces, el mayor homenaje fue el que le rindió el diario de los excombatientes «El Alcazar», desaparecido tras la persecución de que fué objeto por los gobiernos ucedistas.

La figura política de Alcalá Zamora ha sido, según el autor, «una de las peor tratadas de nuestra Historia». Efectivamente. ¿A qué se debe tal destino? Sin duda, a la hostilidad de los monárquicos, de Azaña y del Frente Popular, y a la indiferencia de los vencedores en la guerra civil. Quizás tambien a que Alcalá Zamora rehusara afiliarse a la masonería. El hecho es que apenas ha tenido defensores. El libro es una reivindicación de la figura humana, y también del jurista y del orador; pero no del político. Esta última defensa será difícil, aunque no tan ardua como la de su funesto sucesor Azaña, el Presidente del holocausto religioso, del terror, de la sangre inútil y de la derrota absoluta.

Trabajo ameno, cordial y documentado éste del eminente administrativista y humanista.



F.M.



 

artículo anterior indice Página Indice


Cartas a Razón Española

Buzon Pulse aquí para enviar correo


La obra de Razón Española es propiedad registrada
Prohibida la reproducción total o parcial de estos documentos sin previa autorización y acuerdo.