LIBROS: Los
Liberales coruñeses
Armesto,
Victoria: Los liberales coruñeses, ed. Ayuntamiento, La
Coruña 1997, 216 págs.
El título de este libro de la escritora María Victoria
Fernández España podría hacer pensar que se trata de
una monografía de historia local de las ideas
políticas; pero no es así. Se trata de una evocación
de
La Coruña decimonónica por la que desfilan numerosos
personajes, en su mayoría pintorescos, que dan a estas
páginas una gran amenidad. Se presta especial atención
a Sinforiano López Alia, al que dedicó dos volúmenes
Mejide Pardo en 1995. Era madrileño, guarnicionero de
oficio, y entre sus ocurrencias más extravagantes
figuró la de incendiar la capital de España para culpar
a los franceses. ¡Nada menos! Murió ahorcado, a pesar
de que en su proceso algún testigo lo declaraba «loco
furioso».
Otro personaje destacado por la autora es el ex fraile
agustino Manuel Pardo de Andrade, director del «Diario
de La Coruña», que nunca cesa de quejarse por la
escasez de su sueldo. Coqueteó con los franceses.
Pero la figura más sobresaliente de este libro es Juan
Díaz de Porlier, que tampoco era gallego; valeroso
guerrillero contra Napoleón, conspiró luego contra
Fernando VII, se sublevó en La Coruña; pero fue
abandonado por sus compañeros de alzamiento y, hecho
preso, fue ahorcado.
Algún nombre menor sale malparado de estas
rememoraciones anecdóticas. Es el caso del sombrerero
Juan Francisco, de origen galo que, según la autora, se
enriqueció especulando con cereales en períodos de
escasez y que fue acusado de traición por colaborar con
el invasor.
Como telón de fondo de tantos episodios novelescos se
despliega la guerra de la independencia y, sobre todo, el
lejano Cádiz de las Cortes doceañistas, redactoras de
una Costitución inspirada en las ideas francesas, que,
paradójicamente, combatían con las armas. Aquella ley
fundamental tuvo corta y agitada vigencia.
Naturalmente, Victoria Armesto no pretende identificar
una ideología tan seria como el liberalismo y un talante
tan respetable como el liberal con las andanzas, en
ocasiones sainetescas, de figurantes como el Sinforiano y
sus barojianos compañeros. Su intención es abocetar
coloristas estampas en las que la realidad, como tantas
veces, supera a la ficción.
La autora, que con ingenio ha buceado en hemerotecas y
bibliotecas, y que es portadora de una ilustre tradición
coruñesa, evoca su ciudad a través de vidas concretas.
Y el resultado final es un libro delicioso.
G.F.M.
|