LIBROS: Frente a la gran mentira

pag. principal Razón Española

LIBROS: Frente a la gran mentira nº 82

Comentarios de A. Maestro al libro de Antonio García Trevijano

artículo anterior indice Página Indice

LIBROS: Frente a la gran mentira

García Trevijano, Antonio: Frente a la gran mentira, ed. Espasa Calpe, Madrid 1996, 350 págs.



En su anterior libro, El discurso de la república (Vid. «Razón Española» núm. 70, págs. 245 y ss) formulaba una severa crítica del modelo partitocrático y, especialmente, de su versión española. Ahora insiste en lo uno y en lo otro con un método más erudito, similares argumentos, y no mayor orden expositivo. Los libros del autor producen la impresión de estar integrados por ensayos diversos lo que explicaría las reiteraciones y el asistematismo. Trataré de organizar esquemáticamente lo esencial.

¿En qué consiste lo que Trevijano denomina la Gran Mentira? En la falsedad de afirmar que la partitocracia o Estado de partidos es la democracia por excelencia. Esto es lo que, hace ya veinte años, demostró Fernández de la Mora en su clásico libro La partitocracia y lo que han venido denunciando otros politólogos, el último el alemán Schachtschneider en una obra monumental (Vid. «Razón Española» núm. 77, págs. 320-327).

El autor acumula descalificaciones sobre la partitocracia: «falaz superchería», «cínica», «infamante», «hipócrita», «perversa», «fraudulenta», etc. La describe como «corrupta forma de gobierno oligárquico» «en clara descomposición». Y añade: «lo que se echa en el Estado de partidos se pudre o se agria». Es un modelo inseparable de la Gran Mentira: «En el Estado de partidos no hay una sola persona informada, sea en la sociedad gobernante o en la gobernada, que no esté del todo convencida de la necesidad de mantener la mentira para sostener el sistema».

¿Quiénes son los portadores de la gran falacia? «Los medios de propaganda de la oligarquía de partidos». Se ha producido «la concurrencia de la mala fe intelectual en una generación oportunista, y la ocultación permanente de los hechos históricos». Consecuentemente, «la Universidad y los medios de comunicación han sido cegados por los intereses del cinismo oligárquico». «Es tan evidente que el pueblo no elige ni depone al gobierno en el Estado de partidos, que lo inexplicable es por qué todos los intelectuales y toda la clase política dicen, sin inmutarse, lo contrari». El autor concluye denunciando «traición de la clase gobernante». ¿Por qué tal consenso falaz? Trevijano no responde a esta pregunta, pero la respuesta la han dado otros politólogos: la partitocracia constituye con los medios de comunicación un sindicato de intereses que sólo se rompe cuando el sistema, como en Italia, se hunde, desgraciadamente, con altísimo coste social.

El autor, que califica la transición de «gran mentira», describe así la actual situación de España: «El crimen de Estado, la corrupción de la clase gobernante, la irresponsabilidad de los partidos, el terrorismo, la droga, el paro, la quiebra del Estado de bienestar, la crisis cultural y nacional». En esto ha desembocado la II Restauración con tendencia a emperorar (últimamente se ha acelerado la descomposición de la Justicia).

¿Qué modelo constitucional propone el autor? La república presidencialista en la que el poder ejecutivo está separado del legislativo porque cada uno procede de elecciones diferentes. También propone distritos uninominales con escrutinio de dos vueltas, y comisiones locales de vigilancia para asegurar el contacto real entre votantes y elegidos. Desde luego, independencia del poder judicial con magistrados inamovibles y la institución del jurado (esto último es muy discutible). Y, finalmente, iniciativa popular y referendum. El modelo está inspirado en el norteamericano.

El autor ofrece, además, una interpretación de la democracia principalmente en diálogo con Montesquieu, Rousseau, Madison y Tocqueville. También una exégesis de la Revolución francesa. Y una nueva definición abstracta de la democracia (ya hay centenares).

¿Cómo se podría acabar con la gran mentira? El autor no se resigna a esperar que se produzca el socialmente costoso autodesplome de la partitocracia. «Bastaría una gran abstención en las elecciones, una actuación independiente de la justicia, un manifiesto de los directores de los medios de información, o una manifestación general de los estudiantes para que se derrumbara la oligarquía de partidos». Pero ante la actual «mansedumbre» de la sociedad española, el autor no es optimista.

El análisis de la partitocracia que presenta Trevijano es evidente, pero se cuentan con los dedos de una mano los que en España se atreven a proclamar tan obvias verdades politológicas. Y el modelo presidencialista con separación de poderes, candidaturas abiertas, y apertura al referendum sería un buen remedio contra la degeneración partitocrática. Lo esencial de este libro concuerda con lo que, desde 1983 -va para catorce años-, se viene escribiendo en nuestra revista.



Angel Maestro



 

artículo anterior indice Página Indice


Cartas a Razón Española

Buzon Pulse aquí para enviar correo


La obra de Razón Española es propiedad registrada
Prohibida la reproducción total o parcial de estos documentos sin previa autorización y acuerdo.