LIBROS: La
política social de la familia en la Unión Europea
Garrido
Gómez, M.ª I.: La política social de la familia en la
Unión Europea, Ed. Dykinson, Madrid 2000, 220 págs.
Es de justicia destacar -y a modo de prolegómeno
laudatorio- la oportunidad y valentía de la doctora
Garrido Gómez, profesora titular de Filosofía del
Derecho, Moral y Política de la Universidad Complutense,
al encarar un tema silenciado (el relativo a la familia)
durante un cuarto de siglo en España por la clase
política turnante, la cual, movida por estímulos
ideológico-emotivos, ha obviado el tomar decisiones y
medidas de política familiar por considerarlas
«franquistas». Por contra, en la Unión Europea se han
venido adoptando soluciones protectoras de política
socio-familiar que han coadyuvado al desarrollo y
fortalecimiento de una institución natural, base de toda
sociedad sana y libre.
La joven profesora complutense se embarca en una tarea
-creemos que pionera- apasionante y lo hace con rigor,
acierto, maestría, lucidez y profundidad, acoyuntando en
su obra «una serie de perspectivas en que la
institución familiar aparece en sus perfiles más
exactos, teniendo en cuenta sus funciones tradicionales y
modernas, y su inserción en el conjunto del ordenamiento
jurídico». En su estudio perfila adecuadamente la
función socio-jurídica de la familia, asignándole las
más pertinentes medidas económico-políticas a que
hubiere lugar. Como escribía, hace muchos años, el
maestro complutense, doctor Sánchez de la Torre, la
familia «no es sólo un eslabón biológico de la
continuidad de la especie», sino también «un punto de
convergencia de todas las actividades sociales de un
momento histórico determinado».
El volumen reseñado se estructura en dos partes: la
primera, que analiza los presupuestos de una política
social para la familia; y la segunda, que enfoca las
posibilidades de acción social familiar en el marco
europeo y perfila cada una de estas líneas posibles de
política social. Ambas articulan una ambiciosa obra que
desvela el intento comunitario de armonización social
tendente a conseguir el establecimiento de un conjunto de
derechos fundamentales que sean respetados en el ámbito
de la Unión, y una política social comunitaria
aplicable a la familia «según razonamientos
justificativos... con una perspectiva actual y unos
objetivos comunes, sin olvidar la tradición del
pensamiento europeo occidental».
La primera parte (Presupuestos de la política social de
la familia) se ordena en tres capítulos, de los cuales
el primero («¿Qué modelo de familia?») pasa revista
al concepto y tipo tradicional de familia, a la que
contrapone modalidades y alternativas: parejas de hecho
heterosexuales, el problema de la transexualidad o las
situaciones convivenciales de ayuda mutua. El segundo
capítulo («El porqué de la familia») aborda las
diversas teorías sobre la familia: explicación
antropológico-cultural, explicaciones biológica y
psicológica, y explicación funcional; los rasgos
socio-económicos de la familia que tienen trascendencia
jurídica: familia como unidad de producción y consumo,
y familia como «Seguridad Social», y los principios de
solidaridad, reciprocidad y cooperación como
fundamentadores de la relación jurídico-familiar. El
capítulo tercero («Derechos Humanos de la Familia»),
por último, va a considerar los derechos humanos
familiares, con especial mención en la Unión Europea;
va a ejemplificar el derecho a la unión física de la
familia, concretándolo en el derecho de reagrupación
familiar, y va a desarrrollar los derechos de propiedad y
herencia como instrumentos de contenido familiar; va a
mostrar los criterios reguladores de los derechos y
deberes referentes a la esfera familiar: adecuación al
Derecho natural de la familia y los principios de
libertad, seguridad jurídica e igualdad como
realización de la justicia.
La segunda parte (Política social de la familia), a lo
largo de cuatro capítulos, nos va a mostrar desde los
aspectos generales: Estado social y política social, con
sus principios recto y a su evolución en la propia
Unión Europea junto con su marco jurídico (nacional,
internacional o comunitario), hasta las dimensiones de la
política social familiar: política de
«supervivencia», salud, propiedad, consumo, trabajo,
educación, formación, vivienda o fiscalidad; pasando
por la acción de la política social de la familia en la
Unión Europea, concretada en modelos, objetivos o medios
de realización de la política social o las vías de
actuación político-comunitaria aplicables a las
dimensiones constitutivas de la política social
familiar, o por la problemática derivada de su
cumplimiento y motivada por causas ideológo-culturales,
políticas o económicas; y sin que podamos dejar de
mencionar a los principales actores de la política
social de la familia, es decir, los miembros del grupo
familiar como sujeto de derecho: el hombre y la mujer,
los niños y los jóvenes, y los ancianos, grupo éste,
sea de la «tercera» o «cuarta» edad, cada vez más
relevante en función de las expectivativas de una mayor
longevidad.
La iusfilósofa complutense, en su jugoso ensayo, va a
intentar formular determinadas directrices que sirvan
para legitimar la actuación de los poderes públicos e
intentará «redescubrir» la familia, «manteniendo un
nivel de diálogo y crítica racional» que nos pueda
conducir a una «solución constructiva fundamentada
jurídicamente», la cual se habrá de conformar a
través de elementos antropológicos, históricos,
éticos, sociológicos, económicos o políticos. La
profesora Garrido va a pretender dar a la política
social de la familia un sentido generalista -acorde a sus
fines y medios- y no una definición como política
estatal, vertebradora de esa acción.
Es necesario revertir las tendencias individualistas que
constituyen las líneas maestras de la organización
político-social y económica, y forzar a los poderes
públicos a que fijen como objetivos fundamentales, la
protección de las funciones sociales de la familia
dentro de la sociedad. No estamos en tiempos de añoranza
por el pasado, ni de tradiciones románticas y
«reaccionarias», sino de realidades tangibles (como son
los estudios de opinión) que muestran cómo la familia
es la institución social más valorada, hoy en día, en
Europa, también en España, incluso por la juventud.
En suma, estamos ante una obra esplendorosa, sugerente y
oportuna, con un estilo literario claro y cromático, lo
que permite su cómoda y fácil lectura, con un
tratamiento de temas bien ordenado y con una finalidad
innovadora que ha de servir de punto de partida para
posteriores investigaciones que vayan centrando una
adecuada política social de la familia.
Luis Sánchez de Movellán de la Riva
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