Crónica: La
política
La
oposición. Parece que hayamos retrocedido 15 años en el
tiempo y hayamos vuelto a la época de gobierno omnímodo
de Felipe González. En estos momentos, apenas existe
oposición al PP hecha por los partidos; de esta tarea,
imprescindible en cualquier régimen político, se
encargan un grupo de comunicación y parte de la
magistratura.
A José Luis Rodríguez Zapatero el guerrismo le ha
puesto el mote de Bambi por la blandura de sus ataques.
Además, se le empieza a llamar el Hernández Mancha del
PSOE, en recuerdo del político cuyo mayor mérito fue
sacar la oposición de abogado del Estado. (¿Por qué en
la derecha española no se puede ser nadie sin haber
obtenido antes un puesto de altura en la Administración?
Como en la AP de entonces, al PSOE de ahora todo le sale
mal, como si estuviera gafado. Uno de sus mejores cargos,
Nicolás Redondo, está a punto de dejar el partido,
cuando su estilo y sus ideas deberían ser los propios de
los renovadores. En cambio, la Ejecutiva prefiere
apoyarse en nombres y estrategias derrotadas. Pascual
Maragall es un ejemplo de los primeros y el acercamientos
a los separatistas lo es de las segundas. El congreso
extraordinario del PSE-EE acabó con el triunfo de los
aparachik locales, como Patxi López y Jesús Eguiguren.
Llevados por la comodidad, el miedo o el deseo de
conseguir cargos en el gobiernos vasco, los nuevos
dirigentes se alejan de la dureza frente al nacionalismo
vasco y optan por la equidistancia.
Y si la AP de la crisis posterior a 1986 se perdió en un
laberinto ideológico en el que se encontraban la
crítica al franquismo y a los Estados Unidos de Ronald
Reagan, el PSOE actual propone medidas que antes el mismo
partido tachaba de derechistas o reaccionarias. A la
rebaja de impuestos que ya había propuesto el equipo
económico socialista se han unido en las últimas fechas
sendos proyectos de ayudas a la familia y la maternidad y
de combate a la delincuencia. Estas medidas muestran la
desorientación, o desesperación, del PSOE, no tanto por
el cambio ideológico que suponen (a fin de cuentas otros
partidos de la Internacional Socialista también prometen
la reducción de la criminalidad), sino por la
contradicción que suponen. José Luis Rodríguez
Zapatero y muchos de los miembros de la nueva Ejecutiva
respaldaron las sucesivas reformas penales y legales a
favor de los delincuentes en la época de gobierno de
González. Por otro lado, no casan las promesas a las
familias con hijos con las realidades de promoción de
las parejas de hecho, las parejas homosexuales y el
aborto en las Administraciones en que el PSOE gobierna y
en las tribunas políticas y periodísticas. Sin embargo,
como la progresía domina el pensamiento, podemos esperar
que aquí se haya iniciado una recuperación de las ideas
y conceptos más sanos que perviven en la sociedad y de
la que se contagiará la derecha.
Cuentas secretas del BBVA. El banco opaco montado por el
antiguo BBV es el asunto de mayor interés en España en
los últimos meses, muy por encima de la presidencia
europea. Por ahora las preguntas no tienen contestación:
¿de dónde salió el dinero para las cuentas secretas en
los paraísos fiscales?, ¿a qué pagos se destinó?,
¿hubo partidos españoles y americanos que cobraron
sobornos y a cambio concedieron favores al BBV?,
¿influyó este secreto en la retirada anticipada de
Emilio Ybarra que, casualmente, se llevó a los
directivos vinculados
ideológicamente con el abertzalismo? y ¿sirvió el
dinero para pagar a ETA? Este asunto vuelve a traer a
debate la polémica sobre la propiedad de las empresas
que pone en solfa los dogmas neoliberales. A raíz de lo
visto con el BBV y con la eléctrica estadounidense
Enron, los gestores, esos amos del universo que gobiernan
el libre mercado, no pasan de ser una casta que se coopta
y luego saquea las empresas a ellos entregadas. Por de
pronto los consejeros están dando un espectáculo de
cobardía impropio de gente tan mayor y tan adinerada.
Los unos denuncian a otros y los hay que llegan a decir
que no sabían nada de las cuentas y los fondos, pese a
sentarse en el consejo de administración de uno de los
mayores bancos del mundo.
Tampoco podemos olvidarnos de una institución que brilla
por su ausencia. Tras los consejeros y el dinero están
el Banco de España, el Ministerio de Hacienda, la
Comisión Nacional del Mercado de Valores, la Audiencia
Nacional y la Fiscalía Anticorrupción, pero falta la
Hacienda foral de Vizcaya, dotada de capacidad inspectora
y bajo cuya jurisdicción caen las personas de Ybarra,
Uriarte y otros banqueros. Por lo que se ve, estos
funcionarios ni se plantean que haya habido delito
fiscal. ¡Y luego el diputado Iñaki Anasagasti va
diciendo que «Neguri es el PP con boina»! Ya me
gustaría a mi tener enemigos tan despiadados.
Beatificación de Isabel la Católica. La Conferencia
Episcopal Española nos ha dado una alegría a los fieles
al mostrarse tres cuartas partes de sus miembros a favor
del proceso de beatificación de la reina Isabel de
Castilla. Resulta patético que muchos medios y
periodistas católicos hayan callado al respecto o
incluso hayan acogido críticas. El jesuita José Ramón
Scheifler, que ocupó altos cargos en la Universidad de
Deusto, reprochó en el diario del PNV (Deia, 11-3-2002)
el proceso. Recordó la expulsión de los judíos y la
fundación de la Inquisición. No se entiende que el
nacionalista Scheifler permanezca en la Compañía de
Jesús, porque San Ignacio de Loyola no fue precisamente
un modelo de tolerancia posconciliar. Aparte de los
méritos y deméritos de la reina, Scheifler carga
también en la balanza contraria a Isabel la Católica
acciones ajenas. El sacerdote acaba su artículo con esta
frase: «Y no se puede olvidar que el proceso se inició
en otros tiempos, el del nacionalismo, en 1958, promovido
por el entonces arzobispo de Valladolid con el decidido
apoyo de Franco». El País soltó un editorial cargado
de soberbia, el pecado de Lucifer, y de resentimiento
(4-3-2002). Al final, los creadores de opinión que se
mojaron y al menos respetaron el derecho de la Iglesia a
elegir sus figuras heroicas fueron articulistas no
creyentes como César Alonso de los Ríos (ABC,
28-2-2002) y Federico Jiménez Losantos (Epoca,
18-3-2002).
La paletada de cal la encontramos en la encuesta de El
Mundo (21-4-2002) en que se pide su opinión a los 100
españoles sobre el celibato eclesiástico. Los 11
teólogos consultados más tres curas se pronunciaron en
contra de su mantenimiento. El más ortodoxo y claro fue
el filósofo marxista Gustavo Bueno: «la supresión del
celibato acabaría con la Iglesia católica y quienes la
piden deberían llamarse protestantes y no católicos».
Ante la traición a los fieles debemos preguntarnos qué
se se enseña en las facultades de Teología y los
seminarios. Recordemos que un tercio de los sacerdotes en
ejercicio en la diócesis de Gerona se pronunció
también a favor del celibato opcional y su obispo no les
sancionó. Creo que conviene que los fieles contrarios a
estas revueltas y a la blandura con que se castigan
expresemos nuestra postura con, por ejemplo, el boicot a
la asignación religiosa en el IRPF. Que nos insulten
pase, pero que encima les paguemos el sueldo... De la
misma manera que los clientes del BBVA deberían de
cancelar sus cuentas en este banco.
Guerra vasca. Como el asunto de la agresión separatista
vasca contra la unidad nacional es el mayor problema de
España, viene permanente a estas páginas, a pesar de
resultar ya agotador. El Gobierno vasco consiguió que el
Legislativo del estado de Idaho se inmiscuyera en un
asunto interno español y se pronunciara a favor del
derecho de autodeterminación del pueblo vasco. El PNV
prosigue su estrategia de internacionalizar el conflicto
con la esperanza de forzar una intervención exterior a
la manera de la producida en el Ulster. Volvemos a
hacernos la pregunta que siempre suele quedar sin
respuesta: ¿qué hace la diplomacia española? Los
abertzales de todas las tendencias viajan a Idaho y a
Porto Alegre (Brasil) para difundir sus mentiras. ¿Por
qué el Gobierno español y las embajadas no organizan
giras de intelectuales contrarios al nacionalismo y de
las víctimas de ETA?, ¿será por falta de dinero o por
falta de ideas?
Marruecos: Los españoles estamos asombrados ante el
rigor con el que el Gobierno está llevando la crisis
causada por la retirada del embajador marroquí. El
presidente José María Aznar ha dicho que España no va
a hacer gestos para el regreso del representante
marroquí. Esta actitud prueba que para relacionarse con
Marruecos, al menos mientras perdure el actual régimen,
lo más conveniente es la independencia y no la
sumisión. Lamentablemente, el Gobierno español cometió
un error al acusar a Felipe González de haberse reunido
a escondidas con el primer ministro y el sultán
marroquíes. González reconoció que él podía verse
con los gobernantes cuando quería, lo que, por cierto,
indica lo mal que escoge sus amistades el ex presidente
del Gobierno español, ya que Marruecos no deja de ser
una finca propiedad de la familia real alauita en la que
el socialista Abderramán Yusufi hace las veces de
guardés. ¿Qué doble vara de medir tienen los
socialistas españoles y franceses que arremeten contra
Jean Marie Le Pen a la vez que defienden a un tirano como
Mohamed VI? No olvidemos además que Marruecos reprime a
unos ciudadanos españoles, los saharauis. Para conocer
más ese Marruecos maravilloso y en transición a una
democracia europea, como nos recuerdan González, Juan
Goytisolo y Alfonso de la Serna, es aconsejable la
lectura del libro El último rey, de Jean Pierre Tuquoi.
Los partidarios del diálogo ecuménico y de la alianza
con los musulmanes en causas comunes, como la defensa de
la vida, encontrarán un hecho que debería inducirles a
replantearse sus tópicos: el sultán Hassán IIobligaba
a abortar a sus concubinas para no enredar la sucesión
al trono.
Prohibido aprender. La educación es una actividad que
parece perseguida por los pedagogos (profesión quie rima
con demagogo) y por los políticos.La consejería de
Educación de la Comunidad de Madrid, que dirige Carlos
Mayor Oreja, hermano del ex ministro de Interior, ha
ordenado a los colegios concertados que ofrecen un
horario lectivo de seis horas diarias de clase en
primaria, la supresión de una en el próximo curso. La
medida del equipo democristiano es equiparar por abajo a
los centros concertados con los públicos, donde el
horario es de cinco horas. Si en los colegios privados la
dirección o los padres consideran necesaria esa hora, se
podría impartir, pero como actividad extraescolar, y por
tanto, pagada aparte. El intervencionismo no sólo es
socialista. Mayor Oreja, que ordenó la escolarización
de la niña marroquí en el Escorial con su solidario e
igualitario hijab, en vez de dotar de mejores medios a la
enseñanza pública prefiere zancadillear a la privada
para que no destaque y le ponga en ridículo. Otra
metedura de pata de Mayor Oreja ha sido realizar una
campaña publicitaria a favor de la escuela pública con
la persona del actor Emilio Aragón, que no lleva a sus
hijos a un instituto, precisamente. ¿Y en qué centros
han estudiado los hijos de Mayor Oreja? ¿Por qué casi
todos los responsables de Educación que ha habido en
España, desde José Antonio Maravall a Pilar del
Castillo, han matriculado a sus hijos en centros privados
y carísimos, sin cuotas de inmigrantes ni experimentos
pedagógicos? ¿Por qué los demás hemos de comer los
platos que ellos no quieren?
Francisco Javier Peñalba
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