LIBROS: Franco.
Victoria frente al bloqueo
Suárez,
Luis: Franco. Victoria frente al bloqueo, ed. Actas,
Madrid, 2001, 610 págs.
El académico Luis Suárez publicó en 1984 los ocho
tomos de Franco y su tiempo (recensión en «Razón
Española», vol. IV, págs. 111 y ss.), que, desde
entonces, ha sido la fuente principal para ese período.
Posteriormente, reeditó la obra ampliada con facsímiles
de manuscritos. Ahora ha reanudado su empresa
historiográfica con una refundición, duplicada en
extensión y acopio documental, que se titula Franco,
crónica de un tiempo, prevista en seis gruesos tomos. Ya
han aparecido el primero y el segundo (reseña en
«Razón Española», vol. XXXV, págs. 201 y ss.), y
ahora este tercero que abarca el período 1945-1953.
Lo característico del método deSuárez es la
objetividad, siempre ceñida a los documentos. Rara vez
aparecen juicios de valor u opiniones personales sobre el
acierto o desacierto de las acciones. Además, el autor
evita la polémica con los pseudocronistas mitinescos o
los historiadores ideológicamente sesgados. De hecho, la
narración de Suárez resulta demoledora para los autores
partidistas, pero apenas se les alude, la tácita
refutación se desprende de los datos aportados.
Suárez, que ha trabajado a fondo en los archivos, aporta
una información directa y copiosísima que amplía la
que ya había publicado en sus Documentos inéditos para
la historia del Generalísimo Franco (4 vols., 1992-1994,
reseñados en «Razón Española», XVIII, 399; XIX, 361;
XX, 327, y XXII, 376).
La exposición comprende la política interior y la
exterior y, marginalmente, la economía y la cultura.
Casi un centenar de páginas de notas sólo para este
volumen ratifican el carácter rigurosamente científico
de esta investigación, que constituye un hito en la
historiografía sobre la era de Franco.
Este volumen tercero llega hasta la firma de los Acuerdos
de 26 de septiembre de 1953 con los Estados Unidos.
«Todas las ventajas -escribe Suárez- se situaban del
lado español». En su análisis, Suárez desmonta
completamente la tesis de Viñas, fundada en una
equivocada interpretación de un informe táctico del
negociador español. La firma de los convenios con los
Estados Unidos establecía una alianza de España con la
superpotencia del mundo libre. Fue uno de los momentos
culminantes de la política exterior de Franco. El otro
fue detener, sólo con palabras, al ejército alemán en
Hendaya, algo que no había logrado nadie en Europa,
salvo Suiza. Es asombroso que los viscerales detractores
de Franco no se inclinen ante estos dos éxitos
verdaderamente inmensos.
Durante esta II Restauración, inventada y decidida
personalmente por Franco, su figura ha sido objeto de
más diatribas que ningún otro soberano español,
incluido el denostado Felipe II. Desde el Gobierno se
dictó una «damnatio memoriae» como la que el sucesor
lanzó contra algún emperador romano. La operación
detractora es cada vez más inútil, desde el punto de
vista historiográfico. El desarrollo de los
acontecimientos después de la muerte de Franco enaltece,
por contraste, su talla histórica. Sólo los indoctos o
fanáticos pueden ignorar que Franco pasa, con Cisneros,
a ser el estadista más honesto y, con Felipe II, el más
eficaz de nuestras edades moderna y contemporánea. Los
hechos son tercos y han frustrado las maniobras del
enanismo ingrato y rencoroso.
Se trata de una obra capital.
Angel Maestro
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