LIBROS: Allende,
masón
Rocha,
Juan Gonzalo: Allende masón. Editorial Sudamericana.
Buenos Aires 2001, 294 páginas.
Los manuales de historia ya venían reflejando la
participación activa de las sectas masónicas en el
proceso de independencia de los países hispanoamericanos
a través de personajes tan relevantes como Simón
Bolívar, José de San Martín, Bernardo O'Higgins o
José Artigas.
Ahora el periodista Juan Gonzalo Rocha va desgranando los
pormenores de su tesis principal, a saber, que Salvador
Allende Gossens, presidente de Chile, nació , vivió y
murió como masón. Relata la tradición masónica de la
familia Allende, en la que jugó un papel destacado su
abuelo Ramón Allende Padín, emblemático personaje,
médico militar, radical y masón, que llegó a ser
diputado dos veces y senador. Fundó la primera escuela
laica de Chile y fue Gran Maestro de la Gran Logia de
Chile. Hijo del también masón Salvador Allende Castro,
la formación masónica de Salvador Allende Gossens data
de su ingreso en la logia «Progreso 4» de Valparaíso
en 1935, donde es presentado por Jorge Grove, hermano de
Marmaduque Grove, fundador del partido socialista de
Chile.
Allende no sólo nacería, viviría y moriría como
masón, sino que toda su vida pública y sus actos
políticos estarían completamente subordinados a los
dictámenes de las logias. La famosa frase de la
«heroica» resistenica de Allende en el Palacio de la
Moneda De aquí no me sacarán ni muerto era de otro
masón, el presidente Pedro Aguirre, con quien
ostentaría su primer cargo público relevante como
ministro de Salubridad en 1939. Allende fue ministro,
diputado, senador, presidente del Senado y presidente de
Gobierno. Pero además, Orador y Venerable maestro de la
logia «Hiram» 65. Tal era la relación existente en los
años sesenta entre las logias y el gobierno radical y
prerrevolucionario de Salvador Allende que tras
producirse varias tenidas en la Gran Logia de Chile con
Allende como orador principal varios meses antes de su
elección como presidente y un mes después, éstas
llevaron al propio Gran Maestre de la Gran Logia de Chile
García Valenzuela a recordar que Marcoleta 657 -sede de
la Gran Logia- no era Morandé 80 -entrada privada de los
presidentes de la Moneda-. Y tal fue el grado de
identificación de la secta con el gobierno allendista
que, con motivo del traslado de los restos del mandatario
chileno de Valparíso a Santiago, el 4 de septiembre de
1990 en la Gran Logia de Chile se celebró un homenaje
con la asistencia de más de 600 masones.
A pesar de los esfuerzos de los masones por demostrar su
neutralidad en el campo religioso, político y financiero
de las naciones, lo cierto es que ya nadie puede discutir
la implicación de la masonería en el establecimiento de
determinados gobiernos marxistas y los contactos de la
secta con ciertos partidos de extrema izquierda en
momentos especialmente delicados para la historia de
tantos países durante el siglo XX. Y así, los casos de
Rusia (1917), España (1936), y Chile (1973), donde el
proceso de marxistización de estos países no sólo no
se vió frenado por los masones, sino que éstos
contribuyeron a la bolchevización de Rusia, a la
sovietización de España y a la cubanización de Chile.
¿A qué obedece que Kerensky en Rusia, Casares,
Martínez Barrio, Portela y Azaña en España, y Allende
en Chile apoyados por hermanos masones adoptaran
posiciones nada intermedias en las distintas encrucijadas
que estos tres países atravesaron el siglo pasado?
El libro va acompañado de un CD con el revelador
discurso de Salvador Allende en la Gran Logia de Chile
con motivo de su candidatura presidencial.
M. Moreno Ibáñez
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