Razón Española, nº 110; La política

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La política

Por
Manuel Jiménez Quílez

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La política

País Vasco. Continúa siendo el problema vasco el número uno de España. Parecía lógico pensar que después de los atentados de Nueva York y de ser incluida la ETApor los norteamericanos en la lista de grupos terroristas, no oyésemos hablar de la misma en muchos años. Pero la realidad es diferente. Hoy los satélites de la Agencia de Seguridad Nacional norteamericana y el Sistema Echelon incluyen a los terroristas vascos entre sus objetivos. Las bombas de Vitoria y el coche bomba de Madrid dirigido contra el desfile de la Fiesta Nacional indican que la banda no desiste, como si la decisión norteamericana no le afectase. Por cierto, que la medida norteamericana se ha puesto poco de relieve en la prensa española.

Una consecuencia de la decidida actitud del Presidente Bush de exterminar el terrorismo internacional ha sido la actitud francesa de acelerar los acuerdos con España, lo que ciertamente se registra con muchos años de retraso. Ahora son numerosas las detenciones de etarras en el país vecino y también su extradición a España. A destacar la detención de un comando que iba a asaltar un polvorín en Dax, entre cuyos componentes figura uno de los cuatro miembros del actual comité ejecutivo de la organización terrorista.

Por su parte, Eta ha reconocido que su estrategia política ha sido un «fracaso». Pese a ello, Ibarretxe amenaza con una consulta popular si el Gobierno Aznar mantiene su posición y Eta sigue matando.

El Pnv ha sido eliminado de la renovación del Tribunal deCuentas del Reino, lo que ha merecido el enojo y la amenaza de chantaje de retirada general de las instituciones formulada por Arzallus.

Ahora, observar y ver. Y gran prudencia sobre los ofrecimientos de «ayuda» a Norteamérica, que no necesita y que en todo caso ya se beneficia de las bases de Morón y Rota.

El Pacto firmado entre la oposición y el Gobierno para no considerar una posible oferta de participación en el Gobierno del País Vasco de los socialistas se mantiene, aunque es evidente que hay grandes presiones socialistas para su ruptura.

Hacienda. El Gobierno envía al Parlamento un Presupuesto que es reflejo de las repercusiones de la guerra, pues aunque mantiene el 2,9 por 100 como previsión de crecimiento, renuncia al superávit y se conforma con equilibrar las cuentas. El vicepresidente Rato manifiesta que la economía va a ir a peor, pero para España no va a ser dramático.

Las novedades que recojen los presupuestos y la Ley de Acompañamiento no parecen significativas, pero hay medidas que tendrán repercusión en los pequeños ahorradores, como es el abaratamiento de los aranceles de notarios y registradores en la cancelación de hipotecas. Sin embargo, hay que fijarse en las sorpresas fiscales que nos va a deparar el año 2002, especialmente en el sector inmobiliario. Hacienda permitirá que los contribuyentes que perciban ayudas oficiales para acceso por primera vez a la vivienda en propiedad, puedan dosificarse hasta un máximo de cuatro años, lo que aliviará la carga fiscal. Ello, no obstante, la Confederación de Cooperativas de Viviendas de España, si bien reconoce que esta medida supone un beneficio para los adquirentes, estima que la Ley debiera ir más lejos y que «si se trata de una subvención lo verdaderamente efectivo sería que dicha cantidad no tributase nunca como una renta, pudiendo destinarla íntegramente a la amortización del préstamo hipotecario».

Las cantidades satisfechas para la compra de una vivienda pueden gozar de una deducción del 15 por 100 si se trata del domicilio habitual, o para su rehabilitacióin. Se han hecho públicos los nuevos coeficientes para calcular el valor de adquisición de los inmuebles. Coeficientes que se deflactan para el año que viene, y en cuanto a los impuestos locales, como cada año, el valor catastral a efectos del IBI se actualiza con el IPC previsto (un 2 por 100). En el caso de Madrid, además de la fortísima revisión catastral que tendrá sus primeros efectos en el recibo del año que viene, se producirá un incremento de la plusvalía municipal en un 50 por 100 como media.

Cesid. El Gobierno ha aprobado el proyecto de ley que reorganiza los servicios del centro de inteligencia que utilizaba España. Sigue dependiendo del Ministerio de Defensa, pero ahora intervendrá directamente la Presidencia del Gobierno. También, diversos estamentos de la vida española, entre ellos el Judicial: no se podrá penetrar en los domicilios sin permiso del Juez, ni tampoco intervenir las comunicaciones de sospechosos sin autorización de magistrado que asesora al Centro Nacional de Inteligencia que recibe ahora su nueva denominación (CNI). La petición, siempre razonada deberá presentarla el director del CNI con unaa antelación de 72 horas, aunque en caso de urgencia podrá acortarse ese plazo a sólo 24 horas. El magistrado será designado por el Consejo General del Poder Judicial a propuesta del Presidente del Tribunal Supremo por un período de cinco años, y sus decisiones serán firmes.

El control parlamentario lo ejercerá la comisión del Congreso encargada del control de los fondos reservados. Sus miembros conocerán el Plan anual de objetivos informativos del CNI -que será aprobado por el Gobierno y no sólo conocido, como hasta ahora-. La revelación de información constituirá delito, tanto para diputados como para los miembros del servicio. Los agentes secretos sólo podrán revelar informacióin a la Justicia si el Gobierno lo autoriza expresamente.

Es dudoso que aumente la eficacia de los servicios de inteligencia.

Iglesia. Con el escándalo Gescartera, la Iglesia española ha recibido un golpe. El Arzobispado de Valladolid jugaba algunos millones, incluso un cura de la diócesis de Cuenca invertía en el que ha resultado ser un corrupto chiringuito financiero. Pero hay que reconocer que han actuado valiente y claramente: afirmando su derecho a hacerlo y negando rotundamente que ninguno de los fondos invertidos tenga su origen en la subvención estatal.

Por otra parte, su actividad es silenciosa y silenciosa también la del Gobierno, que todavía no ha abierto la boca para resolver los graves problemas Iglesia-Estado existentes.

La Ley del Divorcio ha cumplido veinte años. ¿Qué tal ha sentado su aplicación en España? Lo que en el Ministro de Justicia de 1981 iba a significar el divorcio, para quien medio millón de parejas esperaban entonces esta Ley a fin de formalizar su situación, se convirtieron, sin embargo, en el primer año en tan sólo 9.000. Pero es lo cierto que hasta el año 1999 se han dictado por los tribunales civiles un total de 637.712 sentencias de separación. Lo que en verdad constituye un índice cierto de la descomposición de la familia española actual. Ya resulta casi extraño encontrar una pareja normal.

La Iglesia no ha reaccionado con el vigor necesario ante esta situación verdaderamente grave. Ha dejado pasar las cifras sin una oposición rotunda, como si estuviera resignada a soportar la crueldad de las mismas. En este fin de año se anuncia la celebración de un Consejo de la Familia; cualquiera que sea su programa habrá de dedicar un capítulo importante a la actual situación de la familia española, bien diferente, por cierto, de lo tradicional.

Ni están todos los que son, ni son todos los que están. Esta vieja sentencia puede aplicarse a la lista de católicos españoles que publica la revista «XXSiglos» como los más influyentes en la marcha de la Iglesia de nuestro tiempo. Políticos católicos de gran alcurnia no figuran en ella, y sí, en cambio, algun «quidam» de menor cuantía. Claro es que la publicacióin en cuestión se significa por su visión alterada de los hechos, y que, por tanto, la lista es producto de una visión parcial y sesgada.

La boda de don Felipe. Unos dicen que no. Otros que sí. He ahí un nuevo motivo de división entre los españoles, como si tuviéramos pocos: la boda del príncipe de Asturias, don Felipe de Borbón y Grecia, que algunos consideran un ultraje a las instituciones. Se trata de la señorita Eva Sanmun, de nacionalidad noruega y de profesión modelo, que ha hecho algunos pases con ropa de lencería. Ya ha visitado Madrid, y aunque se guarda silencio oficial sobre ella, parece que ha estado en la Zarzuela y ha sido huésped por varios días de la familia real. El príncipe, engijolado, se resiste a todo lo que se opone a cumplir su deseo. Para los viejos monárquicos es poco menos que un sacrilegio y resumen su postura diciendo que don Felipe se puede casar con quien quiera, pero que el príncipe de Asturias no. Otros citan el caso de los príncipes escandinavos, y los monegascos y, en verdad, pocos más. Se supone que los reyes se oponen a la boda del príncipe con una modelo. Por detrás de las cortinas se destaca la figura de Froilán y del señor Marichalar explotando la finca. La situación es crítica; parece que el príncipe es muy tozudo, y parece que ya ha tomado una decisión. ¿Está próximo el fin de la dinastía borbónica en España?

Un diario de Madrid se ha dirigido a veinticinco españoles con título nobiliario (son más de dos mil) para preguntarles su opinión acerca de la posible boda del príncipe de Asturias con la modelo noruega. Sólo dos se manifestaron dispuestos a responder. El marqués de Esteva dijo: «No me parece bien que se case con ella, porque, sinceramente, Eva Sannum no me gusta». El marqués de la Encomienda fue más explícito: «Sería una boda desacertada..., un paso claro hacia la república.»

Por su parte, el polémico marqués de Castelvell se adelantó a emitir su dictamen: «El príncipe me ha defraudado... No es un hombre serio, es un niño mimado, que no ha dado golpe en su vida, que se ha aprovechado de sus privilegios..., se ha rodeado de gente muy pija... Si sigue adelante con su noviazgo será el final de la monarquía.» Además, el de Castelvell ha desvelado un secreto: «Me consta que don Juan Carlos está cabreadísimo.»

Pues si el Rey se opone verdaderamente y no sólo de boquilla, lo tiene muy fácil: interponer el veto que le otorga la Constitución vigente. Si no lo hace es que autoriza la desigual e impopular boda. Malos tiempos corren para la institución.

Varios. El asunto Gescartera sigue bajo la investigación parlamentaria, pero todavía no hay una conclusión. Se han revelado cosas curiosas, como que el cantante Jaime Morey confesara cobrar un millón y medio al mes por no hacer nada: «Yo sólo era el padre de la novia», dijo. Y añadió que sólo iba a leer la prensa.

Este escándalo está siendo utilizado por el Psoe para intensificar el acoso al vicepresidente Rato con la investigación del crédito del HSBC a una de sus empresas familiares.

- El Ejército lucha contra la falta de vocaciones castrenses. No se cubren las plazas de voluntarios convocadas, mucho menos ahora en que se ve una posibilidad inmediata de guerra. Y además, hay que tener en cuenta los plazos cortos de los contratos en vigor. Todo revela que la reforma del Ejército se ha hecho sin el sosiego necesario, a impulsos sólo de lo que se estimaba «progresista». Porque a esto hay que añadir que los tanques, arrendados a Alemania, no van a estar disponibles por los aumentosdel precio solicitados en respuesta a la adjudicación de ciertas empresas fabricantes de armamento a otros países.

- Se están celebrando en estos días los juicios llamados de los fondos reservados. Ha sido deplorable presenciar el comportamiento y la jactancia de algunos procesados ante la autoridad judicial, así como la distribución de joyas y valiosos regalos hechos con dinero público.

- La reforma de la Justicia la ha iniciado el actual ministro señor Acebes, quien ha pactado previamente con la oposición. Parece que el texto agiliza los trámites procesales. Entre las medidas concretas que va a impulsar el Ministerio destaca la que permite que en los juicios se pueda declarar por videoconferencia. En la presente legislatura se va a abordar la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Y de hecho, el Ministerio es uno de los de mayor incremento presupuestario junto con el de Ciencia y Tecnología. El titular del Departamento ha hablado de incentivar la solución extrajudicial de los conflictos y ha encargado a la Comisión General de Planificacióin una nueva Ley de Arbitraje.

- Ojo a los buenos editores. Doña Isabel Carswell, viuda de Sánchez Bella, prepara las Memorias de su marido. Pocos documentos serán tan fascinantes como los recuerdos de un hombre que vocacionalmente fue más que ministro, más que director del Instituto de la Política Hispanoamericana, más que editor él mismo de libros importantísimos. Fue un político total; un obsesionado de la política; desde luego, el más informado de su tiempo. Alfredo Sánchez Bella, el gran amigo recientemente desaparecido, poseedor siempre de un consejo oportuno, instalador del grupo cristiano en la política de Franco, no escribió sus memorias en vida; su viuda, que conoce al dedillo el pensamiento y las actuaciones de su marido, las redacta ahora.

Cómo y cuándo Alberto Martín Artajo accede al poder a partir de cuyo momento se firmaron el Convenio con la Santa Sede y el Pacto hispano-norteamericano, se explicará en este texto.

Por cierto, han tenido poca suerte los políticos de la derecha cristiana con obras similares. Alberto Martín Artajo me pidió muchas veces, incluso alguna patéticamente, que se las redactase yo. Acepté al final, y como había que enfrentarse con documentos muy importantes, pedí la ayuda de su cuñado, Luis Hergueta. Y me disponía a trabajar en la gran maleta, llena de papeles que nos entregó Alberto, cuando después de su fallecimiento una voz familiar a los Martín Artajo nos pidió devolver los documentos en cuestión. Después vi parte de ellos en unas pseudo memorias que por ser inadecuadas la persona encargada por la familia de escribirlas, no tuvieron el menor eco, cuando el personaje lo tenía y grande.

Y ya que hablamos de memorias aprovechemos la ocasión para esclarecer una falsedad histórica: que yo era el «negro» de don Eduardo Aunós. La verdad es que no hay una sola línea mía en sus libros o artículos. Más bien fue una especie de ayudante suyo: el siempre simpático Juanito Sampelayo, con quien, por cierto, construi una anécdota muy graciosa. Tengo la costumbre de exclamar «que se mueran los feos» para animar a mis amigos. Siempre les digo: ¡Animo, que se mueran los feos! Y olvidando a quien me dirigía se lo solté a Juanito después de que él me confesase que vivía mal, muy estrechamente.


Nota: Rectifico: la primera víctima del terrorismo etarra no fue el inspector Manzanas, sino el guardia civil de tráfico, Sr. Paradines.



 

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