La política
País
Vasco. Continúa siendo el problema vasco el número uno
de España. Parecía lógico pensar que después de los
atentados de Nueva York y de ser incluida la ETApor los
norteamericanos en la lista de grupos terroristas, no
oyésemos hablar de la misma en muchos años. Pero la
realidad es diferente. Hoy los satélites de la Agencia
de Seguridad Nacional norteamericana y el Sistema Echelon
incluyen a los terroristas vascos entre sus objetivos.
Las bombas de Vitoria y el coche bomba de Madrid dirigido
contra el desfile de la Fiesta Nacional indican que la
banda no desiste, como si la decisión norteamericana no
le afectase. Por cierto, que la medida norteamericana se
ha puesto poco de relieve en la prensa española.
Una consecuencia de la decidida actitud del Presidente
Bush de exterminar el terrorismo internacional ha sido la
actitud francesa de acelerar los acuerdos con España, lo
que ciertamente se registra con muchos años de retraso.
Ahora son numerosas las detenciones de etarras en el
país vecino y también su extradición a España. A
destacar la detención de un comando que iba a asaltar un
polvorín en Dax, entre cuyos componentes figura uno de
los cuatro miembros del actual comité ejecutivo de la
organización terrorista.
Por su parte, Eta ha reconocido que su estrategia
política ha sido un «fracaso». Pese a ello, Ibarretxe
amenaza con una consulta popular si el Gobierno Aznar
mantiene su posición y Eta sigue matando.
El Pnv ha sido eliminado de la renovación del Tribunal
deCuentas del Reino, lo que ha merecido el enojo y la
amenaza de chantaje de retirada general de las
instituciones formulada por Arzallus.
Ahora, observar y ver. Y gran prudencia sobre los
ofrecimientos de «ayuda» a Norteamérica, que no
necesita y que en todo caso ya se beneficia de las bases
de Morón y Rota.
El Pacto firmado entre la oposición y el Gobierno para
no considerar una posible oferta de participación en el
Gobierno del País Vasco de los socialistas se mantiene,
aunque es evidente que hay grandes presiones socialistas
para su ruptura.
Hacienda. El Gobierno envía al Parlamento un Presupuesto
que es reflejo de las repercusiones de la guerra, pues
aunque mantiene el 2,9 por 100 como previsión de
crecimiento, renuncia al superávit y se conforma con
equilibrar las cuentas. El vicepresidente Rato manifiesta
que la economía va a ir a peor, pero para España no va
a ser dramático.
Las novedades que recojen los presupuestos y la Ley de
Acompañamiento no parecen significativas, pero hay
medidas que tendrán repercusión en los pequeños
ahorradores, como es el abaratamiento de los aranceles de
notarios y registradores en la cancelación de hipotecas.
Sin embargo, hay que fijarse en las sorpresas fiscales
que nos va a deparar el año 2002, especialmente en el
sector inmobiliario. Hacienda permitirá que los
contribuyentes que perciban ayudas oficiales para acceso
por primera vez a la vivienda en propiedad, puedan
dosificarse hasta un máximo de cuatro años, lo que
aliviará la carga fiscal. Ello, no obstante, la
Confederación de Cooperativas de Viviendas de España,
si bien reconoce que esta medida supone un beneficio para
los adquirentes, estima que la Ley debiera ir más lejos
y que «si se trata de una subvención lo verdaderamente
efectivo sería que dicha cantidad no tributase nunca
como una renta, pudiendo destinarla íntegramente a la
amortización del préstamo hipotecario».
Las cantidades satisfechas para la compra de una vivienda
pueden gozar de una deducción del 15 por 100 si se trata
del domicilio habitual, o para su rehabilitacióin. Se
han hecho públicos los nuevos coeficientes para calcular
el valor de adquisición de los inmuebles. Coeficientes
que se deflactan para el año que viene, y en cuanto a
los impuestos locales, como cada año, el valor catastral
a efectos del IBI se actualiza con el IPC previsto (un 2
por 100). En el caso de Madrid, además de la fortísima
revisión catastral que tendrá sus primeros efectos en
el recibo del año que viene, se producirá un incremento
de la plusvalía municipal en un 50 por 100 como media.
Cesid. El Gobierno ha aprobado el proyecto de ley que
reorganiza los servicios del centro de inteligencia que
utilizaba España. Sigue dependiendo del Ministerio de
Defensa, pero ahora intervendrá directamente la
Presidencia del Gobierno. También, diversos estamentos
de la vida española, entre ellos el Judicial: no se
podrá penetrar en los domicilios sin permiso del Juez,
ni tampoco intervenir las comunicaciones de sospechosos
sin autorización de magistrado que asesora al Centro
Nacional de Inteligencia que recibe ahora su nueva
denominación (CNI). La petición, siempre razonada
deberá presentarla el director del CNI con unaa
antelación de 72 horas, aunque en caso de urgencia
podrá acortarse ese plazo a sólo 24 horas. El
magistrado será designado por el Consejo General del
Poder Judicial a propuesta del Presidente del Tribunal
Supremo por un período de cinco años, y sus decisiones
serán firmes.
El control parlamentario lo ejercerá la comisión del
Congreso encargada del control de los fondos reservados.
Sus miembros conocerán el Plan anual de objetivos
informativos del CNI -que será aprobado por el Gobierno
y no sólo conocido, como hasta ahora-. La revelación de
información constituirá delito, tanto para diputados
como para los miembros del servicio. Los agentes secretos
sólo podrán revelar informacióin a la Justicia si el
Gobierno lo autoriza expresamente.
Es dudoso que aumente la eficacia de los servicios de
inteligencia.
Iglesia. Con el escándalo Gescartera, la Iglesia
española ha recibido un golpe. El Arzobispado de
Valladolid jugaba algunos millones, incluso un cura de la
diócesis de Cuenca invertía en el que ha resultado ser
un corrupto chiringuito financiero. Pero hay que
reconocer que han actuado valiente y claramente:
afirmando su derecho a hacerlo y negando rotundamente que
ninguno de los fondos invertidos tenga su origen en la
subvención estatal.
Por otra parte, su actividad es silenciosa y silenciosa
también la del Gobierno, que todavía no ha abierto la
boca para resolver los graves problemas Iglesia-Estado
existentes.
La Ley del Divorcio ha cumplido veinte años. ¿Qué tal
ha sentado su aplicación en España? Lo que en el
Ministro de Justicia de 1981 iba a significar el
divorcio, para quien medio millón de parejas esperaban
entonces esta Ley a fin de formalizar su situación, se
convirtieron, sin embargo, en el primer año en tan sólo
9.000. Pero es lo cierto que hasta el año 1999 se han
dictado por los tribunales civiles un total de 637.712
sentencias de separación. Lo que en verdad constituye un
índice cierto de la descomposición de la familia
española actual. Ya resulta casi extraño encontrar una
pareja normal.
La Iglesia no ha reaccionado con el vigor necesario ante
esta situación verdaderamente grave. Ha dejado pasar las
cifras sin una oposición rotunda, como si estuviera
resignada a soportar la crueldad de las mismas. En este
fin de año se anuncia la celebración de un Consejo de
la Familia; cualquiera que sea su programa habrá de
dedicar un capítulo importante a la actual situación de
la familia española, bien diferente, por cierto, de lo
tradicional.
Ni están todos los que son, ni son todos los que están.
Esta vieja sentencia puede aplicarse a la lista de
católicos españoles que publica la revista «XXSiglos»
como los más influyentes en la marcha de la Iglesia de
nuestro tiempo. Políticos católicos de gran alcurnia no
figuran en ella, y sí, en cambio, algun «quidam» de
menor cuantía. Claro es que la publicacióin en
cuestión se significa por su visión alterada de los
hechos, y que, por tanto, la lista es producto de una
visión parcial y sesgada.
La boda de don Felipe. Unos dicen que no. Otros que sí.
He ahí un nuevo motivo de división entre los
españoles, como si tuviéramos pocos: la boda del
príncipe de Asturias, don Felipe de Borbón y Grecia,
que algunos consideran un ultraje a las instituciones. Se
trata de la señorita Eva Sanmun, de nacionalidad noruega
y de profesión modelo, que ha hecho algunos pases con
ropa de lencería. Ya ha visitado Madrid, y aunque se
guarda silencio oficial sobre ella, parece que ha estado
en la Zarzuela y ha sido huésped por varios días de la
familia real. El príncipe, engijolado, se resiste a todo
lo que se opone a cumplir su deseo. Para los viejos
monárquicos es poco menos que un sacrilegio y resumen su
postura diciendo que don Felipe se puede casar con quien
quiera, pero que el príncipe de Asturias no. Otros citan
el caso de los príncipes escandinavos, y los monegascos
y, en verdad, pocos más. Se supone que los reyes se
oponen a la boda del príncipe con una modelo. Por
detrás de las cortinas se destaca la figura de Froilán
y del señor Marichalar explotando la finca. La
situación es crítica; parece que el príncipe es muy
tozudo, y parece que ya ha tomado una decisión. ¿Está
próximo el fin de la dinastía borbónica en España?
Un diario de Madrid se ha dirigido a veinticinco
españoles con título nobiliario (son más de dos mil)
para preguntarles su opinión acerca de la posible boda
del príncipe de Asturias con la modelo noruega. Sólo
dos se manifestaron dispuestos a responder. El marqués
de Esteva dijo: «No me parece bien que se case con ella,
porque, sinceramente, Eva Sannum no me gusta». El
marqués de la Encomienda fue más explícito: «Sería
una boda desacertada..., un paso claro hacia la
república.»
Por su parte, el polémico marqués de Castelvell se
adelantó a emitir su dictamen: «El príncipe me ha
defraudado... No es un hombre serio, es un niño mimado,
que no ha dado golpe en su vida, que se ha aprovechado de
sus privilegios..., se ha rodeado de gente muy pija... Si
sigue adelante con su noviazgo será el final de la
monarquía.» Además, el de Castelvell ha desvelado un
secreto: «Me consta que don Juan Carlos está
cabreadísimo.»
Pues si el Rey se opone verdaderamente y no sólo de
boquilla, lo tiene muy fácil: interponer el veto que le
otorga la Constitución vigente. Si no lo hace es que
autoriza la desigual e impopular boda. Malos tiempos
corren para la institución.
Varios. El asunto Gescartera sigue bajo la investigación
parlamentaria, pero todavía no hay una conclusión. Se
han revelado cosas curiosas, como que el cantante Jaime
Morey confesara cobrar un millón y medio al mes por no
hacer nada: «Yo sólo era el padre de la novia», dijo.
Y añadió que sólo iba a leer la prensa.
Este escándalo está siendo utilizado por el Psoe para
intensificar el acoso al vicepresidente Rato con la
investigación del crédito del HSBC a una de sus
empresas familiares.
- El Ejército lucha contra la falta de vocaciones
castrenses. No se cubren las plazas de voluntarios
convocadas, mucho menos ahora en que se ve una
posibilidad inmediata de guerra. Y además, hay que tener
en cuenta los plazos cortos de los contratos en vigor.
Todo revela que la reforma del Ejército se ha hecho sin
el sosiego necesario, a impulsos sólo de lo que se
estimaba «progresista». Porque a esto hay que añadir
que los tanques, arrendados a Alemania, no van a estar
disponibles por los aumentosdel precio solicitados en
respuesta a la adjudicación de ciertas empresas
fabricantes de armamento a otros países.
- Se están celebrando en estos días los juicios
llamados de los fondos reservados. Ha sido deplorable
presenciar el comportamiento y la jactancia de algunos
procesados ante la autoridad judicial, así como la
distribución de joyas y valiosos regalos hechos con
dinero público.
- La reforma de la Justicia la ha iniciado el actual
ministro señor Acebes, quien ha pactado previamente con
la oposición. Parece que el texto agiliza los trámites
procesales. Entre las medidas concretas que va a impulsar
el Ministerio destaca la que permite que en los juicios
se pueda declarar por videoconferencia. En la presente
legislatura se va a abordar la reforma de la Ley de
Enjuiciamiento Criminal. Y de hecho, el Ministerio es uno
de los de mayor incremento presupuestario junto con el de
Ciencia y Tecnología. El titular del Departamento ha
hablado de incentivar la solución extrajudicial de los
conflictos y ha encargado a la Comisión General de
Planificacióin una nueva Ley de Arbitraje.
- Ojo a los buenos editores. Doña Isabel Carswell, viuda
de Sánchez Bella, prepara las Memorias de su marido.
Pocos documentos serán tan fascinantes como los
recuerdos de un hombre que vocacionalmente fue más que
ministro, más que director del Instituto de la Política
Hispanoamericana, más que editor él mismo de libros
importantísimos. Fue un político total; un obsesionado
de la política; desde luego, el más informado de su
tiempo. Alfredo Sánchez Bella, el gran amigo
recientemente desaparecido, poseedor siempre de un
consejo oportuno, instalador del grupo cristiano en la
política de Franco, no escribió sus memorias en vida;
su viuda, que conoce al dedillo el pensamiento y las
actuaciones de su marido, las redacta ahora.
Cómo y cuándo Alberto Martín Artajo accede al poder a
partir de cuyo momento se firmaron el Convenio con la
Santa Sede y el Pacto hispano-norteamericano, se
explicará en este texto.
Por cierto, han tenido poca suerte los políticos de la
derecha cristiana con obras similares. Alberto Martín
Artajo me pidió muchas veces, incluso alguna
patéticamente, que se las redactase yo. Acepté al
final, y como había que enfrentarse con documentos muy
importantes, pedí la ayuda de su cuñado, Luis Hergueta.
Y me disponía a trabajar en la gran maleta, llena de
papeles que nos entregó Alberto, cuando después de su
fallecimiento una voz familiar a los Martín Artajo nos
pidió devolver los documentos en cuestión. Después vi
parte de ellos en unas pseudo memorias que por ser
inadecuadas la persona encargada por la familia de
escribirlas, no tuvieron el menor eco, cuando el
personaje lo tenía y grande.
Y ya que hablamos de memorias aprovechemos la ocasión
para esclarecer una falsedad histórica: que yo era el
«negro» de don Eduardo Aunós. La verdad es que no hay
una sola línea mía en sus libros o artículos. Más
bien fue una especie de ayudante suyo: el siempre
simpático Juanito Sampelayo, con quien, por cierto,
construi una anécdota muy graciosa. Tengo la costumbre
de exclamar «que se mueran los feos» para animar a mis
amigos. Siempre les digo: ¡Animo, que se mueran los
feos! Y olvidando a quien me dirigía se lo solté a
Juanito después de que él me confesase que vivía mal,
muy estrechamente.
Nota: Rectifico: la primera víctima del terrorismo
etarra no fue el inspector Manzanas, sino el guardia
civil de tráfico, Sr. Paradines.
|