Razón Española, nº 110; La absorción del diario «ABC»

pag. principal Razón Española

La absorción del diario «ABC»

Por Interino

La política indice La diplomacia

La absorción del diario «ABC»

El Grupo Correo de Comunicación es una entidad mediática que viene demostrando eficaz agresividad empresarial. Es titular de once periódicos provinciales entre los que destacan «El Correo Vasco» y el «Norte de Castilla», de varios canales televisivos locales y de un «Suplemento Semanal» que es el de la mayor difusión en España. El Grupo, domiciliado a efectos fiscales en Vizcaya, hace tiempo que viene intentando adquirir un diario de ámbito nacional. Lo intentó con el «YA», pero fracasó la operación. Luego dirigió su atención hacia el «ABC», del cual logró adquirir un 5 por 100 de las acciones y colocar como director a uno de sus hombres. Ahora acaba de alcanzar su importante objetivo: ha absorbido a la empresa editora del «ABC», Prensa Española, sin desembolso alguno y mediante la atribución de aproximadamente un quinto del capital del Grupo ampliado a los antiguos accionistas del «ABC» que quedan muy en minoría, aunque su presidente, responsable último de la absorción, asuma una presidencia meramente honorífica. De los 18 miembros del Consejo de Administración sólo dos llevan en primer lugar el apellido del fundador. El nuevo ejecutivo será el antiguo consejero delegado del Grupo, Sr. Bergareche. En suma, el «ABC» cambia de dueño y deja de ser una empresa familiar. El Grupo Correo ha obtenido un éxito y da un gran paso.

Torcuato Luca de Tena y Alvarez Osorio fundó el «ABC» de Sevilla, el de Madrid, «Blanco y Negro» y otras publicaciones derivadas como el infantil «Gente Menuda». Su grupo periodístico fue el más firme apoyo de la dinastía borbónica en su rama isabelina, y un bastión de la política conservadora. Alfonso XIII otorgó a don Torcuato el marquesado de su apellido el año de su fallecimiento, 1929, en las postrimerías del reinado. El hijo primogénito, el caballeroso Juan Ignacio Luca de Tena, nacido en 1897, continuó en la línea política del fundador y libró campañas demoledoras contra la II República, la cual intentó clausurar el periódico. Con renovados bríos antirrepublicanos, el diario hizo del valeroso y profundo pensador Ramiro de Maeztu su principal columnista. Maeztu era director de la gran revista de pensamiento tradicional «Acción Española» y defendió la economía de mercado, la monarquía limitada, la representación orgánica, un Estado unitario y fuerte, el regeneracionismo, y y la idea de la Hispanidad. Maeztu fue descubierto y asesinado por milicianos en el Madrid republicano tres meses después del Alzamiento de 1936.

Las campañas de «ABC» entre 1931 y 1936 fueron el principal apoyo mediático al golpe cívicomilitar que llevó a la fase última de la guerra civil, iniciada por los socialistas con la rebelión de octubre de 1934. Juan Ignacio Luca de Tena, que había conspirado muy activamente, se incorporó como oficial al Ejército nacional y apoyó el Alzamiento con adhesión absoluta desde el «ABC» de Sevilla, gracias a que el general Queipo de Llano había liberado la capital andaluza. El «ABC» de Madrid fue confiscado por el Gobierno republicano y cedido a redactores marxistas que lo envilecieron. Cuando terminó la guerra, Franco entregó el «ABC», estatalizado por la República, a Juan Ignacio Luca de Tena, a quien luego nombraría embajador en Chile y en Grecia, y también procurador en Cortes de libre designación. Recibió el Premio Nacional de Teatro en 1949.

Durante la presidencia de Juan Ignacio Luca de Tena, los órganos de Prensa Española apoyaron al nuevo Estado dentro de un monarquismo dinástico encarnado por el Conde de Barcelona. Durante cuarenta años la colección de «ABC» fue un alto y constante testimonio de apoyo crítico a Franco y a su obra, sin que la supresión de la censura alterara dicha adhesión sincera. En la misma línea se situó Torcuato Luca de Tena y Brunet, nacido en 1923, cuando al fallecimiento de su padre le sucedió al frente de la empresa.

Pero a la muerte de Franco, la familia, que conservaba la mayoría accionarial, destituyó al literato y académico Torcuato para sustituirlo por su hermano menor, de quien no se conocía escrito alguno. A partir de ese momento, «ABC» inició un giro en su posición: se convirtió en apologista del desmantelamiento institucional ejecutado por Suárez, y adoptó un antifranquismo cada vez más intenso. Otra novedad fue incorporar publicidad de prostitución masculina y femenina. El suplemento cultural del periódico se volcó a favor del llamado «progresismo» e hizo del chequista Alberti y del stalinista Neruda, ambos éticamente impresentables, sus héroes intelectuales predilectos. El antiguo españolismo del diario se transformó en entusiasmo autonómico y ensalzó con grandes loas al presidente de la Generalidad catalana. Desaparecieron antiguos colaboradores que fueron reemplazados por gentes de contradictorio y acomodaticio ideario, entre los que llegaron a figurar políticos socialistas y alguna pluma vitriólica.

Durante el mandato de Guillermo Luca de Tena, con sucesivos directores, el periódico fue perdiendo ininterrumpidamente su antiguo prestigio intelectual y moral, y también lectores. Los antiguos suscriptores no podían soportar que «su» periódico defendiera ideas que antes había combatido; los veteranos que continuaron por inercia fueron falleciendo; los jóvenes optaron por otras propuestas mediáticas.

Es difícil explicar la desustanciación doctrinal y el viraje político de «ABC». Su creciente antifranquismo ¿era un deseo de halagar al Rey, que acabó eligiendo como su biógrafo oficial al más virulento de los libelistas contra Franco? ¿O fue la simple táctica oportunista de adaptarse al viento dominante? En cualquier caso, fue un error conceptual, político y financiero. El final de esa decadencia, fruto de dos décadas de errática gestión, es la desaparición de Prensa Española y la absorción del «ABC» por el potente grupo vasco. Este desenlace es consecuencia de la destitución de Torcuato Luca de Tena al final de los años 70. En la nueva etapa que ahora se inicia ¿proseguirá la equívoca línea de un derechismo tan acomplejado y tan débil que a veces oscila ideológicamente entre el vacuo centro y la rencorosa izquierda? Hay que de-sear una reorientación.

La ausencia de un diario nacional conservador, españolista, solidario de la Historia, con una concepción fundada y coherente, y encarnación de valores ejemplares ha sido una de las causas de la actual anemia ética e ideológica de nuestra sociedad no separatista ni marxistizante; también del presente deterioro de la institución monárquica por adulatoria renuncia a una crítica constructiva.

Un quiosco, una agencia publicitaria o una gestora de inversiones son respetables; pero «ABC» había sido mucho más, una institución. Pasa una página del periodismo español. Hasta el final de los años 70 había sido digna y brillante, y había servido noble y eficazmente a España. No envejeció, sino que se desnaturalizó.



 

La política indice La diplomacia

Cartas a Razón Española

Buzon Pulse aquí para enviar correo


La obra de Razón Española es propiedad registrada
Prohibida la reproducción total o parcial de estos documentos sin previa autorización y acuerdo.