LIBROS: Mis
caras del moro
Zaragoza,
Pedro: Mis caras del moro, ed. Aitana, Altea 2000, 506
págs.
Zaragoza fue uno de esos grandes «alcaldes de Franco»
en su villa de Benidorm entre 1950 y 1967. Cuando asumió
la responsabilidad de primer edil, aquel era un pueblo
mediterráneo tan luminoso como tantos otros. Cuando
cesó tres lustros después, Benidorm se había
transformado en uno de los enclaves más turísticos de
Europa, pieza fundamental en la que sería la primera
industria nacional. Fueron los años en que se inició el
«milagro económico español». La renta nacional
crecía al 9%, tres veces más que la renta europea, y
España se acercaba velozmente a la convergencia real con
los países de vanguardia. Con la muerte de Franco esa
carrera en la que estábamos a punto de superar a Italia,
se interrumpió, y empezamos a perder posiciones. Quizás
este año se alcance el grado de convergencia
socioeconómica que teníamos en 1975. ¡Veinticinco
años perdidos en querellas partidistas, autonomías y
corrupción!
En febrero de 1991, Zaragoza inició una colaboración en
la edición alicantina de un diario madrileño. La
sección se titulaba como este libro «Las caras del
moro». La serie se mantuvo hasta julio de 1997. Todas
esas crónicas se reunen ahora por orden cronológico.
También se incluyen con un asterisco los artículos, de
tema político, que censuró el director del periódico.
En estas colaboraciones aparece el entusiasmo universal
del autor, su amor españolista a su tierra levantina, y
la generosa voluntad de ser útil y eficaz. Hombre sin
rencores, escatima las críticas, aunque su glosa
«azañista» sea rotunda sin acritud. Los paisajes
alicantinos desfilan con su extraordinario encanto y los
temas de urbanismo y de turismo son abordados con el tono
del especialista. Y las anécdotas vivas.
Aunque sea reiterativo, este es el mensaje de esta
recopilación: «asi eran aquellos alcaldes de Franco que
no tenían sueldo».
D. Arnedo
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