LIBROS: Historia
de España
De la
Cierva, Ricardo: Historia de España, ed. Fénix,
Madridejos 2001, 590 págs.
El autor dedica su libro a los jóvenes para que, frente
a los masoquismos y las manipulaciones actuales,
recuperen el verdadero pasado colectivo. La intención es
didáctica, pero también moral porque se trata, no sólo
de superar ignorancias, sino de robustecer una conciencia
nacional de gran pueblo. Esos fines los alcanza esta
obra; así, sencillamente.
Es difícil escribir un manual de historia de España y
no caer en la pura exposición cronológica de sucesos
esenciales. Por eso, este libro es excepcional. Apoyado
en las mejores fuentes, siempre citadas sin agobios
eruditos, el autor narra los acontecimientos
determinantes, depurados de lo accidental. La
información es correcta y suficiente para iluminar
nuestro pasado y para mantener la continuidad narrativa.
Pero hay mucho más. Los hechos no surgen como hitos
aislados, sino encadenados de modo que se iluminan
recíprocamente. Las tensiones políticas no aparecen de
forma maniquea, sino entreveradas y explicándose
mutuamente. Se da razón de los acontecimientos. No es
una crónica novelada, sino humanizada, no pensada para
el especialista, sino para el hombre de la calle. Se lee
sin esfuerzo, arrastrado por la coherente e interesante
trama.
Además de la información, el profesor De la Cierva, en
su peculiar estilo sin ceder en objetividad e
independencia, introduce ya un epíteto, ya una glosa, ya
una referencia crítica a la fuente preferida o a la
desechada. En tales notas propias, resumen de lecturas y
controversias, se muestra un narrador de carne y hueso
que, a veces, se expresa incluso en primera persona. No
presenta una simple acumulación de fichas, sino una
reelaboración contada, en la que el tono vivifica los
sucesos.
Este talante humanizador y, a la vez, riguroso tiene
altos precedentes clásicos; pero es una tradición
frecuentemente olvidada. La opción historiográfica
actual parece reducirse al dilema o aridez o
politización. De la Cierva no cae ni en lo uno ni en lo
otro y, con insistencia, repudia lo último.
En la España de la II Restauracióin se ha generalizado
la tendencia a utilizar la historia como una parábola o
lo que es peor, como una carta persa o, lo que es
pésimo, como un mítin electoral. En esa línea se
están batiendo marcas: con apariencia de monografías se
editan auténticos libelos. Y la manipulación no se
limita al próximo pasado, sino a cualquier tiempo. Lo
mismo Covadonga que el Guadalete o Villalar pueden ser
pretexto para soflamas partidistas. Frente a toda esa
chatarra, De la Cierva presenta imágenes veraces y, a la
vez, lúcidas.
Este debe ser libro de cabecera de jóvenes y de maduros,
del ciudadano medio que quiera saber lo que significa ser
español. Quien ignore lo que es, vive sin sentido. Y
quien desconozca de donde viene, vive con la vaciedad del
hospiciano. La receta eficaz es releer y asimilar este
manual excelente. Con libros así se ha vertebrado
Francia, sin ellos se han producido los Balcanes.
Angel Maestro
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