LIBROS: Pensando
peligrosamente. El pensamiento reaccionario
Nieto,
Eduardo Hernando: Pensando peligrosamente. El pensamiento
reaccionario, ed. Universidad católica, Lima 2000, 296
págs.
El autor, que es profesor de la Pontificia Universidad
Católica de Lima, presenta en este libro una crítica de
la democracia liberal. En sucesivos capítulos expone el
pensamiento de Hobbes, de Maistre, Donoso, Schmitt, Mill,
Rawls y Habermas así como de otros doctrinarios conexos.
De esta parte histórica el capítulo más penetrante es
el dedicado a Schmitt y su demoledor análisis del
parlamentarismo y del formalismo kelseniano. La
conclusión del autor, reiterada en numerosas ocasiones,
es que «proyectos liberales han fracasado» ¿Por qué?
La noción fundamental del liberalismo y de la democracia
es el de «autonomía individual»: cada ciudadano tiene
igual derecho que los demás a decidir en qué consiste
la verdad política. Este pluralismo de posiciones, con
frecuencia contradictorias e igualmente válidas ¿cómo
se reduce a una decisión política? La receta era la
discusión. La formulación más acabada de la discusión
es la llamada «democracia deliberativa». Pero tal
modelo es utópico en una sociedad de masas porque la
mayoría de las opiniones no son racionales y porque las
sociedades desarrolladas actuales no sólo carecen de
axiomas compartidos, sino de un lenguaje común, por lo
que las diferencias son inconmensurables. El modelo ha
desembocado en el escepticismo moral y político, en el
permisivismo generalizado, y en la entrega del poder
político a unas oligarquías partitocráticas que
carecen de una tabla fija de valores objetivos. De este
modo, el Estado se ha desustanciado.
El autor podría haber puesto como dramático ejemplo de
fracaso del sistema, la incapacidad estatal para hacer
frente en España al problema vasco en sus dimensiones
políticas, económicas, culturales y éticas.
El autor cree que Donoso, Schmitt y otros pensadores que
llama «reaccionarios» tienen razón: no sólo en las
situaciones de excepción o de emergencia es preciso que
haya un poder que adopte decisiones, pero no desde el
vacío nihilista, sino desde el Derecho natural. Este es
el punto sustantivo del discurso del autor. No todo es
lícito, hay normas no escritas. Lo mismo Donoso que
Schmitt eran, a juicio del autor, de algún modo
iusnaturalistas. No hay neutralidad moral, ni tolerancia
ilimitada en la política real sin que se disuelva el
Estado.
Libro extraordinariamente erudito en el que la
bibliografía anglosajona domina sobre la hispana. Libro
en el que la copiosa información no impide llegar a
tesis sobre los problemas fundamentales. Esta es su
conclusión: «El pensamiento reaccionario está en
mejores capacidades para lidiar con el problema del
pluralismo porque sabe que no puede haber política sin
moral».
A. Landa
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