LIBROS: ¡Qué
informen ellos!
Fernández
Sanz, Juan José: ¡Que informen ellos! ed. Huerga,
Murcia 2000, 314 págs.
El autor presenta este gran reportaje sobre la
colonizacion económica de España en dos sectores, el de
la industria y, sobre todo, el de la información. Entre
las áreas ocupadas por extranjeros destacan el
automóvil, el cemento, el vidrio, el papel, los seguros,
los productos farmacéuticos, el lujo, la industria
agroalimentaria (el aceite de oliva, aguas, cerveza,
chocolate y hasta el jerez), las grandes superficies
comerciales, los piensos, etc. El autor se pregunta:
«¿Entraremos en Europa o Europa entrará en España»?
Pero la mayor parte del libro está dedicada a describir
la penetración extranjera en la información.
Veinticuatro de las treinta revistas de mayor tirada (con
control OJD) están en manos de grupos multimedia
internacionales, y sólo se mantienen en el marco
empresarial hispano «Pronto» «¡Hola!», «Super
Pop», «Cosas de Casa», «El Mueble» e «Interviú».
También se hallan en la órbita extranjera todas las
revistas de televisión («Teleprograma»,
«Telenovela», «Supertele» y «Teleindiscreta»); tres
de las cinco revistas llamadas del corazón («Semana»,
«Lecturas» y «Diez Minutos»); el diario deportivo de
mayor tirada («Marca»), el líder entre los diarios
económicos («Expansión»), y uno de los de
información general de mayor éxito («El Mundo»).
Además, las dos terceras partes de las revistas
femeninas, de hogar y decoración, como las de
divulgación científica; más de las dos terceras partes
de las revistas especializadas, sean éstas de
informática, medicina, derecho o relacionadas con el
equipamiento, la industria y la construcción, y en torno
a un 90 por 100 de las que versan sobre el mundo del
motor; una de las dos primeras editoriales de libros de
texto (Anaya); varias de entre las más importantes
editoras generales (Salvat, Plaza Janés, Sarpe, Orbis,
Grijalbo, Círculo de Lectores); lo mejor de la prensa
gratuita (entre ellas «Segundamano» y «Diario
Médico»); las principales imprentas y hasta las
distribuidoras de prensa; prácticamente toda la
industria del disco; las quince primeras agencias de
publicidad; etc.
Es cierto que la Banca española ha desembarcado en
Hispanoamérica con el riesgo consiguiente. Pero el
balance es desfavorable al nacionalismo económico. Claro
que este concepto se ha difuminado con la creación de la
Unidad Monetaria Europea. De todos modos, los beneficios
de las inversiones extranjeras en España irán a
engrosar los divididendos de otros países: se trabajará
para rentabilizar capitales extranjeros. De momento nos
queda el turismo, aunque no los operadores.
Informe documentado y preocupante.
J. L. Núñez
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