LIBROS:
Theological foundations of constitutional liberty
Buchanan,
James B.: Theological foundations of constitutional
liberty, ed. Liberty Fund, Indianapolis 1999, 522 págs.
Buchanan, nacido el año 1919 en una familia de
agricultores, obtuvo el Premio Nóbel de Economía en
1986 por su síntesis entre la teoría política y la
económica para la adopción de decisiones públicas.
Entre sus obras capitales figuran The calculus of consent
(1970) y Democracy in deficit (1971). Las principales han
sido traducidas al español 1. Buchanan y sus
colaboradores han elaborado una severa crítica de la
democracia inorgánica y, en la línea de K. Wicksel, no
han cesado de proponer mayorías cualificadas para
ciertas decisiones públicas y, sobre todo, la inclusión
en las Constituciones de un precepto que sólo permita
presupuestos deficitarios con la consiguiente emisión de
deuda pública en casos verdaderamente excepcionales como
los de catástrofes o guerras.
Con este tomo se inicia la edición de las Collected
works de Buchanan que constará de 16 volúmenes. Este
primero es uno de los más útiles porque, ordenados por
materias, reimprime 31 trabajos que antes eran de más
laboriosa localización. Algunos de ellos son tan
importantes como The samaritan's dilemma (1975) o The
constitution of economic policy (1986). Bajo la
orientación del autor, dirigen esta excelente edición
de las Obras G. Brennan, H. Kliemt, y R.D. Tollison.
También tendrán singular utilidad para el estudioso los
tomos XII a XVI que recopilarán trabajos nunca recogidos
en forma de volumen y que abarcarán textos hasta 1989.
Los escritos menores de este primer tomo no modifican las
tesis de los grandes libros de Buchanan; pero aclaran
algunos aspectos, establecen magisterios y reiteran
severas críticas de economistas como Keynes. También
aportan valiosos datos autobiográficos.
Los hechos de la segunda mitad del siglo XX no han cesado
de dar la razón a los análisis de Buchanan; pero la
inercia del estatismo socialista y de la rusoniana regla
de la mayoría aún gravitan sobre amplios sectores de la
clase política y todavía ninguna Constitución nacional
ha incorporado las propuestas de Buchanan, aunque el
futuro le pertenece.
A. Landa
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