LIBROS: Desde el
banquillo
Gómez
de Liaño, Javier: Desde el banquillo, ed. Temas, Madrid
2000, 334 págs.
El magistrado Gómez de Liaño recoge en este tomo casi
un centenar de glosas que se escalonan entre el 29 de
diciembre de 1998 y el 28 de diciembre de 1999. Versan
sobre un tema casi único, el poder judicial en la
España actual. El balance es desolador. El autor recoge
un dato sociológico: "la judicatura, que en 1975
era la profesión más prestigiada, en 1999 arrastra, con
la política, la más alta tasa de desprestigio" (p.
156). O sea, los Tribunales se han hundido ante la
opinión pública.
El propio testimonio de Liaño es durísimo: "la
pestilencia que ha desprendido la justicia española en
los últimos años" (p. 194) un juez
"perjuro" (p. 240), "el único fruto que
ha madurado de verdad ha sido la injusticia" (p.
246), "el Ministerio Público hace más de una
década que viaja en un carromato tirado por demonios que
lo conducen camino de los infiernos'' (p. 268), una
"sentencia que desprecia la verdad" (p. 292). Y
son centenares las páginas en que se emiten juicios muy
negativos sobre jueces concretos, especialmente, E.
Bacigalupo, G. García Ancos, y B. Garzón, de talante
socialista.
El crimen de Liaño ha sido instruir el caso Sogecable e
implicar a un poder financiero y mediático de la
envergadura de J. Polanco que, según el autor "ha
sido el único hombre en la tierra que ha conseguido que
un asunto muy feo y que le afectaba se archivase sin tan
siquiera practicar las diligencias pedidas por el fiscal,
y, por si fuera poco, ha logrado que al juez encargado
del asunto, o sea, yo, lo procesen, acusen y lo sienten
en el banquillo" (p. 234). Finalmente, fue condenado
por dos votos contra uno. Buen título para una
tragicomedia: "El procesador procesado o la venganza
de don Jesús".
Ya el magistrado Joaquín Navarro había presentado una
imagen tenebrosa de la actual Justicia española en sus
libros Manos sucias y Palacio de injusticia, a los que se
suman el anterior de Liaño Pasos perdidos y éste Desde
el banquillo. ¿Qué ha ocurrido para que la institución
más respetada en tiempos de Franco se haya
desprestigiado hasta el nivel actual? La respuesta es
sencilla: la II Restauración ha politizado la Justicia,
que es lo peor que podía acontecerle. También ha
politizado la Universidad, la Historia, y casi todo. Un
cáncer de contaminación política ha invadido el tejido
social. Será muy difícil restablecer las independencias
perdidas porque las oligarquías de los partidos
extienden sus tentáculos hasta los últimos rincones y
se resistirán a soltar algún resorte.
De pasada, Liaño denuncia el peculado y el robo:
"Que Italia y Espana han sido dos paradigmas de la
corrupción es evidente (p. 81). "La España de los
ochenta y parte de los noventa ha sido el país donde el
dinero ha estado al alcance de cualquier político lo
bastante sinverguenza como para estirar la mano" (p.
82).
De cuantos libros han sopesado y evaluado la II
Restauración este es uno de los más y demoledores.
J.L. Núñez
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