LIBROS: La
España totalitaria
Palacios,
Jesús: La España totalitaria, ed. Planeta, Barcelona
1999, 590 págs.
La narración se inicia con la revolución socialista de
octubre de 1934, de la que Prieto se consideró
"culpable" y que, según Sánchez Albornoz,
"acabó con la República". Fue el primer acto
de la guerra civil, que Prieto dio por
"perdida" al conocer, en agosto de 1936, el
terror que se había desencadenado. Gil-Robles escribe
que "no queremos otra cosa que lo que ordene el
mando del Glorioso Movimiento Nacional". Largo
Caballero escribe a Stalin: "La democracia no nos
entusiasma". Aparece la tentación totalitaria y
Areilza grita en Bilbao solemnes vivas a Hitler el 30 de
agosto de 1937. El escritor Cela se pasa a la zona
nacional y el 30 de marzo de 1938 se ofrece a la policía
como delator de rojos. El pintor Solana escribe:
"¡Arriba España. Saludo a Franco!". Ridruejo
dedica un soneto al Generalísimo como "padre de paz
en armas". La II República se hunde en la derrota.
Según Pérez de Ayala, "Azaña carecía de hormona
testicular". Alfonso XIII desea la Cruz Laureada
para Franco.
Estalla la II Guerra Mundial y Hitler escribe a Franco:
"La entrada de España en la guerra debe
comenzar", un texto que deberían registrar los
estúpidos que afirman que la neutralidad de España la
pidió Alemania. Las difíciles negociaciones con Berlín
están reflejadas en algunos documentos, pero no se
incluyen ni el testimonio del Barón de las Torres ni el
de Enrique Giménez Arnau sobre la reunión de Hendaya, y
se da como firmado un proyecto de Protocolo
hispano-alemán de 23 de octubre de 1940 que jamás fue
suscrito por España. Serrano Suñer y Antonio Tovar
aclaman a Hitler, mientras Franco se distancia
progresivamente.
Los bandazos de don Juan de Borbón quedan reflejados en
sus declaraciones y cartas. Franco no varía en su
monarquismo tradicional y dinástico. Don Juan no se
opone a que los aliados invadan España. Churchill se
enfrenta en Postdam con Stalin e impide una ofensiva
sobre España. Serrano Suñer escribe el 3 de septiembre
de 1945 a Franco: "Fui resueltamente germanófilo''
y "la Falange debe ser honrosamente
licenciada". Es, según el autor, "el fin de la
época totalitaria".
Este volumen es una recopilación de documentos por orden
cronológico, casi todos ya publicados y que invitan a
que el lector se haga su propia opinión. Muchos de esos
textos son ahora silenciados porque refutan las versiones
historiográficas antifranquistas, impuestas por los
medios de comunicación y los cronistas sometidos a las
consignas de la llamada "corrección
política". El título del volumen es inadecuado,
puesto que los documentos aportados demuestran que la era
de Franco, incluso en sus inicios, estuvo en los
antípodas del totalitarismo entendido a la manera
nacionalsocialista, fascista o soviética.
J. L. Núñez
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