De Menéndez
Pelayo a Juaristi
Aznar
ha nombrado director de la Biblioteca Nacional al
escritor vasco Jon Juaristi; que viene así a ocupar el
puesto desempeñado antaño por sabios tan relevantes
como don Marcelino Menéndez Pelayo.
Don Jon Juaristi salió de una relativa oscuridad
profesoral hasta la luz pública por sus libros en los
que, también relativamente, se pone de manifiesto la
equivocada política del PNV para conseguir -o intentarlo
al menos- la independencia de «Euskadi».
En sus obras, don Jon trasluce el irracionalismo del
movimiento abertzale, desde «Aita Sabino» hasta ETA y
sus epígonos. Sin embargo, no cabe identificar
«nacionalismo español» con «nacionalismo separatista
euskadiano». Tampoco cabe -y cabe para el profesor
Juaristi-un «resentimiento contra la vieja melancolía
(cita de su libro El bucle melancólico) casi tan fuerte
como mi odio al franquismo, aquél estupefaciente moral
que nos embruteció a todos, porque a la vileza de las
torturas y de los asesinatos, se añadió la
instauración de la mentira como norma».
¿Cómo es posible tal ex abrupto si el régimen de
Franco llevó a las provincias vascongadas a la cúspide
del enriquecimiento, no toleró asesinatos, impuso el
orden y llamó, sin mentir, separatistas a los que lo
eran y a los que -con melancolía o sin ella- parecen
seguir siéndolo?
Por otra parte, en su Sacra Némesis, Juaristi califica
de «melonada» la tesis de Sánchez Albornoz (don
Claudio) porque afirma que «los vascos fueron una etnia
sin romanizar», tesis repetida en «los delirios
poéticos de Basterra» (Ramón de) y nuevamente
ratificada por don Claudio en «su particular cruzada
para denfender a Navarra de los anexionistas vascongados
del Oeste».
Son sólo botones de muestra, por supuesto. No parece
adecuado que el director de la primera Biblioteca de
España, muestre tales botones, tan poco melancólicos.
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