LIBROS:
Auctoritas
Domingo,
Rafael: Auctoritas. Ed. Ariel, Madrid, 1999, 156 págs.
Rafael Domingo, catedrático de Derecho romano en la
Universidad de Navarra, dedicó en 1987 un libro a la
Teoría de la «auctoritas» de su maestro Alvaro d'Ors.
Ahora, en versión absolutamente rehecha y descargada de
la exposición diacrónica, vuelve a acercarse al fecundo
binomio autoridad/potestad, con hondas raíces en la
experiencia romana y en la tradición europea, para
aplicarlo al ámbito constitucional y particularmente a
la Constitución española de 1978.
Consta el libro de tres capítulos. El primero expone el
juego de potestas y auctoritas en Roma, donde se
encuentra ya en la época etrusca, y siguiendo sus
vicisitudes a través de la armónica constitución
republicana hasta la auctoritas principis de tiempos de
Augusto. La tensión entre Derecho, obra de juristas y,
por tanto, con autoridad, y ley, por antonomasia fuente
de potestad, traspasa en este punto el entero Derecho
romano. El segundo capítulo presenta el pensamiento
orsiano sobre la distinción entre potestad y autoridad.
Poder y saber, socialmente reconocidos ambos, que radican
de modo respectivo en la voluntad y el entendimiento,
entre ambos se dan algunas interferencias, de modo
ejemplar la prudencia, consistiendo la principal función
de la autoridad en servir de límite a la potestad.
Finalmente, el tercer capítulo vierte el caudal anterior
a nuestro constitucionalismo hodierno y enfoca a traves
de esa lente asuntos como la división de poderes, la
administración de justicia y el poder judicial, el
ministerio fiscal y el jurado, el futuro de los
tribunales constitucionales o el papel de la monarquía
en las sociedades democráticas. En este capítulo, el
autor -aunque siga transitando las indicaciones de Alvaro
d'Ors, y en muchas ocasiones hasta sus textos- realiza
una elaboración personal, como personales han de
reputarse sus conclusiones, más amables respecto del
statu quo que las de su maestro y, en todo caso, siempre
agudas.
Libro interesante en cualquiera de sus vertientes. Sea el
de la romanística, pues su primer capítulo redondea y
acaba lo que ya había sido objeto de su estudio durante
años. O el de la teoría política, que depura la tesis
orsiana a su núcleo de inteligibilidad, contrastándola
con las últimas críticas. Y el del Derecho
constitucional, inteligente aportación -más allá de
cierta concesión al whisful thinking- a la teoría del
control constitucional.
Miguel Ayuso
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