LIBROS: Derechas
e izquierdas en el mundo actual
AA.VV.,
Derechas e izquierdas en el mundo actual, Real Academia
de Ciencias Morales y Políticas, Madrid, 1999, 216
págs.
No resulta fácil dar cuenta, siquiera descriptiva, mucho
menos críticamente, de los aportes recogidos en el
número sexto de los Papeles y Memorias de la Real
Academia de Ciencias Morales y Políticas. Con
participación mayoritaria de los numerarios de la
Corporación (M. Herrero de Miñón, M. Fraga, G.
Peces-Barba, L. López Rodó, G. Fernández de la Mora,
P. Cerezo y P. Lucas Verdú) y el aporte del invitado V.
Pérez Díaz, se abordan las transformaciones actuales de
la dicotomía entre izquierdas y derechas. M. Herrero, en
su inteligente presentación, resalta el fundamento
antropológico y por lo mismo prepolítico de la
distinción, su difuminación actual -por la
fragmentación postmoderna, los nuevos problemas que
rompen los cánones y el pragmatismo del ocaso de las
ideolo-gías- y su permanencia retórica. Para revolotear
de seguido por los sentidos que entrecruzan la visión de
la derecha liberal y la izquierda socializante con las
acepciones anglosajonas del liberalismo y el
conservatismo.
M. Fraga, tras un recorrido histórico y unas
consideraciones tan inarticuladas teoréticamente como en
buena medida razonables y sensatas en su tenor, tiene el
valor de reconocer cómo opera en la política
contemporánea un complejo que determina no haya enemigo
a la izquierda y, en cambio, permite siempre el pacto con
el comunismo. G. Peces, entre otras lindezas, escribe
gravemente: «La izquierda que participa de la defensa de
la libertad y de la igualdad, que es liberal e
igualitaria, profundiza su perfil con el valor
solidaridad, en un contexto de relación entre poder y
derecho». La contribución de López Rodó, de matriz
histórica, visiona un tanto descriptivamente el curso
del nacionalismo catalán. Fernández de la Mora, tras
repasar el origen ocasional de la dicotomía, su
traslación española y su concreción en la topografía
parlamentaria, concluye su significación equívoca: «La
distinción entre derecha e izquierda políticas es más
histórica que lógica y, consecuentemente, tiene un
valor nominal, un contenido mutante, una significación
ocasional, y no es una terminología hermenéutica
invariable para exponer la historia de la teoría y de la
praxis políticas, ni siquiera en la edad
contemporánea». Después, y sin maquillar el complejo
de inferioridad de la derecha -que me parece mana del
origen y utilización de la oposición por la izquierda
en su beneficio, de manera que de derecha es el que la
izquierda, condenándolo, designa como tal-, se enfrenta
con las interpretaciones formal, moral y estatal del
fenómeno, abordando finalmente de modo incisivo la
«cuestión del centro». Y decide: hoy derecha es menos
Estado y más sociedad, mientras izquierda es más Estado
y menos sociedad.
Tras texto tan terso ha de resultar un tanto babélica la
referencia a la «topología» (sic) -que hasta ahora yo
creía fuese una rama de la matemática- del espacio
político que nos ofrece P. Galán. C. Lisón, como luego
J.L. Pinillos, ahondan los fundamentos prepolíticos,
antropológicos, como antes decíamos, de la disyunción
izquierda-derecha. Me permito recordar a este respecto el
libro del estudioso argentino Martínez Albaizeta,
Izquierdas y derechas: su misterio y su sentido (Speiro,
Madrid, 1974), que examina esmerada y minuciosamente las
significaciones e implicaciones semánticas, simbólicas,
sociológicas y psicoanalíticas de ambas palabras en
numerosas lenguas. Había, pues, un uso valorativo
preexistente sobre el que vino a injertarse su uso
político, si bien el cambio inducido por éste ha tenido
su reflejo en lo que aquél expresaba. Lo más
interesante de la contribución de S. Fernández Campo es
la insistencia, desde ángulos desprovistos de toda
pretensión, en la relativización presente de las
categorías a las que se dedica el libro que comentamos.
Como cabe destacar la ironía un tanto irreverente que
cruza la de F. Murillo.
D. Negro, que comienza su texto torrencial subrayando las
amplias y antiquísimas connotaciones que tienen ambas
palabras, las pastorea hacia los predios de la teología
política. Concluyendo así su interesantísima
inquisición: «No parece aventurado inferir de la
experiencia histórica que la dicotomía
derecha-izquierda es propia de una época desacralizada,
ligada al Estado, a la politización, siendo esta última
la causa del auge de la izquierda. Y que, al contrario,
en las épocas religiosas prevalece la derecha». En
resumidas cuentas, de ser así, la antítesis
derecha-izquierda depende del estado de la relación
entre la religión y la política. P. Lucas, en singular
aporte, renuente ante las imposiciones del pensamiento
único, califica de evanescente y obsoleta la tricotomía
derecha-izquierda-centro. Finalmente, Pérez Díaz, más
proclive al wishful thinking, se las ve con la división
horizontal del espacio simbólico, situando el centro
político en un orden de libertad.
Miguel Ayuso
|