LIBROS: El
anticlericalismo español en sus documentos
Revuelta
González: El anticlericalismo español en sus
documentos, ed. Ariel, Barcelona 1999, 160 págs.
El autor reúne en este pequeño volumen cincuenta textos
anticlericales desde un ácido fragmento del Diccionario
crítico burlesco (1821) de B.J. Gallardo hasta el
Informe del ministro de Largo Caballero, el vasco Manuel
de Irujo quien entre otras cosas, reconoce el 9 de enero
de 1937 que «todas las iglesias se han cerrado al
culto».
Las páginas más sulfúricas, frecuentemente soeces, se
publican en periodos de gobiernos izquierdistas como el
trienio liberal, el año 1837 de las matanzas de frailes
(la narración del testigo Fray Francisco García es
espeluznante), la revolución de 1868, o las dos
Repúblicas. No sorprenden los panfletos, ni los
artículos publicados en «El Constitucional» en 1820 o
en «La Discusión» (1868) o en «Las dominicales del
librepensamiento»; pero el lector no se espera las
soflamas anticatólicas de Pablo Iglesias, Francisco Pí
y Margall o José Canalejas. Todo eso desembocó en la
mayor persecución jamás sufrida por el catolicismo, la
de la zona roja donde, superando a Nerón, se arrojaba a
religiosos vivos a las fieras del zoológico de Madrid.
Insinúa el prologuista que el anticlericalismo nace como
reacción al poder de la Iglesia; pero en España las
más violentas explosiones anticlericales se producen
cuando la Iglesia, como durante la I y la II Repúblicas,
carece de poder político hasta el punto de tener que
refugiarse en la clandestinidad, que es lo que aconteció
entre 1936 y 1939 bajo gobiernos del Frente Popular. Y en
esta secularizada II Restauración, el anticlericalismo
rebrota; pero el autor no va más allá de 1939.
Algunos de los textos aquí reproducidos eran sumamente
conocidos como el del joven Lerroux; pero otros han sido
exhumados de opúsculos o hemerotecas y revelan un
auténtico «odium Dei» en ciertos políticos e
intelectuales de nuestro siglo XX, seguramente poco
representativos, entonces, del sentir general.
J.L. Núñez
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