Dicen que tienes veneno en la piel
y es que estás hecha de plástico fino.
Dicen que tienes un tacto divino
y quien te toca se queda con él.
Y si esta noche quieres ir a bailar
vete poniendo el disfraz de pecadora,
pero tendrás que estar lista en media hora
por que si no yo no te paso a buscar.
Pero primer quieres ir a cenar
y me sugieres que te lleve a un sitio caro
a ver si aceptan la cartilla del paro,
porque sino lo tenemos que robar.
Yo voy haciéndome la cuenta de cabeza
y tu prodigas tu sonrisa con esmero
y te dedicas a insultar al camarero
y me salpicas con espuma de cerveza.
Y aquí te espero en la barra del bar,
mientras que tú vas haciendo discoteca.
Como te pases, te lo advierto, muñeca,
que yo esta vez no te voy a rescatar.
Te crees que eres una bruja consumada
y lo que pasa es que estás intoxicada;
y eso que dices que ya no tomas nada,
pero me dicen por ahí: "Que sí, que sí,
que sí, que sí", y dicen, dicen...
Dicen que tienes veneno en la piel
y es que estás hecha de plástico fino.
Dicen que tienes un tacto divino
y quien te toca se queda con él.
Dices que yo no soy tu hombre ideal
mientras hojeas con soltura una revista
y me pregunto si tendrás alguna pista
o alguna foto de tu "tal para cual".
Si yo te doy lo que tengo y tú prefieres pensar
que sólo quiero jugar, es máá fácil así
me quitas el aliento, pero luego te vas
y ahora estás rondando por ahí.
Tú quieres hacer del amor una condena
pero mira que toda cadena se puede romper.
Por una calle sin nombre he intentado escapar
si pudiera olvidar lo que dije de más
¿qué quería del hombre, di, aquella mujer
que le hizo creer en la deuda que no termina jamás?.
Tú quieres hacer del amor una condena
pero mira que toda cadena se puede romper.
Déjate de cuentos ya de hombre y mujer
que nadie puede creer, pues siempre acaban mal
nada de lamentos tengo la sensación
de que esta ocasión no la puedes dejar pasar.
Tú quieres hacer del amor una condena
pero mira que toda cadena se puede romper.
Juega las cartas de otro modo y quizás
esta tarde caerá la tormenta de besos
y la noche será la melodía extraña
que silba por la caña de mis huesos.
Tú quieres hacer del amor una condena
pero mira que toda cadena se puede romper.
Tú no sabes que hacer con tu propia vida
y necesitas creer que manejas a los demás
sabes como hacer imagen pública
marcas el precio y yo tengo que pagar.
Esta vez no vas a jugar conmigo
no quiero ser tu novela de bolsillo
ya no soy de tu mundo
aunque viva en el error
ten cuidado, ya estoy cansado.
No deberías hablar de mí
o quieres que yo hable de ti
es mejor callar, no hables de mí.
No hables de mí
déjame en paz, no hables de mí
voy a decírtelo una vez más
no hables de mí, déjame en paz.
Dicen que el rocanrol
es un juego de niños malos
te has creído que estamos aquí
para llevarnos los palos
si quieres comprar mi alma de maldito
la cifra al infinito tendrás que elevar.
Sé lo que andas contando por ahí
tú sólo abres la boca para mentir
y sé lo que estás pensando
porque veo en tu interior.
Ten cuidado, ya estoy cansado
No deberías hablar de mí
o quieres que yo hable de ti
es mejor callar, no hables de mí.
No hables de mí.
déjame en paz, no hables de mí
voy a decírtelo una vez más
no hables de mí, déjame en paz.
A un amigo desconocido aún
en cuyas manos se toca el antiguo fluído
al vagabundo que un día eligió
a su sombra por único destino.
A un amigo desconocido aún.
Al que me dio a beber su mismo trago
ese licor tan sangrado, cargado y oscuro
tan necesario como sangre de Cristo
cuando ya nada podía esperar de él.
A un amigo desconocido aún.
Yo sólo quiero aprender de ti
algo que pronto se pueda olvidar
pues algún día lo voy a contar
muy lejos de aquí, sí
a otro amigo desconocido aún.
Con la cabeza tan desgastada ya
como la punta de un lapicero muy viejo
y con la lengua enmarañada
y las mejillas tan negras como carbón.
es el amigo desconocido aún.
Hay una hoguera en mitad del asfalto
y en tu bolsillo la carta que no quisiste abrir
porque la noche habló a tu espalda
y sus palabras te hicieron sonreir
Adiós amigo, desconocido aun.
Yo sólo quiero aprender de ti
algo que pronto se pueda olvidar
pues algún día lo voy a contar
muy lejos de aquí, sí
a otro amigo desconocido aún.
a otro amigo desconocido aún.
Y si te vuelvo a ver pintar
un corazón de tiza en la pared
te voy a dar una paliza por haber
escrito mi nombre dentro.
Tú lo has hecho porque ayer yo te invité
cuando ibas con tu amiga de la mano;
se acababan de encender todas las luces,
era tarde y nos reímos los tres.
Luego estuve esperándote en la plaza,
y las horas se marchaban sin saber qué hacer,
cuando al fin te vi venir
yo te llamé por tu nombre,
pero tú no dejaste de correr.
Y si te vuelvo a ver pintar
un corazón de tiza en la pared...
Me parece que aquel día tú empezaste a ser mayor
me pregunto cómo te han convencido a ti.
¿Te dijeron que jugar es un pecado
O es qué viste en el cine algún final así?
Y si te vuelvo a ver pintar
un corazón de tiza en la pared
te voy a dar una paliza por haber
escrito mi nombre dentro.
Yo tenía la intención de olvidarlo
y al salir al otro día no pensaba en ti,
pero vi justo en mi puerta dibujado un corazón,
y mi nombre estaba escrito junto al tuyo.
Y si te vuelvo a ver pintar
un corazón de tiza en la pared
te voy a dar una paliza por haber
escrito mi nombre dentro.
Y si te vuelvo a ver pintar
un corazón de tiza en la pared