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LIMANDO ASPEREZAS
 
 
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El mexicano millonario despertó en la alfombra de la habitación del hotel en el que se encontraba.

No sabía a ciencia cierta cuánto tiempo había transcurrido, por lo que se levantó y lo primero que pensó, fue en ir a buscar a Elena, la adolescente que había follado unos instantes antes de perder el conocimiento.

Movió la cabeza de la jovencita una y otra vez y le daba leves golpecillos en el rostro hasta que logró despertarla, minutos después. No quería hacer un escándalo, por eso no solicitó ayuda.

El alma le volvió al cuerpo cuando los ojos de la joven se abrieron. Ella quiso saber qué había sucedido, por lo que le preguntó a su “profesor”:

-Dígame, ¿Qué pasó profe?

Instantáneamente le contestó:

-Olvídalo gatita, alguien ha entrado a la habitación buscando no sé qué cosa, pero parece que no se llevaron ninguna de nuestras pertenencias.

Dicho esto, se vistieron. Afortunadamente no le sucedió nada al caer desmayada en la ducha.

En seguida, la llevó en su automóvil hasta la puerta de su casa, para despedirse con un prolongado beso que nadie miró, pero que parecía que nunca terminaría.

La noche cayó y el mexicano trataba de encontrar alguna explicación lógica que lo llevara a saber la razón de lo ocurrido, pero al final de cuentas dejó de preocuparse ya que no les había sucedido nada ni a él ni a su compañera en turno.

A estas alturas ya no pensaba en su “enfermedad”, mejor quería pensar que se trataba de un don, por lo que decidió ya no continuar con el medicamento en etapa experimental que estaba consumiendo.

Habían dado las diez de la noche y trataba de concentrarse en el programa que en ese momento estaba en la televisión, pero su miembro erecto se lo impedía.

Al ver que no quería disminuir su tamaño a pesar de desviar su atención, tomó su teléfono móvil en el cual tenía registrado el número de Femme Soie, por lo que decidió llamarle a ver si le contestaba para comentarle su decisión.

-Bueno, ¿Pero qué hora de llamar es esta? ---Preguntó la dama. Debido a los husos horarios, ella debía estar en su quinto sueño.

-Irresistible bella Mujer de Seda, ¿Porqué no me contestaba, pícara? Le he estado llame y llame y nada que me responde.

-Todo tiene una explicación Luis, lo que pasa es que fui a visitar a vuestra gata apanterada, morocha con vocación de pelirroja, a la bellísima ciudad de Buenos Aires.

-Ah jijo, pero qué bárbara mujer, yo aquí sufriendo penas por su culpa y usted de vacaciones. Los médicos me dijeron que usted tiene toda la cura de mi mal y me urge conseguirlo asi que dígame en dónde está en este momento para ir en su búsqueda. -Le dijo para conseguir el propósito que pensó en último momento.

-¡Coño, hombre! Ahora estoy en Madrid.

-Igual fuera si estuviera en China, preciosa, ahorita mismo voy para allá. No se despegue de su móvil, hermosa, porque quiero tenerla en contacto.

Omitiré todos los detalles del viaje, por lo monótono del mismo.

Nada más y nada menos que catorce horas de vuelo intercontinental y el mexicano se encontraba en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, la capital de España.

Miles de cosas pasaban por su cabeza al tomar la pequeña maleta que portaba un poco de ropa en su interior y su Laptop.

Estando hospedado en el Hotel Ritz Madrid, de cinco estrellas como corresponde a un creso, que se encuentra en la Plaza de la Lealtad, en pleno centro de la urbe, se comunicó con Femme Soie para decirle su ubicación exacta.

Ella llegó en casi dos horas, como a las cinco de la mañana, pero eso no le preocupó al mexicano. La acompañaba un individuo que le dijo que era su primo François.

No esperaba esa presencia, pero le dijo que le daba gusto conocer a los familiares de la Mujer de Seda.

Continuaron su charla en la que lo puso al tanto de la situación de la ciudad del sur del mundo en donde había conocido a la gatacolorada, su Bueno Pa’ Tó y su suegro, el Viejo Verde.

Una vez en más confianza le dijo todas las cosas que había hecho por aquel lugar con los personajes mencionados. Al hacerlo su voz hacía vibrar su ser y podía ver como el “primo” no le quitaba los ojos de encima a la mujer, por lo que dedujo que ahí había “gato encerrado”.

En el momento en que la mujer terminó su conversación, él dijo que había tomado la decisión de ya no seguir con el medicamento porque no quería seguir sufriendo los efectos secundarios.

-Nunca he tenido ningún problema con mi estado de salud sexual, preciosa y nunca lo tendré. Le dijo a la dama.

Teniendo en cuenta lo anterior le hizo una observación:

-Retornando a un tema pasado, recuerde preciosa que ahora sí le estoy cuidando sus manitas y sus lindos pies porque ya no quiero más golpes de parte suya.

-Otra cosa pues ya que estoy aquí, que le parece si me presenta su “pueblito” Mi Reina. Porque psss me gustaría que me lo enseñara, pero antes de eso me gustaría que me paseara por su ciudad je, je, je.

La expresión en doble sentido no le hizo nada de gracia a François, quien de una manera elegante, cortés y formal le dijo al Mexicano.

-Le suplico que se comporte como un caballero y no le falte al respeto a mi prima, de lo contrario me veré obligado a tomar otras medidas para evitar que lo haga nuevamente.

-¡Oh my God! Mira que resultaste hombrecito. Con la carita de puñal que te cargas ya lo ha dudado un poco. Dijo el mexicano al francés.

Rápidamente la mujer se colocó en medio de los dos hombres haciendo un espacio para controlar la situación, dando la espalda al mexicano quien aprovechó para dar una mirada al bien formado y suculento cuerpo de la dama y dibujando su silueta en el aire, volteó los ojos hacia arriba y abrió su boca simulando un éxtasis para provocar la furia de “Fransua”.

A pesar de no estar aconstumbrado a pelear, al primo de la mujer le desagradaron los gestos que hizo Luis y se abalanzó sobre él para tratar de golpearlo, pero al multimillonario, su ridícula forma de lanzar golpes le provocaba reír a carcajadas mientras esquivaba los mismos.

No obstante, Femme Soie les solicitó a los dos varones que renunciaran a lo que estaban haciendo, amenazando con retirarse del lugar.

-Damita, parece que no me conoce, si solo estoy jugando un poco. -Dijo Luis para evitar que la mujer se enojara más de lo que parecía que ya estaba.

-Ofuscada me deja vuestro comportamiento, parece que se comportan como dos niños.


 
-Admito que no comenzamos con el pie derecho, pero no quiero importunarla, preciosa, así que me comportaré sereno por ser moreno, je je je.

Luego de “prometer” que no se repetiría el anterior suceso, comenzaron la turisteada desde las ocho de la mañana del Domingo.

Recorrían las transitadas calles de la capital española, mientras François conducía, la españolita le mostraba ciertos lugares famosos de dicho lugar.

El recorrido se tornó interesante, por la forma en que hablaba mujer, la forma en que movía sus carnosos labios, y por la manera en que explicaba un poco de la historia de su lugar de nacimiento.

Cuando se detuvieron en una residencia, ella le dijo que le presentaría su “palacio”.

-Oh Mon Dieu, “Pós” pobre, pobre, lo que se dice pobre, no es usted. Le dijo Luis.

Recurriendo a la galantería, se bajó del auto y le tomó la mano a la dama para ayudar a bajarse del mismo.

Dando unos pasos en el interior de la casa, se escucharon los ladridos de Sarkoz, el fiel perro faldero de Femme, quien contento iba a recibirla.

Al mexicano no le gustan los perros y eso el can Sarkoz lo podía sentir y no dejaba de ladrarle a Luis, quien lo hacía enfurecer mirándolo a los ojos, frunciendo el ceño y arrugando la nariz.

Regañándolo Femme Soie con un grito, el perro corrió perdiéndose en algún lugar de la casa.

-Aunque lo maltrate me ama. Decía la dama.

Los dos individuos platicaron un momento, arreglando sus diferencias mientras la mujer caminaba por la casa buscando un momento de privacidad.

-Aunque trates de disimular, se te nota hasta en el cuero que te gusta tu prima, pero no te preocupes, “A la prima se le arrima” je, je, je. Por cierto, está “re buenota” y no me sorprendería que ya le hayas dado “Crán a su alacrán”, hace unos días me dio un pinche putazo la méndiga y no me dio chanza de meterle el pito. Decía el millonario

-Me disculpa un momento, necesito descansar de sus impertenencias. Dijo François.

-Okay, por mi no hay problema. Aquí los espero, sirve que cierro un poquillo mis “oclayos” porque ya me carga la chingada de sueño.

Reclinó su cabeza en el sillón donde se encontraba sentado, y miró por la ventana a un hombre que se encontraba en la casa de enfrente y eso le pareció sospechoso, por lo que no le quitó la vista de encima unos instantes, mismos que le sirvieron para darse cuenta que traía unos binoculares, con los que miraba en dirección de la casa de Femme.

Dándole curiosidad, sobre qué es lo que miraba el vecino fisgón, caminó un momento por el domicilio y en una habitación se encontraban Femme Soie y su primo en pleno romance.

El mexicano Luis, se colocó en un estratégico lugar en el cual no podía ser observado por la pareja pero tenía buena visibilidad. Veía cómo el Francés le quitaba la ropa, dejando su cuerpo desnudo a su completa disposición. La besaba como si fuera la primera o la última vez que lo haría, con desesperación, con deseo, con ganas.

Manos, nariz, labios, en fin, con todo la acariciaba y, el cuerpo de la dama temblaba al recibir las caricias de su primo.

Inútil fue el intento de “apagar” la erección que en ese instante le provocaba el ver esa escena. Así que bajó su cremallera y sacó su miembro viril, moviéndolo como si se tratara de un control remoto de un videojuego, apretándolo con fuerza. Mientras que François y Femme hacían el 69, Luis acariciaba su pene y poco a poco se acercaba a la habitación, con pasos lentos como si fuera la caricatura de un zombi.

Vio por la ventana que se encontraba abierta al vecino fisgón, y sin que la pareja lo viera le hizo una seña para que supiera que estaba descubierto. Al instante bajó los binoculares, y se metió a su vivienda.

Increiblemente, la incestuosa pareja viajaba en una realidad alterna. Sus cuerpos se fundían en un solo ser. El pene entraba y salía de la raja de la hermosa mujer entre ruidos guturales, quejidos, y frases cachondonas.

Dicha circunstancia era demasiado para el pobre Mexicano millonario, quien ya se había quitado el pantalón y aprovechando un movimiento en el que la pareja cambió de posición, ella se encontraba montada en la verga de su primo, le abrió las nalgas y sin más, clavó su instrumento hasta lo más profundo de sus entrañas.

-Aaaaaaaaaaaaaaaah. Gritó la mujer al sentir el hierro candente de Luis.

-Que tal damita, no me esperaba, ¿verdad?

Un vano intento de levantarse hizo el Francés, quien no pudo por tener el peso de los dos cuerpos encima suyo.

En ese instante, la mujer se fue dejando llevar y no protestó por lo ocurrido; entonces, el mexicano comenzó a meter y sacar su verga de ese estrecho culito con un ritmo acompasado al tiempo que François entraba y salía de su coño

Habían transcurrido unos minutos y cambiaron a otra posición.

Esta vez, mientras Luis daba por el coño a españolita, ella tenía en su boca el pene de su primo que, lamía como si se tratara de un delicioso caramelo. En ocasiones parecía que se quería ahogar con el grueso falo en su garganta.

Pero eso no es todo, el vecino se había colocado en una ventana de su casa y desde ahí captaba la escena con una cámara de video.

Eso no le desagradaba a Femme, quien ya se había percatado de la presencia del individuo y más a propósito hacía movimientos sensuales de estrella porno. Al final, terminó bañada en chorros de semen provenientes de su primo, el Ingeniero francés François, y de su amigo, el profesor millonario mexicano Luis (Sonora).

Rápido se fueron las horas de ese Domingo en el cual, su primo se tuvo que despedir porque iba con rumbo a Francia en donde trabaja.

¿Despedida triste? Para nada, el Francés se despidió muy contento de su prima y al mexicano le dijo que había sido un verdadero placer conocerle.

Indudablemente, la vida nos da muchas sorpresas y nos permite disfrutar de los placeres de la misma.

Deseo que les haya gustado este relato y espero poder tener inspiración para seguir publicando.

One, two, three, ya me voy de aquí.

 
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