sistema electoral español

 

Hace poco acabamos de conocer el resultado, y algunos hasta han participado, de las elecciones a las cortes generales del reino de España (¡toma ahí!). Que si unos están muy cabreados, otros muy contentos, algunos escépticos, aquellos esperanzados, los demás indiferentes. No pienso entrar a valorar el resultado, me lavo las manos con "Pilatos", el jabón que más limpia los rastros de suciedad, mugre y demás restos mortales. ¡Advertencia contra especuladores! Comentan que a uno de derechas se le reconoce porque dice que no es de derechas o porque habla del fin de las ideologías, yo no digo nada, y cuando no digo nada, como proclamó Gayo, magnífico jurista romano: "el que calla, calla". Y punto. Si bien, como enunció un sabio antropólogo español: "que cada uno piense lo que le dé la gana... que para eso estamos en una democracia".

Ahora bien, no puedo dejar de dar mi opinión sobre el tema tan hablado, trillado, zarandeado y estupidizado del sistema electoral, su funcionamiento, su proporcionalidad, su validez, su conveniencia, etc. Parece ser que después de cada vez que se realizan elecciones generales se descubre la pólvora con el rollo del sistema electoral, sobre todo para articulistas desesperados (¿cómo yo?) Lo peor es que se dicen todo tipo de idioteces sin ningún tipo de fundamento únicamente porque si que es cierto que la ley electoral no es demasiado proporcional. Empecemos por el principio.

El sistema proporcional de reparto de votos recogido en la Ley Orgánica 5/1985 de 19 de junio, del régimen electoral general, el sistema d´hont, es una forma de distribución de votos válido y eficaz, a pesar de lo que comenten algunos. Entre los comentarios más graciosos está aquel que afirma que este sistema hace que las abstenciones y los votos en blanco sean casi como votos a la lista ganadora. Esto no hace sino que demostrar el grado de desconocimiento y de ignorancia (¿por qué no hablamos de maldad o resentimiento?) de aquellos que hacen éstas afirmaciones. Las abstenciones, en cualquier sistema de representación proporcional que sea digno de merecer tal nombre y el sistema d´hont lo es, son eso, ausencia de voto que no cuenta a favor de nadie. Casi lo mismo se puede decir de los votos en blanco, que tienen menos utilidad que la "canción protesta". En realidad estas aseveraciones en contra del sistema de reparto de votos nacen del mas berrinche por haber perdido las elecciones que de otra cosa, y pretenden achacar a los abstencionistas el fracaso de su partido y el éxito del otro. Como dijo un magnífico sociólogo jamaicano: "tú di lo que quieras, que yo haré lo que me dé la gana".

Ahora bien, no es normal que un partido con el 44% de los votos emitidos, tenga una "holgada" mayoría absoluta, eso es cierto. También comentan algunos expertos, catedráticos y sabihondos que la ley electoral española es de las que obtiene uno de los resultados menos proporcionales de Europa... alguna razón habrá para ello.

Falta de un mayor número de diputados que facilite el reparto proporcional

DRAMATIZACIÓN: "Si tenemos un congreso con un diputado y se presentan tres partidos a las elecciones, obteniendo el 33%, el primero, el 33% el segundo y el 34% el tercero, será este último el que óbstente la mayoría absoluta (y toda la representación en la cámara) sin ser por ello el partido que obtiene la totalidad de los votos". El relativamente bajo número de escaños, 350, en el parlamento español comparado con otros parlamentos europeos dificulta el adecuado reparto de éstos en las circunscripciones.

Además, la existencia de una cámara inútil, como el Senado, que no existe en otros países, hace pensar en una necesaria reforma de estas cámaras. Una buena idea sería suprimir el Senado, cámara creada en principio por motivos oligarcas y aumentar el número de congresistas. Pero como en España somos tan poco amigos de abandonar nuestras creaciones, por muy pésimas que sean, otra idea sería hacer real el virtual mandato de la Constitución Española de 1978, de forma que el Senado sea una verdadera cámara de representación territorial. Para ello podríamos impedir la presentación al Congreso de listas nacionalistas que no se presenten por toda la nación (¡¡¡debería salir una lista de CIU en Murcia!!!) y dejar estas listas para el Senado (si Jordi Pujol se entera de esta idea, me suprime la página... si se entera Arzalluz me trataría de ser inferior, anormal, mongoloide, en fin, español).

Desproporcionada representación de algunas provincias

Es así, el escaso número de escaños a repartir entre las provincias y el alto número de escaños adjudicados por defecto a cada una de estas circunscripciones electorales, dos, hacen que los escaños a repartir en función de la población sean relativamente escasos, dándose la curiosa situación real de la subrepresentación de las provincias con mucha población y la sobrerrepresentación de las provincias con escasa población.

De esta forma, si bien es cierto que con el reparto actual se beneficia a las listas mas votadas, también es cierto que se perjudica a los partidos mas representados en las circunscripciones mas pobladas, por ello, al contrario de lo que se piensa, podría ocurrir que Pujol, en la provincia de Barcelona, con una ley electoral más proporcional obtuviese mas escaños aun...???

Concluyendo

En cualquier caso, los sesgos que de forma automática se producen en los sistemas de representación territorial por circunscripciones hacen que siempre se beneficie al partido mas votado, pues será este casi siempre el que saque el máximo rendimiento a sus votos. Si quisiéramos un sistema de reparto exacto, podríamos evitar las circunscripciones ("y no tené a naide de nuestra ciudá en el parlamento") o realizar un parlamento con el mismo número es escaños que de habitantes en el país.

De todas formas, la ley electoral sería mejorable, aunque no lo hayan hecho ninguno de los partidos gobernantes hasta ahora, tanto de un bando como del otro. El porque de esto lo encontramos en una celebre cita de uno de los máximos exponentes de la psiquiatría conductista, Skiner: "dadme un buen refuerzo y te daré una conducta". Y que mejor refuerzo que una mayoría absoluta a precio de saldo.

Finalmente, y comentando el espectro social que ha quedado después de las elecciones, y que esta calentando tanto la cabeza a sociólogos, politólogos y científicos sociales de ambos bandos (aunque fundamentalmente de uno), solo puedo adscribirme a una idea de Def Con Dos, que ya explicaba este tipo de fenómenos con una elocuente frase: "España ya no es roja, España no es azul, España ahora y siempre es negra como el betún".

 

cecilio santiago alcalde 00

 

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